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Archivos publicados el 3 Mayo, 2005

Un caballero

Martes, Mayo 3rd, 2005

Lo vi ayer, en “El día después” de Canal + y me dije “vaya pedazo de futbolista”. No por sus regates, ni por su empeño hasta que le acompañaron las fuerzas, ni por el espléndido golpeo a balón parado. No sólo por eso.

En el estadio todos nos dimos cuenta del rifirrafe que tuvo con Daniel Alves en la portería de Gol Norte. Le costó la amarilla por un manotazo al pecho del lateral brasileño. La grada se lo recriminó y él, enseguida, pidió disculpas. De forma inmediata, los que antes le abucheaban empezaron a corear su nombre: “Luque, Luque, Luque”.

Pero lo realmente bonito lo descubrieron las cámaras siempre alerta de la gente del plus. Jesús Navas driblaba, se iba de unos y de otros, casi bailaba por bulerías con la pelota en los pies, dejaba a los rivales masticando hierba con su cintura prodigiosa. Uno de los repartidores de leña a domicilio del Dépor se fue para él, harto ya del repaso made in Los Palacios y le dijo por lo bajini: “Ojo, eh, ojo”. Amenaza en el sentido literal de la palabra. El chaval de 19 años, se quedó un poco atónito con las palabras del leñador argentino. Y en estas, que aparece Albert Luque que se percata del hecho y se va para Navas y le dice a voz en grito: “Eh, tú…Perfecto”. Pasa por el lado de Jesús otro de los damnificados por el Diablillo de Los Palacios, el que más de esto necesitó para su maltrecha cintura, el jerezano Romero y le suelta otra barbaridad…Y otra vez Luque, sombreros fuera, que se va para Navas y cogiéndole la cara cariñosamente le dice ” Sigue…tú sigue”.

Albert Luque. Me encantó lo que vi ayer tarde en televisión. Jugadorazo y, a todas luces, compañero aunque sea del rival. Joven veterano que sabe dónde hay una estrella y que sabe que a las estrellas hay que dejarlas explotar. Apoyando a Jesús Navas en las mismas narices de tus compañeros de equipo has demostrado tener mucho de lo que les falta a los Coloccini, Duscher o Romero. Menos mal que estuvieron allí las cámaras del plus para que toda España viera lo que es ser un caballero en un terreno de juego.