www.jesusalvarado.com





Archivos publicados el 30 Julio, 2005

Sobre Baptista

Sábado, Julio 30th, 2005

Ante todo, disculpas a todos por la tardanza en abrir un post sobre el asunto Baptista. Ya sabéis que el weblog está en servicios mínimos porque sigo de vacaciones.

Ahora, la venta de Baptista, además, me ha pillado de viaje, y con imposibilidad de conectarme a internet. Con deciros que me acabo de meter en un cíber de mala muerte para, al menos, poder colgar este post e intentar que todo siga un orden.

Me enteré de la noticia ayer tarde, llegando a Madrid. Y lo escuché en Radio Nacional, en un boletín informativo, así que le di su credibilidad.

Ahora leo en la web oficial que se ha vendido al brasileño por 24,5 millones de euros.

Y veo también que hemos ganado el torneo de Shangai, por dos a cero al Villarreal, que no es un mindundi, precisamente.

Dos buenas noticias, al menos para mí. Me alegro de la venta de Baptista. Me alegro por el cariz que había tomado el asunto. Me alegro de que se vaya, aunque no de que se vaya al Floren Team. No siento demasiada simpatía por ese equipo. Eso lo sabe todo el mundo que me conozca una mijita.

Se va Baptista, pues hasta nunca Baptista. Baptista no se ha ido como Reyes, llorando en el aeropuerto, ni siquiera como el gran Davor, después de pillarse un avión privado y darse una vuelta por Nervión para dejarnos en Primera.

La venta de Baptista por ese dinero, pues, es para mí una gran operación. O mejor dicho, es la mitad de una gran operación. La otra mitad es acertar con el sustituto o los sustitutos del brasileño. Si esa otra mitad se cumple también, entonces estaremos hablando de algo muy, muy serio e importante para una entidad como el Sevilla FC.

Hace tres o cuatro años, recuerden, no teníamos ni para balones y nos teníamos que ir de nuestra fábrica de sueños de Nervión al Olímpico sin Olimpiadas como única forma de susbistir.

Recuerden. Hace muy pocos años de esto.

Baptista se ha ido por la puerta de atrás. Mejor, por la gatera de la puerta de atrás, porque se ha ido sin “recoger sus cosas”, como aquel que dice. Desde China, a la galaxia, sin pasar por la casilla de salida.

La actitud, las palabras de Baptista, sus declaraciones, de un tiempo a esta parte se me clavaban en mi corazón sevillista. Parece mentira, que con los palos que uno tiene ya dados en esta historia todavía se sienta un romántico. Pero es así. Y no es de otra manera.

A Baptista nadie le exigía ser sevillista, pero a mi modesto entender, sí que la mera ética personal le exigía un poquito de respeto a esta entidad centenaria y , sobre todo, a su enorme afición. Y el brasileño no tuvo ni esto de respeto. No sé si esa actitud canalla salió de él o de sus representantes, que vaya tela el tal Figer y el tal Menéndez, Don Herminio.

Que nadie se olvide el mogollón de euros que se van a llevar también estos dos con el traspaso de Baptista.

Roberto Arrocha ( ¿ves cómo siempre es bueno estar cerquita del Sevilla FC, aunque sea en Shangai?) se ha encontrado con una grandísima entrevista que ( y me alegro por Roberto ) esta mañana he leído en ABC de Madrid.

De la entrevista, destaco estas palabras de Baptista: “el club tampoco tenía muchas opciones en mi caso, pues me tenían que traspasar para no tener problemas el próximo año con lo de la nueva reglamentación FIFA.”

Problemas el próximo año y le hubieran quedado dos más. Venga ya. Está claro: 3,3 millones de euros por temporada es tela de dinero y ya está.

Lo comprendo, en cualquier caso. Lo que pasa es que no puedo empujar hacia abajo mi sevillismo, esa parte sentimental que todos ponemos en este lamentable circo del fútbol.

Vender a Baptista por 24,5 millones de euros me parece un pelotazo. Y también me parece que cuando un jugador no tiene el más mínimo respeto hacia la entidad que se lo ha dado todo en el mundo del fútbol, ni demuestra el más mínimo agradecimiento, lo que hay que hacer es abrirle la puerta, acompañarlo amablemente y, antes de cerrar, recoger la talega con los millones de euros.

Baptista no es Reyes, ni Marchena, ni Jesuli en su día, ni Juan Velasco. Baptista no es ninguno de ellos.

Porque Baptista, el pobre, ha demostrado que nunca ha sido sevillista. Y no porque se vaya. Sino por irse como se ha ido.

Sin respeto ninguno.

Por cierto.

Los que te pitaron en Pilas la otra noche si que sabían por qué te pitaban.

Lo sabían muy bien.

Y tú también lo sabías.