¿Hay un clavel más sevillista?
Viernes, Noviembre 11th, 2005Curro Martínez- Cañavate es un gran sevillista al que la vida llevó a Puerto Rico siendo muy joven. Allí sigue, en esa mágica isla del Yunque, del río Camuy, del entrañable y viejo San Juan, de la bahía fluorescente de la Parguera, de la hermosísima playa de Luquillo, del constante intento de encontrar vidas en las galaxias de verdad a través del radiotelescopio de Arecibo, del ron, de la salsa, de la música, de Don Pedro Flores, del coquí, del encanto.
Allí sigue, en la Isla del Encanto.
Curro vendrá desde Puerto Rico a ver el derbi. Y con Curro, vendrá su hijo Gustavo, boricua de nacimiento y sevillano de genes, igual que sevillista, que se desplazará desde Nueva York.
Y con Curro, su mujer. La madre de Gustavo.
Delia.
Curro quedó amarrado a la isla “preciosa”. Preciosa te llaman las olas del mar que te bañan. Preciosa por ser un encanto, por ser un edén…dice la canción.
Yo sé muy bien lo que es quedarse prendado de Puerto Rico. Conozco bien esa isla y sus gentes.
Aquel chico que se marchó a prisa de Sevilla hace muchos años, hoy es el eminente doctor Martínez-Cañavate. Vive allá, en Puerto Rico, pero ahora ya con frecuencia puede venir a Sevilla.
Y este detalle lo dice todo.
El mantoncillo que llevó Delia, la esposa de Curro, la madre de Gustavo, natural de Puerto Rico, en la pasada Feria de Abril.
Para pasar por debajo de aquella Portada sevillista, no servía cualquier cosa.


