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Archivos publicados el 3 Abril, 2006

Convocados para el partidazo del jueves

Lunes, Abril 3rd, 2006

El jueves.

El jueves sí. Pensar en el jueves sí me que produce nervios, “entripaera”, apretones en la barriga.

El jueves jugamos en San Petersburgo uno de los partidos más importantes de nuestra centenaria historia, de la centenaria historia del fútbol de nuestra ciudad.

Y hay convocados para semejante cita, según se publica en la web oficial del Sevilla FC.

Vuelven, como podéis ver, Jordi y Jesuli.

La mala noticia es que Antonio Puerta, en excepcional momento de forma, estará ausente de los terrenos de juego al menos tres semanas.


Quemar una bandera

Lunes, Abril 3rd, 2006

He visto en televisión muchas veces esa patética imagen de un grupo de incontrolados, salvajes, animales quemando banderas.

He visto arder ante mis ojos banderas españolas, quemadas por miembros y/o simpatizantes de bandas asesinas, banderas norteamericanas quemadas por una marabunta de personas en países de Oriente Medio, banderas danesas quemadas por musulmanes que se sintieron agredidos por determinadas viñetas contra Mahoma.

Banderas, banderas, banderas…

Banderas quemadas.

Y siempre, siempre, que veo una escena de este tipo me invade un profundo sentimiento de lástima y de pena.

Anoche contemplé, de nuevo, esa deplorable imagen de un cavernícola metiéndole fuego a una bandera.

A la Bandera del Centenario del Sevilla Fútbol Club.

Lo vi yo y lo vio toda España. Probablemente, el mundo entero lo haya podido ver.

No sólo vi arder la bandera, sino que también pude comprobar, atónito y estupefacto, la catadura moral de la alimaña (no tiene otro nombre el tipo capaz de perpetrar tamaña afrenta) recréandose en la grabación de su atrocidad con la camarita de su móvil.

Tan tranquilo, tan impasible, tan infrahumano.

Mientras otras alimañas aplaudían, felices en su suprema demencia, al pirómano.

Hay que caer muy bajo, demasiado bajo, para violar cualquier tipo de símbolos.

Los símbolos son sagrados y deben ser siempre respetados.

Porque detrás de los símbolos hay demasiado amor, demasiado sentimiento, demasiada pasión, demasiada Historia, demasiados recuerdos, demasiadas personas amadas que ya no están y que, en su día, trabajaron y pelearon por lo que ese símbolo representa.

No respeta los símbolos el que mete fuego a los símbolos. No respeta los símbolos el que trata de hacer mofa y befa con los símbolos, el que fabrica camisetas jocosas a costa de los símbolos, el que las pasea, el que las muestra.

No respeta los símbolos el que los insulta, sobre todo si se trata de personajes con cierta responsabilidad pública.

Se puede hacer chiste, guasa, con muchas cosas que no sean los símbolos. En eso somos artistas los sevillanos, los gaditanos también. Eso es arte. Se puede uno inventar chistes sobre un resultado, sobre un partido, sobre una situación puntual.

Pero no sobre los símbolos.

¿Qué pretende el animal quemando la Bandera del Centenario del Sevilla Fútbol Club?

¿Quiere borrar con ese ignominioso acto los más de cien años de vida que alumbran al Sevilla Fútbol Club?

¿Pretende meterle fuego a la imparable ilusión de todos aquellos que guardan con mimo esa Bandera en su maleta cuando marchan a ignotos lugares con la sola de idea de expandir el sentimiento sevillista?

¿Pretende acabar a fuerza de mechero con el inolvidable (para todos, animal, para todos, para tí también) Centenario que ha engalanado y sigue engalanando las calles de la ciudad cuyo nombre llevamos abanderando desde hace más de un siglo?

¿Qué demuestra el animal quemando esa Bandera?

¿No demuestra, acaso, un abrumador complejo de inferioridad?

¿No pone en la más sucia de las cloacas a sus padres, y a todos aquellos que un día se preocuparon de darle una educación, unos valores, fracasando, es obvio, en el intento?

¿No está ensuciando hasta la hediondez el nombre de una afición que no merece ser representada por semejante impresentable?

Y, finalmente, me pregunto…

¿No estará siguiendo el animal el camino marcado en su día por aquel irresponsable que insultó hasta lo intolerable a la Bandera del Centenario del Sevilla Fútbol Club hablando de ella como de “una sábana pintorroqueá”?

No a la violencia.

Lamentable la quema de la bandera. Repulsivo el ataque de hace unos días a la tienda oficial del equipo verdiblanco, las pintadas. Vomitivos los que para animar a su equipo insultan a su ciudad al grito de “puta Sevilla”. Impresentables, vergonzantes los que agreden, los que golpean, los que atacan, los que se pelean, los que machacan a patadas, cuatro contra uno, a un chaval que va a pillar un taxi (ánimo, chaval, ánimo).

Todos estos, los de un lado y los de otro, constituyen un muy serio problema con el que hay que acabar cuanto antes.

Pongámosle (pónganle, oigan, pónganle) fin a esta concatenación de insultos, provocaciones, faltas de respeto a los símbolos del otro antes de que, de verdad, tengamos que lamentar una desgracia.

Y a los que corresponda, denuncien, por favor denuncien.

El silencio en este tipo de casos (quema de banderas, insultos a los símbolos ajenos, bajunas y repetitivas provocaciones al otro, mofa y befa a costa de los símbolos del otro, aún más tratándose de personajes públicos que ostentan cargos de responsabilidad) es la más absoluta y despreciable de las complicidades.

Y uno, sevillista como es, empieza ya a estar harto de este tipo de cosas, de este tipo de personajes lamentables e impresentables.