Desde Gelsenkirchen
Miércoles, Abril 19th, 2006Ea, pues ya estamos aquí unos cuantos sevillistas. Pocos comparado con los que vendréis el jueves, pero unos cuantos ya si que andamos por aquí.
Os diré que el vuelo viene a tardar unas dos horas y media más o menos. Debe estar espectacular el aeropuerto el próximo jueves cuando el Tsunami Carmesí invada San Pablo con más de tres mil sevillistas.
Creo que os regalarán una bufanda conmemorativa del partidazo del jueves. Una bufanda como esta.

Antes de salir, nos cruzamos en el aeropuerto con uno de los nuestros que anda pensando en llegar él a la final de la Champions y en que llegue su equipo a la final de la UEFA. Ojalá se cumplan los dos deseos de ese crack llamado José Antonio Reyes.

El vuelo se pasa en un plis-plas, más todavia cuando gente como Eduardo Romero o Miguel López-Benjumea se traen su jamón, su queso, su caña de lomo, su salchichón ibérico, su Rioja de primera para ir matando el hambre.
Mi consejo es que echéis en la mochila sus buenos bisteles empanaos, sus buenos bocatas, sus buenas croquetas, su buena tortilla de papas y lo que se os ocurra. Con este temita de por medio y una buena compañía, el vuelo se pasa volando.
Como no podía ser de otra manera.
Los aviones aterrizan en Colonia y allí habrá un río de autobuses…

que os trasladarán a Gelsenkirchen,
ciudad en la que de momento hay poco que ver.
El equipo,la prensa y algunos aficionados estamos alojados en el Hotel Maritim, que tiene un poco aire de Hotel de Benidorm de los tempranos ochenta.
Más cosas que os digo: la temperatura es perfectamente soportable. Yo creo que con que os traigáis una cazadorita medio qué, va la cosa de lujo. No hace frío (un poco de noche, pero poco) y cuantas mas cosas traigáis más cosas hay que cargar. Una cosa como si fuera por si acaso, ya me entendéis.
El equipo rival parece que anda un poco nervioso, con la gente de uñas porque hace tiempo que no ganan y, además, se comenta por aquí que no van a salir en el equipo titular ni Lincoln ni Kuranyi, lo cual sería un punto a nuestro favor.
No sé yo si será una maniobra de distracción del entrenador del Schalke, pero lo cierto y verdad es que si el Sevilla sale concentrado, bien plantado, complicando la vida al equipo alemán y los Poulsen y compañía no encuentran la manera de hincarnos el diente en los veinte primeros minutos (no digo nada si conseguimos adelantarnos en el marcador) con el sevillismo empujando desde la grada, aquí se puede ver un número.
Eso sí, hay que salir como si nos fuera la vida en ello.
Mañana trataré de conectar de nuevo.
Mientras tanto, buen viaje a todos los que ya no tenéis uñas que comer pensando en que os quedan horas para estar en la cita histórica de Gelsenkirchen y a los os quedéis en Sevilla, tranquilos que ya llegará el Jueves de Feria.
Y, sobre todo, Carpe Diem, sevillistas.

