Eso es lo que desde el club se pide. Es por eso por lo que se ha regalado la bufanda conmemorativa con la entrada del partido del Jueves de Feria. Es para que las varias decenas de miles de sevillistas que estemos en Nervión esa noche levantemos nuestra bufanda todos a una, mientras Javier Labandón nos canta en directo, una vez más, pero sonará como nunca, su obra de arte del “aquí estamos contigo, Sevilla…”
Y que cantemos todos juntos en un mosaico que será inolvidable, como lo fue aquel otro de las Banderas Centenarias (que habrá que llevar también) el día del Alavés.
Se repartirán también el mismo jueves más de trescientas mil pegatinas por toda la ciudad con un lema aún escondido y se pide que todo el que vaya al partido la lleve consigo.
Nosotros, en SFC Radio, haremos una programación especial, como hicimos el día del partido en Gelsenkirchen, para vivir el día más grande que ha deparado el fútbol continental a esta ciudad en toda su Historia.
Y todos juntos, más juntos que nunca, desde el minuto cero hasta que el partido se acabe estaremos empujando para llevar a nuestro Sevilla del alma a la soñada Eindhoven.
Eso es lo que esgrimen estos adalides del juego limpio y de la “no manipulación”.
Hablan y no paran de que si el Sevilla se clasifica para la final no nos queda otra que agachar la cabeza, hocicar, y mandar a nuestros futbolistas a la carnicería propuesta por ellos de jugar seis partidos en diez días.
Se quedan tan anchos los monstruos estos.
Los mismos monstruos que veían perfecto que se vulnerara el estatuto de los futbolistas según el cual los jugadores de fútbol tienen derecho a un número de días de vacaciones navideñas porque el equipo de los galácticos se tenía que ir a Japón a hacerse unas fotos y a disputar eso tan importante de la Copa Toyota, con su pedazo de premio.
Nos tocó a nosotros, por supuesto, a los sevillistas tragar y jugar en el Bernabeú en plenas vacaciones navideñas de los futbolistas, aquel dos de enero de 2003, y no pasó nada de nada.
Hubiera pasado, claro que sí, si el Sevilla FC hubiese osado siquiera susurrar que la ley le asistía.
Pero como estaba por medio el que estaba cualquiera decía nada, se fueran a enfadar los Florentino y compañía.
No se puede cambiar el calendario, pero esta temporada la Copa empezó de una manera y le dieron la vuelta como a un calcetín cuando les salió de las pelotas y no pasó nada.
No se puede cambiar el calendario, pero también en esta temporada la jornada once se jugó antes que la nueve, que eso si que es manipular la competición. Pero tampoco pasó nada, porque claro, cómo iba nadie a pensar que nuestros “jugones” de la Selección no serían capaces de clasificarse del tirón para el Mundial con el grupito que les había tocado.
Y ahora resulta que, como es el Sevilla, los cafres de la División Mediático Galáctica sólo ven dos opciones posibles: una, que el Schalke (equipo alemán) elimine al Sevilla FC y dos, caso de que esta solución (la fácil) no se diera, el Sevilla no tendría otra opción que pasar por el aro y jugar unos partiditos de la siguiente manera: 27 de abril, semifinal de UEFA; 30 de abril, Liga en Anoeta; 2 de mayo, Liga en Nervión con el Getafe; 4 de mayo, Liga en Nervión con el Barcelona; siete de mayo, Liga en La Rosaleda y diez de mayo, Final de la UEFA en Eindhoven.
Estos tíos se creen que somos gilipollas los sevillistas.
Yo confío en que reine la cordura y que si el Sevilla pasa a la Final ( como los sevillistas deseamos; parece que a estas alturas ya sólo los sevillistas, según se escucha y se lee por ahí) no le obliguen a jugar ese indecente marathón de partidos que proponen, como si el Sevilla tuviese la culpa de algo.
Espero que reine la cordura porque,desde luego, el sevillismo ya no está para quedarse con los brazos cruzados mientras decide por él el llamado Comité de Manipulación, que es el constituido por todos estos espantapájaros que, ahora que se aburren porque su Madrid se encamina por tercer año consecutivo al fracaso total, no tiene otra cosa que hacer que volver a descargar palos en las espaldas del Sevilla FC desde sus poderosos micrófonos o a través de sus prestigiosas portadas.
El calendario se puede cambiar porque se ha cambiado cada vez que le ha salido de las pelotas al Madrid, a su División Mediático Galáctica o a la Federación, que tanto monta, tanto monta, monta tanto.
Así que yo lanzo una propuesta caso que se diera esa terrible (para muchos) tragedia de que el Sevilla tuviera la infausta ocurrencia de meterse en la Final de la UEFA.
Sevilla y Barça juegan el 14 de mayo y la última jornada de Liga que se juegue el 21, porque la FIFA no obliga a acabar antes. La FIFA aconseja acabar antes. Pero si no puede ser, no puede ser.
Cabe otra posibilidad: que ni Barça ni Villarreal lleguen a la Final de la Champions y entonces, ganaríamos días: y en lugar de pasar la última jornada al 21 se podría jugar el 17, mira tú que bien. Sólo habría que alargar la cosa tres diítas.
Mira que sencillo.
O que el partido suspendido ayer se dispute el miércoles 3 de mayo (sólo ese) y correr lo que queda de Liga una semana más.
Todos estos que se llevan las manos a la cabeza y que quieren convertir al Sevilla en una máquina de aniquilar futbolistas que piensen en lo que les planteo a continuación.
Última jornada de Liga: Sevilla- Real Madrid. Los del Madrid se comen, por ejemplo, unas salchichas caducadas en la cena anterior al partido, todos se hacen caquita por las patas abajo (cosa que ya pasó por ejemplo este año con el Jerez; no fueron salchichas, pero la cosa fue tremenda) y por intoxicación de la plantilla no se puede jugar el partido.
¿Se jugaría ese encuentro después del día 14 de mayo?
Yo creo que sí, que se jugaría.
¿Pasaría algo si se jugara?
Yo creo que no, que no pasaría nada.
Pues ya está, listillos. Dejarse de pamplinas que lo que teníais que estar haciendo es hablar del Sevilla Fútbol Club y apoyarlo como único representante del fútbol español con posibilidades serias de entrar en la Final de la UEFA.
Pero se ve que eso (visto como están los equipos madrileños, salvo el Getafe, que lo está haciendo de lujo) es superior a vuestras fuerzas.
Ea, pues ya lo han dicho ellos: la solución fácil es que el Sevilla sea eliminado el jueves y no se clasifique para la final de la UEFA.
Miedo me da.
Ya sabemos cómo se las gastan estos chicos de la División Mediático-Galáctica tratándose del Sevilla Fútbol Club.
Otros proponen la agradabilísima solución de que el Sevilla vaya a Eindhoven a disputar un título europeo el miércoles 10 de mayo, habiendo disputado un partido de liga el domingo 30 de abril, otro el dos de mayo, otro el cuatro y otro el siete.
Qué arte.
Después de escuchar anoche las mayores sandeces que uno pueda imaginarse (que la culpa fue del Sevilla porque si se trae un helicóptero a un par de metros del césped las aspas quitan el agua en un momento, que si se debió llamar a un camión de bomberos, que si el Sevilla debería tener una bomba de agua en el estadio…)
¿Una bomba? Una bomba le tiraba yo a más de uno…Una bomba de peste.
La solución fácil sería que determinados papanatas respetaran de una vez y por todas al único equipo español que puede poner al fútbol nacional en la final de la UEFA. La solución fácil sería que algunos impresentables dejaran en paz a una institución Centenaria como es el Sevilla Fútbol Club, el único equipo andaluz que ha llegado a semifinales de competición europea en la Historia del fútbol. La solución fácil sería que algunos que hablan o escriben una estupidez tras otra dejaran de hacerlo y muchos viviríamos más tranquilos.
Afortunadamente hay algunos medios (prensa catalana y culé, obviamente) donde reina la sensatez. Se habla de la opción de que el Sevilla no juegue la final de la UEFA (evidentemente, yo también la contemplo porque nada está conseguido) pero se hace con respeto y proponiendo soluciones sensatas y anteponiendo algo tan escaso, parece ser, como es la lógica, el respeto y el raciocinio.
Hablan estos artistas de que se adulteraría la competición si se aplaza el partido suspendido (por el árbitro, oiga, por el árbitro, que es el único que tiene potestad para suspender un partido) y por eso quieren condenar al Sevilla ( que todavía tiene opciones matemáticas hasta de Champions ) a jugarse doce puntos en siete días…a jugarse, esto es, toda una temporada en siete días, jugando una final cada dos días, y todo ello antes de disputar la hipotética final de la UEFA.
¿Eso no sería adulterar la Liga?
Adulterar la Liga no.
Eso sería putear al Sevilla Fútbol Club (perdón por la expresión, pero es que es exactamente lo que quiero decir) hasta extremos insospechados.
Y esta afición ya ha demostrado cuando ha hecho falta que no se deja putear tan fácilmente.
Sea como sea, parece que mañana martes habrá una reunión entre la Federación , Sevilla Fútbol Club y Fútbol Club Barcelona para tratar de buscar una solución al tema.
Estaremos pendientes. Lo que está claro es que ni Sevilla ni Barça pasarían por el aro de jugar esos cuatro partidos en siete días y puede ser que propongan algo más sensato: que la Liga finalizara el día 21 de mayo en lugar del 14.
En este post os dejo un par de enlaces a videos para que vayáis metiendo el cuerpo en caja pensando, recordando lo que fue y pensando, tratando de imaginar lo que será el jueves.
En este enlace podéis ver al sevillismo cantando por las calles de Gelsenkirchen.
Este otro es más corto, dentro del Veltins Arena, pero aseguro que pone los pelos como escarpias.
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