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Archivos publicados el 25 Abril, 2006

Había otras fechas

Martes, Abril 25th, 2006

“Pues va a tener usted que tragar…”

Más o menos, eso le dijeron a José María Del Nido en la Cadena Ser (”El larguero”) la noche del domingo, cuando hablaban de que era imposible encontrar otras fechas para jugar el suspendido Sevilla FC - FC Barcelona.

El Sevilla, decían ellos, estaba obligado a jugar jueves, domingo, martes, jueves, domingo y miércoles si se clasificaba para la Final de la UEFA.

Estos monstruos decían que no había otras fechas y Del Nido les dijo que si no había otras fechas, habría que buscarlas.

Se han buscado y…(¡nada por aquí, nada por allá), ¡¡¡se han encontrado!!!

Programas de radio desde Madrid para toda España en Cadena Ser, en Radio Marca, en COPE, en Onda Cero.

Todos igual. Todos culpando al Sevilla del diluvio, todos cargando, insultando a un señor como Cristóbal Soria (¿qué ha hecho ahora Cristóbal Soria, Dios mío?) , quien parece haber recogido el guante que en su día Pablo Alfaro le pasó a Javi Navarro y que ahora está constamente en las pestilentes bocas de algunos impresentables que hablan sin saber, que viven de no se qué, que siempre tienen que tener un muñeco del pim-pam-pum vestido de sevillista.

Bobos deplorables,manipuladores hasta la extenuación, vendedores de cuentos de la buena (o de la mala pipa), fantasmas con bolas y cadenas.

Algunos de ellos, me dicen, tendrán la desfachatez de venirse a Sevilla el jueves a hacer un programita de esos de ojana baratísima, para hablar del mismo Sevilla que desde su atalaya capitalina insultan, crujen y crucifican casi a diario.

Me gustaría, si es verdad que vienen, que tuvieran la hombría de llamar a Cristóbal Soria y decirle en su cara las inmundicias que sueltan sin rubor algunos desde sus lejanos púlpitos de la Capital del Reino.

Había otras fechas, corazones.

Había otras posibilidades, a poco que se pensara con la cabeza, que para eso está además de para peinársela. Había otras opciones, si se recurría a la razón, a la buena voluntad, al respeto.

Había otros caminos que no fueran el de machacar al Sevilla Fútbol Club.

Estaban ahí y se han encontrado.

A ver qué vendéis ahora.


Amar a un escudo

Martes, Abril 25th, 2006

Me subo por las paredes.

Estoy feliz.

Orgulloso.

No hablo, ahora no, del partido del jueves.

Ni de que nuestro Sevilla está en Semifinales de la UEFA.

No hablo ahora de que a Kepa le han quitado dos partidos de sanción (sombrerazo, una vez más, para el cuerpo jurídico del Sevilla. Tenemos un cuerpo jurídico que gana cosas…)

No hablo de que Makukula se ha ido a la concentración del hotel Rompido Golf en Cartaya.

No hablo de la Feria que empezamos a vivir los sevillistas.

No.

Hablo de que Ramón Rodríguez Verdejo se queda en su casa, en el Sevilla Fútbol Club.

Ya sé que habréis leído y escuchado de todo en estos días atrás.

Y también sé que yo no he abierto el teclado para hablar de este asunto.

No me gusta dar malas noticias, prefiero contar alegrías.

Monchi sigue en el Sevilla Fútbol Club.

Cuando te vi bajar de aquel autobús en Gelsenkirchen acompañado de tu hijo Alejandro como un sevillista más, volando en el día para estar con los suyos.

Cuando te vi entrar en el Veltins Arena rodeado de miles de sevillistas que cantaban “Monchi, quédate” supe que no te irías.

¿Cómo te vas a ir?

Yo no te imagino firmando futuras estrellas del fútbol mundial para otro equipo que no sea tu Sevilla.

¿Tú me imaginas a mí cantando goles en Deportivo Alavés Radio, con todos mis respetos hacia el Alavés ?

Amar a un escudo tiene estas cosas.


Sentir algo así

Martes, Abril 25th, 2006

Os leo.

Os siento nerviosear.

Os imagino deambular de un lado a otro, haciendo como si las cosas cotidianas tuviesen alguna importancia.

Me miro por fuera y por dentro y me doy por vencido: sentir algo así es algo demasiado sublime y este cóctel de felicidad, orgullo, emoción, alegría, tensión, expectación y, sobre todo, de grandeza sevillista, merece ser agitado sin parar hasta que el jueves próximo esté bien cerquita de convertirse en viernes.

Este caudal de sentimientos no puede ser taponado. Hay que darle salida porque, de lo contrario, la salud de uno corre serio peligro.

Sentir algo así es hermoso.

Hace un año, o seis meses, decíamos : “sentir algo así debe ser algo hermoso”.

Es curioso los guiños que nos depara la vida.

Aún recuerdo la clasificación para la UEFA de la pasada temporada. Nadie celebró nada. Nadie lo valoró. Nadie lo consideró, porque aquella noche nos dejamos vencer por la desilusión de no llegar al cuarto puesto y despreciamos la clasificación europea, como desprecian los traidores a la mujer de su vida, a la que siempre está ahí, a la incondicional, a la que trabaja sin descanso por cincelar algo tan bonito como es un día a día.

Como el que se ofusca por no poder alcanzar unos ojos furtivos que pasan por su lado y no se detiene a mirar ni un segundo en la verdad profunda que encierran esos otros ojos que siempre están ahí, callados, fieles, entregados.

De verdad.

Aquella noche triste fijaos lo que nos trajo: nos trajo todo esto que estamos viviendo  ahora. Nos trajo tantos partidos europeos, tantos goles que cantar, tantas cataratas de alegría. Nos trajo la noche mágica ante el Lille, y la otra ante el Zenit. Nos trajo el nacimiento de nuestra televisión y aquella tarde, aquellos días previos, aquel jueves helado de nuestro Sevilla en San Petersburgo.

Nos trajo sentir algo así.

Nos trajo el orgullo de ser los primeros de Andalucía en llegar a estar entre los cuatro mejores de Europa y con posibilidades de estar entre los dos útlimos supervivientes.

Nos trajo Alemania…¡Ay, Alemania! Mi corazón sevillista por siempre guardará su trocito de Alemania, su inolvidable Gelsenkirchen.

Nos trajo esta Feria de 2006, sevillista desde el primer farolillo hasta el último de los corazones que sienten en blanco y rojo.

Nos traerá la FIESTA que viviremos el jueves 27 todos los que estamos sintiendo algo así como lo que estamos sintiendo.

Y nos traerá el partido que empezará a las nueve y media de la noche.

¿El partido digo? ¡¡¡El partidazo!!!

¿Y después del partido?

Después del partido, pase lo que pase, sea el resultado el que sea, una cosa tengo clara:

Yo sé que lloraremos.

Y si lloramos será porque estamos vivos y porque sabremos demostrar que el sevillismo está haciendo camino.

Haciendo camino al andar.