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Archivos publicados el 30 Abril, 2006

Mañana se juega de nuevo el Sevilla FC - Schalke

Domingo, Abril 30th, 2006

Eeeehhhh…¡¡¡quieto parao!! :)

Que no es que lo tengamos que repetir.

Mañana lunes, festividad del primero de mayo, no habrá tertulia en Sevilla Fútbol Club Radio, por lo que a partir de las tres de la tarde se pondrá la repetición íntegra del partidazo del pasado jueves.

Para que no paséis muchos nervios, os digo que ganará el Sevilla uno a cero, con gol en el minuto cien de partido.

El autor del gol será Antonio Puerta. ;)


La decisión sobre la entradas, mañana lunes

Domingo, Abril 30th, 2006

Mañana lunes, a las 17,30, se reúne el Consejo de Administración para decidir cuál será el criterio para repartir las poco más de nueve mil entradas que la UEFA ha concedido al Sevilla Fútbol Club para la Final de la Copa de la UEFA.

Será después de esa reunión del Consejo de Administración cuando el club haga pública (aún no se ha dicho nada oficialmente desde la entidad) la fórmula de reparto de las entradas.


La mejor plantilla de la Historia

Domingo, Abril 30th, 2006

Pues sí.

En la Temporada de nuestro Centenario, a nuestro equipo le ha dado por hacer Historia.

Primera vez que ganamos en ese estadio.

Uno a dos en Anoeta, tres puntos importantísimos con los goles de Navas y Martí de penalti.

Ganando en la segunda parte con empate a cero al descanso. Yo siempre lo digo: qué maravillosas segundas partes nos regala este Sevilla de Juande Ramos. Echen un vistazo a la estadística y comprueben lo que les digo.

Victoria con Palop; Alves, Javi Navarro, Escudé,Puerta; Sales, Martí, Jordi, Adriano; Navas y Kepa.

Con el debut después de Alejandro Alfaro y de Bruno.

Todo esto tres días después de convertir a este club en el primer y único equipo andaluz que puede llamarse finalista europeo.

Todo esto con esta plantilla.

Señores vendedores de humo, señores comunicadores objetivos, señores francotiradores expertos en repartir palos a diestro y siniestro cuando se trata del Sevilla FC.

La mejor plantilla de la Historia.

Lo dijo José María Del Nido.

Vosotros vertíais indignos comentarios sobre aquello que dijo José María Del Nido.

Yo ahora me voy a leer cosas muy graciosas escritas por muchos de vosotros allá por el mes de octubre…allá por aquellos días en los que el Cádiz nos apeó de la Copa.

También conservo archivos de audio verdaderamente gloriosos, a lo mejor del mes de septiembre, a lo mejor de febrero, a lo mejor de octubre.

Seguimos en puestos europeos con un partido menos.

Con un partido menos somos sextos y le sacamos cuatro puntos al Deportivo, cinco al Getafe, seis al Villarreal. Seis al Atlético de Madrid.

¿Y por arriba?

Por arriba, si seguimos en este plan podría haber sorpresas de cara a la Champions.

Ya veremos.

También tenemos que pensar en cierto partido que se juega en Holanda el diez de mayo.

Qué cosas…¿no?


Juani Cadaval

Domingo, Abril 30th, 2006

Por si no tenía bastante con todo este maremoto de sensaciones, me acaba de llegar este pequeño pero grandísimo montaje que ha hecho mi amigo Juan Miguel Cadaval.

Juan Miguel se acuerda de su padre, que es también el padre de mis otros amigos: Diego, Carlos, Jorge, César, Maite.

Juan Miguel se acuerda de su padre, que es el esposo de María y el abuelo de Coque, de María, de Marta, de César, de Alfonso, de Patricia, de Alvaro, de Patricia, de Carlos, de Juan Miguel, de Andrea, de Diego, de Ale.

Juan Miguel se acuerda de su padre, que es el suegro de mis queridas Carmen, Adela, Pepi, Patricia, mi queridísima Patricia…de Alberto.

Juan Miguel se acuerda de su padre, que es Juani Cadaval.

Y yo lo veo, a Juani. Lo veo entrando por la puerta dos con un montón de carnets en la mano, yo que sé cuántos, yo que sé si veinte o treinta, yo que sé. Y me veo entrando muerto de risa en una avalancha de sevillismo inagotable, porque con veinte entraban treinta.

Ese era Juani Cadaval.

Ahora vuelvo…

Disculpas.

Las lágrimas no me permitían ver el teclado.

Y veo a Juani Cadaval en su casa de Gines, un viernes por la noche diciéndome: “quédate, Jesús, y nos tomamos una cervecita”.

Y me veo a mí, diciéndole: “no puedo, Juani.He quedado.Otro día…otro día que ahora tengo prisa.”

Y me veo yéndome, yéndome…

Sin saber que él también se nos iba.

Sin saber que dos días después, la impaciencia de esperar a los Cadaval sevillistas en la puerta dos, se convertiría en preocupación y la preocupación en dolor insuperable cuando me enteré de que Juani se nos había ido a ver el fútbol al tercer anillo, mientras se ponía guapo para venir una vez más al Ramón Sánchez Pizjuán.

Jugaba el Sevilla FC.

Y jugaba frente a la Real Sociedad.

El Sevilla ganó aquel partido.

Hace un rato, Juan Miguel Cadaval me enviaba esto…


El Sevilla Atlético suma tres y saca seis

Domingo, Abril 30th, 2006

Tres nuevos puntos muy trabajaditos ante un rival directo como el Extremadura. Victoria importantísima de los de Manolo Jiménez (que fue de nuevo expulsado incapaz de contenerse ante la nueva cacería cometida sobre Diego Capel) por dos goles a uno, ambos tantos de Moreno.

Con esta victoria, el Sevilla Atlético saca ya seis puntos al quinto clasificado (podrían ser cinco si el Córdoba gana esta tarde) y también recorta puntos con los de arriba, ya que el Linares perdió ayer en su feudo ante el Conquense. El equipo jiennense, tercero, queda, por tanto, a sólo dos puntos.

¿Os imagináis que , además de los ademases, el Sevilla Atlético consiguiera ascender a Segunda División?

Y si fuera así…¿no sería bonito ver a nuestros chavales jugar frente a algunas escuadras que a día de hoy están en Primera División…?

¿Os imagináis jugando, por ejemplo, frente al…?


El Gol

Domingo, Abril 30th, 2006

Era el minuto cien.

Andábamos por el segundo seis mil.

Seis mil segundos de sufrimiento. Seis mil segundos de pensar en lo bonito que sería poder ir a Holanda al lado de toda esa gente que hacía parecer que la grada de Nervión fuese de goma. Seis mil segundos en un estadio en el que se almacenaba más energía que en una central nuclear. Energía de rezos y de plegarias. Energía de horas robadas al sueño en las noches anteriores y de anhelos jamás antes sentidos. Energía de Fe, de Esperanza y de Caridad.

La Caridad que implorábamos a los dioses para los nuestros, para nuestra legión de corazones rojos al borde del estallido.

Y desde la banda de fondo Alves la toca suave para Navas, Navas para Alves y Alves otra vez para el Duende de Los Palacios. Desde allí la envía, buscando yo creo que a nadie en particular porque nadie había en los alrededores.

La pelota bota una vez pero nadie la toca. Bota el balón en la nada de nadie. Renato está adelantado al cuero y se gira de espaldas a la portería para ver pasar impotente el balón de su vida; Maresca todavía está haciendo por llegar. Dos defensas han sido arrastrados por el brasileño. El italiano hubiese querido encontrar algo más de gasolina en su depósito con luz roja parpadeante para llegar puntual a la cita más soñada con aquella pelota. Pero espacio y tiempo, como tantas otras veces en el fútbol, en la vida, no ajustan sus parámetros.

Bota el balón.

Y sigue su trayectoria. No va fuerte, no va rápido.

Soledad de un balón que avanza preñado de alegría, a punto de dar a luz.

Pero el balón no lo sabe.

Bota una segunda vez.

Y en ese segundo contacto con la hierba el balón ya sabe que en milésimas de segundo una bota le golpeará con la fuerza de cien mil corazones concentrados en la zurda de un chaval de Nervión.

Está solo Puerta. Rafinha se da cuenta de su mortal error al ir a tapar a Renato. Se gira y quiere convertirse en muralla, en dique, en pared de cemento.

Pero el látigo del chaval de Nervión ya ha sido lanzado y cruza el espacio sin posibilidad de marcha atrás.

Y Rafinha sólo puede encogerse. Encogerse porque sabe que el volcán sevillista está a punto de estallar.

Se posiciona Puerta. Se gira levemente a su derecha, el cuerpo todo. Venía en carrera el 27 con la mirada fija en el Duende con el que compartió tanto albero y tanto polvo masticado en las bocas resecas, mañanas de Carretera de Utrera. Venía en carrera y la pedía, con la mano alzada. La pedía y pedía a los dioses una oportunidad.

Los dioses fueron generosos. Y tras perfilar el escorzo perfecto, allá inclina el cuerpo, allá suelta la izquierda y en ese momento, en ese momento de unión perfecta entre el cuero de la bota zurda en su parte exterior y el cuero del balón…

Ahí, justo ahí, es cuando se congela la noche. Se detiene todo, hay un flash. Hay noventa mil ojos clavados en esa cópula fugaz de cueros que se encuentran porque nacieron para encontrarse. Hay cientos de miles de corazones que, en algún lugar del mundo, en todos los lugares del mundo, esperan.

Esperan, siguen esperando. Esperando desde hace más de cien años.

Hay un stop en nuestras vidas. Las leyes físicas se cortocircuitan y el tiempo se estira como el chicle de fresa con sabor a nada que estiraba cuando era pequeño, demasiado pequeño, y el fútbol era para mí otra cosa, desde mi asiento de Preferencia en aquellas mañanas soleadas de inviernos infantiles haciendo como el que ve al Sevilla Atlético, con mis pipas y mis estampitas de Bazooka Joe.

Pregunto a los demás sevillistas y casi todos coinciden: se para el tiempo. Dios le da al botón de pausa de su mando a distancia. Creo que lo hace, magnánimo en su Grandeza, para que ese medio segundo de éxtasis supremo no pase tan rápido como pasa medio segundo.

Tarda más en pasar. El balón dibuja el arco perfecto, la parábola soñada, la curva de la felicidad.

Y sí.

Sí.

Besa la red y, como si cada nudo de la red fuese un imán y la pelota fuera de hierro, no se despega de ella y se pasea por dentro como queriendo sentir su tacto casi hasta el rincón opuesto.

Pegada la pelota a la red como los gatos se pegan a tus piernas en invierno.

Gol.

El GOL.

El Big Bang que nos cuenta Hawking no debió diferir mucho de lo que sucedió inmediatamente después.

El término Big Bang se utiliza para referirse específicamente al momento en el tiempo en el que se inició la expansión observable del Universo.

Y eso fue lo que pasó.

Ese minuto cien del día 27 en el que el 27 golpeó con su pierna zurda la pelota que venía enviada por el Niño Jesús fue el momento en el tiempo en el que se inció la expansión (europea) observable del Universo.

Del Universo Sevillista, claro está.

Y, al igual que sucede con esos ingenios técnicos que parecen haber captado el eco de esa explosión primigenia, dentro de cientos de miles de años, los científicos serán capaces de escuchar un eco lejano que se podrá ubicar en un punto del planeta Tierra que alguna vez fue el Sur de todos los Sures.

Un eco rotundo y lejano, saturado de energía cuyo sonido será muy similar a un infinito rosario de “oes” con una ge al principio y algo que parece ser una ele al final.