Según han publicado y/o comentado algunos medios, Jesús Navas no ha viajado con el primer equipo a la concentración de Isla Canela.
Todo parece indicar que ha sido debido al conocido problema de ansiedad que el jugador viene padeciendo desde hace tiempo aunque en este punto yo prefiero no comentar nada hasta que los médicos o psicólogos del club se pronuncien, ya que es un asunto demasiado delicado como para tratarlo a la ligera.
Por lo tanto, me mantengo, como siempre, a la espera de que el club comente algo al respecto de forma oficial.
Lo que sí puedo afirmar, ante las preguntas que algunos de vosotros me habéis hecho es que, efectivamente, el chaval de Los Palacios no ha viajado a la concentración en el autobús del equipo.
Nota.- A las 19:42 horas el club comunica a través de su página web que, efectivamente, el equipo de psicólogos aconseja una pretemporada especial para el Duende de Los Palacios, debido a los problemas de ansiedad que padece el futbolista ante las concentraciones de larga duración.
Desde aquí, todo mi apoyo para Jesús Navas, en la seguridad de que todo se solucionará y de que está en las mejores manos posibles.
Esto es una vergüenza. Esta película ya la he visto yo, sólo que el malo, el asesino, el criminal, el comeniños, el psicópata, el reo de horca, el fusilado, el lapidado, el terrorista se llamaba Pablo Alfaro.
El mismo reparto, la misma trama: la misma vergüenza.
Zidane agrede a Pablo Alfaro y es expulsado justamente. Esto sucedió en una semifinal de Copa, en la vuelta, en nuestro estadio, con el Madrid contra las cuerdas y a punto del K.O.
Los chicos de la División Mediático Galáctica, lejos de tratar de reflejar la verdad, empezaron a sacar portadas criminalizando a Pablo Alfaro, como si Pablo tuviese la menor culpa de la expulsión de violentísimo Zidane.
Criminalizando al agredido, transformado a la víctima en culpable logran lo que persiguen: que no se hable del rosario de agresiones, cabezazos, patadas, puñetazos y demás surtido de acciones deplorables protagonizadas por San Zinedine Zidane, galáctico de cámara y al que, ahora, quieren nombrar embajador del polvo de estrellas.
Si va a ser embajador de la ex-Galaxia, habrá que poner en marcha los motores de la División para la campaña, por enésima vez, de lavado de imagen del perfecto agresor.
Vaya perfil que tiene el muchacho.
Fueron aún más lejos. Esa eliminatoria nos fue robada en el descanso de ese partido, en los pasillos de nuestra casa por el impresentable de Valdano y sacaron una portada titulando “Gol de Valdano”, aplaudiendo la patética y mafiosa (la cabra tira al monte) actuación sin precedentes del “rabanito” (Bilardo dixit).
Ahora vuelven a la carga. La víctima debe estar de vacaciones partiéndose de risa de Zidane, de la prensa, del mundo entero…porque se pongan como se pongan estos madridistas disfrazados (pésimamente, pero disfrazados) de imparciales la víctima es rey del mundo y lo es porque él marcó su gol en el partido y su penalti en la tanda decisiva.
Yo no sé lo que le dijo Materazzi a Zidane. Ellos tampoco lo saben, pero se lo inventan e inician su cruzada en pos de la “limpieza”, del castigo al “malvado”, del lavado de cara de uno de los futbolistas más grandes, sí, y más violentos, también, de la última década.
Así funcionan.
Yo me meto en todos los charcos, claro que me meto. Y me seguiré metiendo.
Y lo hago porque me apetece. Algunos lectores y amables colaboradores de este blog dicen que yo soy como ellos.
Tremendo insulto ese. Casi el peor que me pudieran dedicar. La diferencia, gran diferencia y siempre la menciono porque quiero que siempre ese punto quede claro, es que yo no soy periodista y lo que hago lo hago movido por la parcialidad y por la subjetividad.
Ellos, los “periodistas”, son igual de parciales (o más) que yo, igual de subjetivos (o más) que yo, igual de dependientes de las empresas que les pagan (esto último seguro que más que yo) pero se ponen la careta de imparciales, de subjetivos y de independientes.
Y ahí ya es cuando me entran las ganas de vomitar.
Para denunciar a esta caterva de manipuladores que van de imparciales y de objetivos siempre estaré dispuesto.
Dispuesto y encendido.
Indignado.
Esta película ya la he visto.
Lo de “mamá, te quiero” es de lo más lamentable que he leído en mucho tiempo.
Yo no sé lo que le dijo Materazzi a Zidane. Con que le haya dicho la mitad de lo que ellos dicen que le dijo, debería ser sancionado (si se demuestra) y yo por mi parte lo condeno de forma total.
Ellos tampoco lo saben, pero ellos tienen muy claro lo que han de hacer. Al final de esto, Materazzi, defensa duro donde los haya, será un criminal absoluto, nos sabremos de memoria todas y cada una de las entradas sucias y salidas de tono del italiano y el agresor de agresores,una vez más, saldrá perfectamente limpio, blanco y reluciente, planchadito e inmaculado, listo para ser nombrado embajador de la ex-galaxia.
Justifican y defienden al agresor. Lo ocultan.
Igual que sucede en la vida cotidiana con esa tremenda lacra de la violencia de género. Muchos de esos repulsivos agresores que nos rodean, que habitan entre nosotros, lo son porque la gente de su entorno les defiende. Les defiende y les tapa. Esa es una realidad tristísima, pero realidad al fin y al cabo.
Se encuentran arropados por los suyos, por los que mejor conocen de su violencia, se crecen y vuelven a agredir. Así, desgraciadamente, funciona este tinglado.
De verdad que ya no sé qué pensar. Debo estar voviéndome loco o aún no me he despertado.
¿El Príncipe de Asturias también?
A este paso, cuando baje a la playa a darme un chapuzón en lugar de ver a los niños intentar imitar cualquier malabarismo con el balón me los encontraré pegándose cabezazos unos a otros, a ver quién endiña con más mala leche y con más fuerza.
Nuestros niños deben seguir el ejemplo si quieren alimentar su legítimo sueño de, algún día, conseguir el Balón de Oro en un Mundial o de aspirar al Premio Príncipe de Asturias.
Y a ver dónde encontramos la legitimidad para reprocharles sus cabezazos, para decirles: “eso no se hace”.
Mi nombre es Juan de la Cruz Vidal Martín (por cierto como nuestro entrenador) y aquí te mando las fotos de mi sobrina Alicia con mi padre y mis hermanos. Como ves siente igual que nosotros. Cuando alguien le dice que el Sevilla ha perdido, ella responde, “no, eso es mentira, el Sevilla nunca pierde”.
¡Qué verdad más bonita!
También te mando unas fotos del partido que jugó el Sevilla FC en Gines, tuve la gran suerte de poderme enfrentar a mi equipo de mi alma.
Fue una mañana de perros, porque no paró de llover, pero sólo poder disfrutar al lado de futbolistas de la talla de Martí, Jesús Navas, Daniel Alves, Kanouté, Adriano, Luis Fabiano, Maresca, David, Aitor Ocio y por supuesto SAVIOLA que me regalo su camiseta y la guardo como oro en paño, merecía la pena soportar la lluvia.
También pude conseguir un guante de Palop, pero este no se lo pedí, sólo que cuando los tiró me cayó prácticamente encima.
Bueno no me enrollo más, espero que gusten las fotos y a partir de ahora si el trabajo me lo permite mandaré cuantas pueda.
PD: El 24 de Junio voy a ser Papá de un nene que llevará por nombre Pablo y por supuesto también será SEVILLISTA como su padre, abuelo y titos.
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