En la tarde de hoy se presentaron en el Hotel de concentración del Sevilla FC, Hotel Riu Atlántico, las nuevas equipaciones para la próxima temporada.
Han sido cinco en total y a mí me gustan algunas.
Otras no.
Vayamos por partes.
La que lucirá el equipo el próximo 25 de agosto en Mónaco, Final de la Supercopa, me encanta. Blanca nácar, dicen que es el color. Simple. Fantástica.
Y lo de mantener las medias negras una decisión, para mi gusto, maravillosa.
La primera equipación para la Liga. Realmente, me ha sorprendido. Me gusta bastante más de lo que pensaba que me iba a gustar. No confiaba mucho en esos trazos en la parte derecha de la camiseta, pero siendo rojo y negro, me convencen de forma definitiva. Y la equipación, viéndola completa, me gusta mucho.
Mucho más de lo que pensaba.
Exactamente lo contrario me sucede con la segunda equipación, que lo será tanto en Liga como en UEFA. Pensaba que me iba a gustar más de lo que me gusta, una vez vista en su totalidad. No me convence, sinceramente. Hubiera preferido que fuera al revés: el color de la equipación el de los ribetes (carmesí o cercano al carmesí) y los ribetes naranja flúor. En realidad, pensaba que el color daría más cercano al rojo de lo que resulta.
La primera equipación UEFA, la que luce Christian Poulsen en esta foto sí que me agrada, aunque me gustaba más la que lucimos en la Temporada de nuestro Centenario, con una solo franja horizontal.
Y, finalmente, la que menos me gusta de todas, la tercera equipación, la azul y negra. No le veo el sentido. No me identifico en absoluto con ella. También es verdad que hace varias temporadas se sacó una azul como tercera equipación y, finalmente, tuvo éxito.
Pero yo es que el azul no lo veo para mi Sevilla FC.Y tampoco veo que case mucho el trazo rojo y blanco sobre azul y negro.
Me choca.
En cualquier caso, al ser la tercera, se lucirá un par de ocasiones o tres y nada más.
Para el año que viene, si pudiera ser, yo pediría volver al carmesí como segunda equipación.
Y que así fuera siempre.
Hay cosas a las que los sevillistas no podemos, no debemos renunciar nunca. Y una de ellas es ese efecto “pánico total”, descomposición de vientres, caritas “descorgás”, que provoca esa majestuosa estampa de nuestros once gladiadores vestidos de rojo (quien dice rojo, dice carmesí) saltando a determinados campos de fútbol en pos de una nueva victoria.
El amigo José María me envía, amablemente, la traducción al castellano de lo que nos enlazó Hartible ayer. Se trata de un artículo de Anthony Vickers, periodista inglés, fan del Boro, y de los periodistas que admiro, o sea, periodistas capaces de reconocer abiertamente y con orgullo cuáles son los colores que les mueven el alma y el corazón.
Por cierto, ha pasado desapercibido (para todo el mundo, menos para JorgeBruselas ) este post de Vickers en el que proponía que nuestro Sevilla FC viajara a Riverside para disputar un amistoso el próximo 12 de Agosto.
Tenemos la fecha ocupada, porque estaremos en Old Trafford. Sin embargo, la sola propuesta creo que nos debe llenar de orgullo.
No podrá ser el 12 de agosto pero seguro que el tiempo nos dará la ocasión de volver a encontrarnos, Mr. Vickers.
Y será un placer.
Os dejo la traducción que me envía José María. Siempre es buen momento para recordar aquel mágico 10 de mayo, cuanto más si las palabras hermosas vienen de la pluma de uno de los derrotados.
Jamás una derrota fue tan grande, ni tan digna, ni tan llena de caballerosidad.
En realidad, yo estoy convencido de que aquel mágico diez de mayo en Eindhoven no ganamos sólo una Copa de la UEFA (¡sólo! ).
Yo estoy convencido de que ganamos también el cariño y la admiración de unos grandes del fútbol que fue cuna del fútbol: del Middlesbrough.
Y el asunto es recíproco.
Ganamos, creo yo, el sentirnos cercanos, muy cercanos al Boro y su gente.
De hecho, así fue durante todo el día: yo, rodeado de buenos amigos sevillistas, pase buena parte de la mañana de aquel 10 de mayo rodeado de hinchas del Boro, en una terraza donde, aparte de nosotros, sólo había hinchas del Boro.
Y estoy convencido también de que esa cercanía, esa casi hermandad, durará por los siglos de los siglos.
Os dejo la traducción del artículo de Vickers que me envía José María:
Querido Jesus
Atendiendo la petición de Hartible te envío la parte más interesante de la traducción requerida. El resto no se refiere para nada al Sevilla
Respecto al Sevilla: Ellos fueron brillantes y merecieron ganar la Copa de la UEFA. Ese día ellos fueron mejores que el Boro y tenemos mucho para aprender de ellos- sobre y fuera del campo.
Los seguidores del Boro son apasionados y orgullosos, pero sería honesto admitir que el Ejército Rojo se estrelló ante la muralla ardiente del ruido de Sevilla.
Los seguidores del Sevilla se mostraron imponentes ese día y aparecieron estar más preparados para lesta ocasión que los viajes Teessiders.
Los sevillistas estaban bien organizados, bien equipados y asombrosamente bien coreografiados. Pusieron una de las más inspiradas muestras de fuerza y colorido en una final europea.
Todos tenían banderas rojas que celebraban el centenario del club, un accesorio proporcionado gratis por el Sevilla, y una serie muy ensayada de bailes coordinados que causaba un gran efecto. Ellos tenían un himno muy pegadizo también, un homenaje atrevido de ópera al estilo del ‘ barbero de Sevilla ‘, que cantaron con entusiasmo, todos ellos, jóvenes y viejos.
El coro de seguidores del Boro respondió con un orgullo feroz y pasión y muchos de ellos se mantuvieron así durante los 90 minutos, pero la lucha era desigual, no estaban coordinados y sus largas letras fueron ahogadas por la superioridad acústica española.
Incluso la monstruosa bandera del Boro que hace surf por la grada – que mide aproximadamente 24m x 12 m, el orgullo del Gol del Norte del Boro y según se dice es el más grande en Gran Bretaña - fue achicado por la que presentaron los sevillistas antes del partido: una imagen gigantesca de su padre fundador.
En la mayor ocasión en la historia de Boro, muchos admiradores se marcharon frustrados por su fracaso no lograron imponerse en la grada de la misma forma que su equipo en el campo.
Se sugería que muchos incondicionales del Equipo Rojo de los que hacen habitualmente más ruido no habían conseguido entrada, que el Boro había comenzado a animar muy pronto, alcanzado su punto máximo demasiado temprano, gritando a lo largol del Pigbag y yo pensé que habría disturbios en la Plaza Roja, o que el calor y la cerveza habían tomado su peaje.
Puede haber algo de verdad en todos esos argumentos.
Los españoles estaban en el campo dos horas antes del saque inicial en enorme numero, rodeando al autobús de su equipo, mientras que los seguidores del Boro todavía bebían alegremente y ellos aclamaban a sus héroes durante el calentamiento, mientras los seguidores del Boro entraban poco a poco en el estadio. Ellos habían conseguido el control emocional antes que el Boro se hubiera despertado.
Esto no pudo haber tenido nada que ver con el juego en absoluto, pero tuvo un efecto psicológico sobre los seguidores de Boro. Esto los dejó luchando para ponerse al corriente.
No debe decirse que los seguidores de Boro no se han mostrado imponentes en Europa. El Ejército Rojo ha sido abrumadoramente bondadoso, apasionado, ruidoso y ha dado mucho colorido.
Pero como con el equipo, hay lecciones que deben ser aprendidas si queremos ser mejores la próxima vez.
Nuestra pequeña camisa de fuerza inglesa, nuestra patriotería, nos condujo a asumir que nosotros seríamos mejores que nuestros colegas del extranjero. Viajamos en mayor número, inventamos la cultura de la terraza y la mayor parte de los grupos “extremos” a través del continente aspiran a emular a los seguidores ingleses y nos lo creímos.
De hecho, en casi por todas partes se nos han enfrentado con algo diferente, algo inspirador, algo deliberado para intimidar y desestabilizarnos, cosas que nosotros fácilmente podríamos adaptar, nombrar como nuevo miembro y tomar en nuestra rutina diaria
En Banik, por ejemplo, se hicieron reventar simultaneamente globos, cada partido ha sido una revelación.
En Stuttgart había tarjetas grandes y banderas; en Roma llamea, banderas y pancartas masivas (incluyendo, lamentablemente, el lanzamiento de botellas de orina, pelotas de frontón y monedas); en Basilea había aquella bandera gigantesca despectiva; y en Bucarest oímos un pegadizo “dub-dub-dub” a un volumen estridente, que producían silbando una y otra vez, unas tarjetas enormes.
Los seguidores del Boro han mostrado que ellos saben responder. En estos largos viajes han mostrado un verdadero coraje y en Roma, a pesar de sufrir el ataque de ultras y las amenazas de la policía antidisturbios, ellos mostraron una dignidad, un desafío y un temple admirable.
Hola Jesús, hace mucho que no te escribo, pero aquí estoy, con un par de fotografías de Suecia, básicamente mi tercera tierra después de Sevilla y Dublín.
Estuve por allí en febrero, para el bautizo de mi sobrino sueco-irlandés, Rian Mcguinnes. Como puedes ver ya está bien enseñado en las buenas costumbres!!!
Comentarte que vuelvo a Sevilla del 13 de Mayo al 16 de Mayo para ver el Sevilla v Real Madrid (me entran picores escribiendo el nombre de ese equipo) con mis hermanitos y hermanitas de mi peña, HASTALAMUERTE.NET!
Te adjunto una foto con un muñeco de nieve con arte, como puedes ver.
Lo bueno es que mi mejor amigo, Martin McGuinness también viaja a Sevilla desde Estocolmo para ver perder al equipo capitalino (este es otro que no les traga!!), el es un gran aficionado del Manchester United y se ríe cada vez que piensa que será la primera vez que disfrute diciéndole lindezas a Beckham. Este hombre no sabe a donde viene, el no se espera como se vive aquí a nuestro Sevilla… como dicen los Biris, mas que nuestro corazón, nos late tu Escudo, Sevilla F.C.
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