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Archivos publicados el 24 Agosto, 2006

Desde la corte monegasca

Jueves, Agosto 24th, 2006

Ya estamos en Mónaco.

El vuelo del equipo salió exactamente a las diez en punto y a las 12 menos cuarto ya estábamos aterrizando en Niza.

Y ya en Niza, sevillistas cantando el “¡vamos mi Sevilla, vamos Campeón!”

Desde allí, 18 kilómetros hasta el Principado. Dieciocho kilómetros engañosos porque entre lo escarpado del terreno y los atascos, se tarda casi una hora en llegar a la tierra de los Grimaldi.

Ya estamos alojados en el Hotel Columbus( el equipo también) y desde la terraza de nuestra habitación el gran Víctor Espinosa (¿os suena eso de “¡¡¡dale al ambiente, Vicky!!”?) os manda un saludo a todos.

En sus manos está que todo suene perfecto mañana, desde el Luis II que, por cierto, está a 300 metros del Hotel. 

¿Alguien duda de que Sevilla Fútbol Club Radio sonará como un cañón?

Ahora nos vamos a ver si comemos algo y a las cinco menos cuarto, rueda de prensa desde el Forum Grimaldi de Juande Ramos y de Chevantón.

A las siete, se entrena el equipo en el Estadio.


Dentro de un rato

Jueves, Agosto 24th, 2006

Dentro de un rato las legiones sevillistas que hace tres meses y poco ocuparon Europa, en alma, corazón y vida, volverán de nuevo a pasear por el viejo continente el estandarte del Sevilla FC, y sus latidos retumbarán como sólo pueden retumbar más de cien años, demostrados y contrastados, de gloriosa existencia.

Dentro de un rato, en unas pocas horas, volveremos a vivir la inenarrable sensación de contemplar el aeropuerto de la ciudad cuyo nombre, una vez más, llevamos a lo más alto de la más alta cúspide del fútbol continental, vestido con los colores de la Sevilla más guapa y más grande que nunca existió: el blanco y el rojo, los colores que llevaron a la capital de Andalucía a presumir de título europeo por los siglos de los siglos.

Muchos sevillistas ya están por allá por Mónaco; muchos otros, a estas horas de la noche, devoran y devoran kilómetros, uno tras otro, recordando el cabezazo de Luis Fabiano, el gol de Maresca, el otro de zurda del Capo, el de Kanouté (¡¡¡ojo…que puede llegarrrrrr!!) y tantas y tan hermosas sensaciones que se nos tatuaron a flor de piel aquella noche del diez de mayo.

Vamos, sí, a disputar otra final. Nosotros, los que nunca habíamos vivido ninguna. Nosotros.

Los sevillistas.

A otra final europea. Vamos allá donde nadie más nunca en nuestra bendita Andalucía soñó ni de lejos llegar.

Repetimos: dos veces en tres meses y poco.

Frente al Campeón de Europa, el Sevilla Fútbol Club.

Vamos a Mónaco a recoger nuestro premio, el que ganamos el día diez de mayo de 2006, en la Temporada de nuestro Centenario.

Vamos a Mónaco a recoger el aplauso y la admiración de muchos y la envidia y el cabreo de unos pocos, tan insignificantes ellos, los pobrecitos.

Así son las cosas.

El Sevilla Fútbol Club va a Mónaco a participar en la fiesta exclusiva a la que sólo son llamados los grandes de Europa.

Los más grandes.

Supercopa de Europa en Mónaco.

Allí estamos contigo, Sevilla…