www.jesusalvarado.com





Archivos publicados el 11 Octubre, 2006

Psicología de la envidia

Miércoles, Octubre 11th, 2006

Para escribir este post (que no tiene nada que ver con el fútbol…¿o sí?) me he limitado a “copiar y pegar” parte de un artículo que, con ese título, escribió en su día el Doctor Cecilio Paniagua, miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Internacional.

Dice lo siguiente, el Doctor Paniagua:

El Diccionario de la Real Academia dice de la envidia que es “la tristeza o pesar del bien ajeno”, pero esta definición parece algo pálida si consideramos las múltiples manifestaciones de este fenómeno psicológico.

Para empezar, señalemos que de la tristeza del bien ajeno a la alegría por el mal ajeno sólo hay un paso, y a esta última también la categorizaríamos como envidia. Hay muchas formas de envidia y los sentimientos de inferioridad constituyen su piedra angular. La envidia no puede ser entendida en todo su espectro sin considerar las sensaciones de precariedad narcisista y las vicisitudes de las pulsiones agresivas en la infancia, dentro del seno familiar. En efecto, las diversas modalidades de envidia no son sino un eco de los sentimientos de inferioridad y rivalidad sufridos por el niño en su desarrollo psicológico, con padres, hermanos y otras figuras significativas.

La envidia instaurada en el carácter del adulto es, por lo general, una reacción ante las experiencias de pequeñez y desvalimiento de la infancia. Esto da cuenta de su universalidad y su frecuente irracionalidad. En cada persona, la intensidad de la envidia estará en función de sus sensaciones reprimidas de insignificancia. Las manifestaciones de la envidia generalmente nos dirán más de los sentimientos de inseguridad del envidioso que de la personalidad del envidiado. La envidia es maladaptativa porque estropea y, en ocasiones, anula completamente el placer de la admiración, el gozo de la amistad, la utilidad del compañerismo y la solidaridad, el júbilo por los logros de otros, la contemplación de la belleza, de la habilidad, del ingenio y, también a veces, el simple deseo de emular al mejor.

La envidia, pues, puede suponer un impedimento psicológico muy serio y siempre es fuente de sufrimiento.

En boca de Don Quijote, “Todos los vicios, Sancho, traen un no sé qué de deleite consigo; pero el de la envidia no tal, sino disgusto, rencores y rabias”. Otros “vicios” conllevan ese “no sé qué de deleite” porque satisfacen alguna pulsión instintiva (aunque después pueda esto resultar reprobable a la conciencia). Sin embargo, la envidia es en sí una defensa; a saber, una defensa contra la percepción de la propia inferioridad: se odia a otro para no sentir odio contra uno mismo.

Astuta y algo cínicamente, Unamuno dijo que en nuestra tierra de envidia proverbial bien podría existir un precepto que rezase, “Odia a tu prójimo como a ti mismo“. Así pues, por una parte, tenemos la mortificación narcisista inherente a la sensación de inferioridad; por otra, el odio a los semejantes, que es censurable para el Superyó. Aquí no hay deleite.

En palabras de Antonio Machado, el envidioso “Guarda su presa y llora lo que el vecino alcanza; / Ni pasa su infortunio ni goza su riqueza”. Por consiguiente, el penoso sentimiento de la envidia ha de ser objeto, a su vez, de otra defensa psicológica. Una de ellas es la proyección. Por medio de ésta, el sujeto logra convencerse de que el sentimiento envidioso le es ajeno y de que él es el envidiado; pero, ¡ay!, entonces temerá que los males que le deseó al prójimo se vuelvan a modo de bumerán contra él. A propósito de este mecanismo,

Sigmund Freud (1919) hizo la siguiente reflexión: “Quien posee algo precioso, pero perecedero, teme la envidia ajena, proyectando a los demás la misma envidia que habría sentido en lugar del prójimo”. No significa esto que a veces no se tengan razones realistas para temer las consecuencias de la envidia del prójimo; lo que significa es que, frecuentemente, ésta se debe a razones idiosincrásicas y, por lo general, inconscientes.

Formas de envidia

Pueden hacernos sentir envidiosos numerosas cualidades de otras personas: su talento, su juventud, su renombre, su belleza, sus posesiones y hasta su virtud, que como escribió Antonio Machado en uno de sus Proverbios, “La envidia de la virtud I Hizo a Caín criminal”. Un personaje de una novela unamuniana (Abel Sánchez, 1917) llega a decir: “No hay canalla mayor que las personas honradas […] no me cabe duda de que Abel restregaría a los hocicos de Caín su gracia”, Un hombre puede hacer exhibición de buenos atributos para producir envidiosa zozobra en otro, al sumirle en un conflicto entre sus malos deseos por una parte y su conciencia, por otra.

El sabio Baltasar Gracián escribió en su Arte de la prudencia (1647): “No hay venganza más insigne que los méritos y cualidades que vencen y atormentan a la envidia […] Este es el mayor castigo: hacer del éxito veneno”, iHasta la honradez y la bondad pueden usarse con el malévolo propósito de azuzar la envidia!

La forma más conflictiva de envidia es, sin duda, aquélla que se dirige hacia las personas que, simultáneamente, uno ama. Es este tipo de envidia el que tiende a sumergirse con mayor vigor en el Inconsciente, porque amenaza con destruir precisamente aquello que valoramos más de nosotros mismos: nuestras representaciones buenas y nuestros sentimientos de amorosos. Además nuestra conciencia se carga de atormentadora culpa si contempla la propia malevolencia hacia aquéllos que dicta que debemos querer. Ante este conflicto, a veces procuramos convencernos de que la persona hacia quien profesamos amor o gratitud ambivalentes, después de todo, no es tan buena. Se trata de un intento por “justificar” nuestra animadversión culpógena.


Otra piscina sevillista

Miércoles, Octubre 11th, 2006

Seguro que muchos de vosotros recordaréis aquella espectacular piscina que las hermanas Mónica y Gloria Sanz se hicieron construir en su pueblo, Cantillana, con el logo del Centenario en el fondo.

Ahora, Leicuz me envía un correo con tres fotos de otra piscina digna de ser contemplada.

¿Alguien podría decir cuáles son los colores del dueño?

Buenas tardes, Jesús:

Mira, aquí te mando unas fotos de la piscina que se ha hecho mi hermano en su casa, con un mosaico del escudo del Sevilla Fútbol Club en el fondo, a ver si las puedes poner en tu blog personal.

Gracias y espero verlas ahí publicadas!!! jejeje saludos,máquina.


En Coca de la Piñera, dos títulos europeos después

Miércoles, Octubre 11th, 2006

Hola, Jesús.

He visto en tu página, en la sección de “hace un año”, la foto que te envié del balcón de mi casa y no quería dejar pasar la ocasión de mostrarte cómo está ese balcón justo un año después.

Pd: Por favor, que diga el club si va a sacar alguna bandera más para ir convenciendo a mis vecinos de que me dejen sus balcones.

Un fuerte abrazo.

Javi de Martos.


Todo el partido para Adriano; 20 minutos para Daniel

Miércoles, Octubre 11th, 2006

Adriano Correia fue titular y jugó el partido completo en el lateral zurdo de la Selección de Brasil que, finalmente, se impuso a Ecuador por dos goles a uno en el estadio sueco de Rasunda.

El lateral zurdo sevillista, además, dio el centro en el primer tanto brasileño, obra de Fred, que se aprovechó de un monumental error en el despeje de un defensa ecuatoriano.

Por su parte, Daniel Alves salió faltando poco más de 20 minutos para el final en sustitución de Maicon.

Por cierto, me ha parecido lamentable la falta de conocimiento que tiene Julio Salinas de los futbolistas del Sevilla FC. Algo enormemente triste, si tenemos en cuenta que este señor es comentarista de los partidos de la Liga española y que Daniel y Adriano juegan en el Sevilla, y no en el Aurora boliviano.

Salinas se pegó todo el partido diciendo que no entendía por qué Adriano, un jugador diestro, jugaba por la izquierda…¿?

A este señor hay que aclararle que Adriano siempre juega por la izquierda, aunque maneja las dos piernas. En algún partido (creo recordar que una vez) se le vio jugar por banda derecha como solución de emergencia en el Ramón Sánchez Pizjuán, pero cualquiera que siga mínimamente el fútbol español sabe que Adriano es el interior zurdo del bicampeón europeo.

Adriano, cuando era niño, era diestro, pero sufrió un accidente en su pie derecho y, como consecuencia del mismo, aprendió a golpear el balón con la zurda y a utilizar su pierna izquierda. Esto lo contó en SFC Radio el mismo día que llegó a Sevilla, mientras seguíamos por televisión en los estudios de la 91.6 un partido que el Sevilla ganó en Albacete 0-2.

Si sorprendente para mí fueron los comentarios sobre Adriano, lo que dijo cuando saltó Alves al campo ya fue para revolcarse.

Dijo Salinas que vaya cambio raro quitar a Maicon y poner a Daniel en el lateral derecho, ya que lo que él esperaba era que quitara a Adriano y jugara de lateral zurdo…¡¡Daniel Alves!!

Y se quedó tan tranquilo.

Pintinho (comentarista también del partido), yo creo ,estaba tan cortado con las barbaridades que estaba diciendo Salinas que no le corrigió para no dejarlo en ridículo.

En fin, que uno escucha cada cosa que flipa en colores.

El próximo compromiso amistoso de Brasil será el 15 de noviembre, en Basilea, ante Suiza.

Por otro lado, Kepa disputó los primeros 45 minutos del España-1 ; Italia-2 sub-21.

Esta derrota nos apea del europeo y de toda posibilidad de asistir a los Juegos Olímpicos de Pekín.

Otro desastre más del fútbol español a nivel de seleciones.

A nivel de clubes, afortunadamente, tenemos equipos en este país, en esta ciudad, que dejan muy, muy alto el pabellón español.