Todos por debajo
Domingo, Noviembre 5th, 2006Ha muerto la “bestia negra”.
Osasuna ha mordido el polvo y el Sevilla, mi Sevilla, nuestro Sevilla es líder de la Liga de las Estrellas.
Todos, y decir todos es referirse a todos, por debajo. Unos más cerca, otros más lejos…otros…en la distancia sideral, a años luz, perdidos en algún agujero negro.
Y nosotros.
¡Ay! Nosotros.
Nosotros ganando a un muy sucio Osasuna al que poco más que leña le queda para dar.No comprendo cómo Osasuna terminó el partido con once futbolistas.
Quería ganarle a Osasuna.
No por aquel domingo que se dejaron perder ante el Alavés en El Sadar para que los vitorianos fueran a la UEFA en nuestro lugar.
No por tantas y tantas cosas.
Sólo quería que mi Sevilla le ganase a Osasuna porque quería verlo ahí en lo más alto, con todos por detrás.
Pensé que iba a ser más fácil.
Pero siempre, después del sufrimiento, digo lo mismo: así se disfruta más.
¡Cómo hemos cantado y celebrado el gol de Adriano, Biblia del contragolpe, el dos a cero definitivo! Celebración de maestro en el difícil arte de matar. Adriano estuvo soberbio con la espada y lo celebró montera en mano. Y en cabeza.

Ahí estamos. Con el gol del “Niño de Curitiba” y con el primero del Profeta del gol, ese gigante malí que destrozó la urdimbre pamplonica desde los once metros, al convertir en gol el derribo clarísimo sobre Renato Dirnei.
Kanouté, líder también en la tabla de goleadores.

Los perros, que sigan ladrando, si les quedan ladridos que pegar.
Nosotros, los primeros y el único equipo de la Liga que ha saldado con victoria todos sus compromisos como local.
Somos grandes porque nos lo merecemos.
Ayer escribí que nadie me iba a quitar el gustazo de escribir que dependíamos de nosotros mismos para ser líderes.
Hoy, por supuesto, nadie me va a quitar el gustazo de escribir que lo somos.
El Sevilla FC es el líder destacado de la Liga de las Estrellas.
Y lo es por derecho propio y a pesar de los robos arbitrales del Nou Camp y del Calderón.
Enhorabuena, sevillistas.
Todos están por debajo, y todavía el fichaje más caro de la más que centenaria historia de nuestro club no ha jugado ni un solo minuto en competición oficial, que de Chevantón nadie habla.
Así que, el que quiera ver al mejor equipo del mundo, que mire para arriba.
Y cuidado con los cervicales.



