Mi nombre es Percy Encalada y envío estas fotografías desde Perú.
Vivo en Lima pero hace un mes hice un viaje por el sur de mi país y me llevé la Bandera de los cien años, la bufanda y mi camiseta roja y blanca las cuales mostré con mucho orgullo.
Mi sevillismo viene desde el 2001 cuando recibí la visita de una de las sevillistas mas guapas del mundo, en esa época el equipo aún luchaba por el ascenso y hoy ya es Campeón de Europa……como ella me dice, parece que su viaje a mi país le trajo la buena suerte.
Espero que alguna vez pueda visitar la ciudad y ver al Sevilla FC en vivo y en directo. Eso sería lo más alucinante del mundo.
No tengo fotos, pero tengo el recuerdo vivísimo de aquellas mañanas soleadas de invierno viendo al Sevilla Atlético de futbolistas que se quedaron a vivir para siempre en mi memoria infantil: Jose Mari, Izquierdo, Tano, Monago…
Se me mezclan los equipos, los años…pero es que uno era “mu chico”.
En aquellas matinales de Sevilla Atlético había un personaje que era, para mí, como los Reyes Magos.
“El Gordo” que rifaba una radio que nunca me tocó.
“El Gordo” se paseaba entre las filas de asientos durante toda la primera parte con una sonrisa que le llenaba la cara, voceando, vendiendo los números de la rifa. Números que venían en tiras de colores: unas veces rosas, otras amarillas, o verdes, a azules. Cinco o seis (o más, no me acuerdo) números en cada tira para soñar con la radio que rifaba “El Gordo” en cada partido del Sevilla Atlético.
Y ya en la segunda parte, desde alguna parte de la grada, sonaba la voz potente del “Gordo”, anunciando a los cuatro vientos:
-¡¡¡¡Señoreeeeeeeeeeeeeeeeeee, oigaaaaa el premiooooo!!!!
Y, de forma ineludible, algún espectador se levantaba, y con la mano a modo de megáfono le espetaba al “Gordo”:
-¡¡¡Un pico y una pala!!
Y la carcajada se hacía general.
Luego salía el número premiado y la radio, siempre, se la llevaba otro.
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