Noche de mosaico en Nervión
Sábado, Noviembre 18th, 2006El partido de hoy va a ser un partidazo ,eso es seguro. Sólo hay una posibilidad de que la cosa no sea así: la neura que le dé a Megía Dávila, que es el único (pero con muchísimas papeletas) que se puede cargar el espectáculo de esta noche en el Sánchez Pizjuán.
Malos son todos los árbitros. Unos malos y otros peores. El problema del señor que se dedicará esta noche a “impartir justicia” es que, además de malo, tiene unas maneras chulescas que rozan lo insoportable y, sobre todo, tiene un desquiciamiento difícil de entender a la hora de mostrar cartulinas, sean del color que sea.
Megía Dávila es capaz en un partido hasta de enseñarte la tarjeta del Corte Inglés.
Tratando de obviar a este señor, experto como digo en crear auténticos escándalos por esos campos de España, creo que el partido va a ser de postín.
Además, lo ofrecen en directo las cámaras de La Sexta. Es una buena ocasión para mostrar a la España futbolera cómo se vive una previa en la casa del más grande equipo del Sur de España, en la casa del bicampeón de Europa.
Es buen momento (los foros sevillistas de internet llevan días promoviendo el mosaico de hoy) de volver a llevarse al estadio la bandera que te apeteza: la Sagrada Carmesí del Centenario (con artículo determinado por delante que le confiere el matiz de único, de verdadero y de modelo que a tropezones otros tratan de imitar de forma burda, inventándose y patrocinando absurdas discusiones para tratar de desviar la atención del problema real que no es otro que las matemáticas nunca fallan y que una resta hoy día ya son capaces de sacarla los niños de siete años) o la blanca que se te regaló con tu carnet de socio.
Es noche de mosaico en la Grada de la Fábrica de Sueños.
En cuanto al partido, os confieso un secreto: no tengo buenas sensaciones y, aunque sólo sea por superstición, me apetece contarlo.
No sé si es por las bajas que tenemos. No sé si es por la calidad del rival (que también viene con muchas bajas). No sé si es porque, precisamente por esas bajas que trae el Valencia, me da la impresión de que el equipo valencianista va a venir a poner el autobús en Nervión y no a jugar a la pelota, y va a jugar con un sólo punta, el gran David Villa, acumulando hombres en la parcela central. Al menos, eso dice la prensa valenciana.
No sé si es porque el árbitro es Megía Dávila.
Bueno, esto sí que lo sé, para qué vamos a engañarnos. Conozco a este señor, lo he seguido con interés después del atraco que perpetró la pasada temporada en nuestro estadio en aquel partido frente al Deportivo y me da muy mal rollo.
El Valencia, por si fuera poco, viene inmerso en una guerra de guerrillas que, más pronto que tarde, tiene que reventar por algún sitio, porque es evidente que entre Quique y Carboni “ese pueblo es demasiado pequeño para nosotros dos, forastero…”
Sea como sea, es noche de soñar de nuevo con el liderato y de tratar de disfrutar, una vez más, ¿cuántas van ya?, de nuestro Sevilla Fútbol Club.
Sólo le pido a Dios no tener que escribir esta madrugada del señor Megía Dávila.


