Hora de decir “gracias” a un Sevillista
Sábado, Diciembre 9th, 2006Esta noche veremos (eso espero) un gran partido en el Ramón Sánchez Pizjuán.
Esta noche se enfrentan el segundo y el tercer clasificado de la Liga de las Estrellas. El mejor equipo del mundo del año 2006 recibe al proclamado “mejor club del mundo” de la historia del fútbol. El actual Bicampeón europeo recibe al club que más Copas de Europa tiene en sus vitrinas.
Cartel por todo lo alto para un partido en el que cualquier resultado es posible y para el que sólo pido ecuanimidad en el que pita y que gane el que realmente lo merezca y no el que decida el de la gomina.
Creo que, si hablamos de fútbol, la baja de Diarrá es muchísimo más importante de lo que parece. Si el marido de Victoria Adams juega como medio centro, tendremos andado un largo trecho en pos de la victoria (de los tres puntos, no de la ex-”spice girl”). ¿Titularidad para el canterano De la Red? Yo no lo descartaría, más que nada, porque Capello es un técnico que sabe lo que se trae entre manos y sabe cuál es el potencial en el centro del campo del bicampeón europeo.El rubito inglés no es perro de presa, no es fajador, y Capello, en el centro del campo, los quiere poco ladradores y mordedores sin piedad.
Tampoco veo en la titularidad a Ronaldo , después de lo escuchado en la rueda de prensa del italiano antes de venir hacia Sevilla.
Meras elucubraciones de una mañana de sábado.
Por el lado sevillista, temo una barbaridad los primeros minutos de Roberto Carlos, sobre todo si juega el Duende de inicio. En las dos últimas comparecencias galácticas en Nervión, el brasileño quiso quitar del partido a Jesús Navas coceándolo sin piedad sin apenas tiempo para romper a sudar, con el beneplácito de los colegiados de turno. ¿A algún sevillista se le ha podido olvidar aquella criminal entrada hace dos temporadas en la banda de fondo, ya fuera incluso del rectángulo de juego?
Roberto Carlos no es tonto, sabe que ningún árbitro lo va a expulsar en los minutos iniciales y sabe también que Jesús Navas ha acortado los plazos de forma sorprendente tras su lesión y posterior operación de menisco. Roberto Carlos sabe cuál es la rodilla operada y sabe que pita Muñiz Fernández.
Y sabe también que el Duende de Los Palacios no tiene cien por cien de seguridad mental con respecto a su recién operada rodilla. Demasiados ingredientes para darle la titularidad al crack de Los Palacios.
Demasiados riesgos, me parece a mí.
El partido, además, tiene muchos otros alicientes.
Tal vez uno de los más destacados sea que hoy regresa a su casa un Sevillista.
Un Sevillista que se marchó entre lágrimas de nuestro club para que nuestro club pudiera seguir siendo.
Un Sevillista que dejó en las, por aquel entonces, maltrechas arcas sevillistas muchos millones de euros.
Un Sevillista que meses antes de aquel multimillonario traspaso (este sí que fue un traspaso) renovó su contrato con el Sevilla para que el club que le dio todo lo que hasta aquel entonces era, pudiera beneficiarse de su marcha de la mejor manera posible.
Un Sevillista que se fue al Arsenal y que se fue (recordar aquellas imágenes en el aeropuerto emociona de verdad) llorando lágrimas de sentimiento.
Eso sí, un Sevillista que se fue por la Puerta Grande y que por la Puerta Grande volverá esta noche a Nervión.
Un Sevillista que, cada vez que ha tenido ocasión, ha venido a nuestra Fábrica de Sueños para apoyar a su equipo desde la grada.
Un Sevillista grande.
Un Sevillista al que hoy Nervión entero tiene, por vez primera, la oportunidad de decirle “gracias” por todo lo mucho y bueno que nos dejó.
Un Sevillista que nos hizo, nos hace y nos seguirá haciendo sentirnos orgullosos de ser lo que somos.

Un Sevillista llamado Don José Antonio Reyes Calderón.




