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Archivos publicados el 11 Diciembre, 2006

La noche en la que el polvo de estrellas volvió a caer en Nervión

Lunes, Diciembre 11th, 2006

Aquí os dejo el video, preparado como siempre por Jesús-Creations.

Un buen recuerdo para nosotros los sevillistas.

Para los demás…ellos verán. Que sigan con sus pamplinas y con sus mentiras y manipulaciones varias.

Algunos, sencillamente, es que no dan para más.

Como siempre pasa, creo que los que navegáis con el Internet Explorer podéis tener problemas para verlo. Yo sigo insistiendo en recomendaros que os bajéis el Firefox para navegar por internet. Sin lugar a dudas, muchísimo mejor navegador y, sobre todo, más seguro que el Explorer.

Si no podéis verlo desde el blog os dejo el enlace directo con la web de youtube.

Y en la sección “Para ver” de este blog (en la barra lateral, a vuestra derecha) lo tenéis a vuestra disposición para descargarlo.


¿Una bola de billar?

Lunes, Diciembre 11th, 2006

La mayoría de los impresentables lacayos de la División mediático- galáctica han descargado todas sus iras sobre el sevillismo porque un descerebrado, un cafre, un animal, lanzó una bola de billar sobre el autobús que transportaba al polvillo de estrellas galáctico.

Lanzar una bola de billar sobre un autobús lleno de personas ( y vacío también) es una salvajada y es de todo punto condenable.

Pero la forma de comportarse que tienen estos no menos impresentables miembros de la patética división mediático-galáctica es absolutamente vomitiva.

La bola de billar tiene que salir en todas partes, en todos los diarios madridistas nacionales, en todas las cadenas de televisión nacionales madridistas, en todas las emisoras de radio nacionales madridistas.

Y los mismos tipejos que cargan con todo porque se lanzó una bola de billar, hace poco menos de un año, cuando el Sevilla FC disputó su último partido en el Bernabéu, callaron de forma vil y asquerosa cuando en la capital del Reino sucedió la atrocidad que a continuación paso a recordar.

Esta gente cada vez me da más asco, es que no lo puedo remediar.

Lean.

Lean y juzguen.

¿Dónde estaban todos estos adalides de la no violencia el pasado mes de enero? Desde este blog se denunció aquella brutal y salvaje agresión.

¿Dónde estabais vosotros?

“YO FUI ATACADO EN MADRID

La Peña de Benacazón, junto a otros sevillistas, fuimos atacado en un bar frente a la esquina de gol norte con la Castellana, el pasado domingo, 2,15 horas antes del partido. Los miembros de mi peña contaban con edades desde los 12 hasta los 68 años, y nos encontrábamos en Madrid desde el sábado por la mañana. Organizamos el viaje concienzudamente; autobús y hotel de lujo a un precio increíble. Se nos agregaron sevillista de Castilleja de la Cuesta, de Camas, de Morón y de Sevilla. Diversidad de procedencia, edad y todos con un mismo sentimiento, el Sevilla Fútbol Club, a todos quiero saludar desde aquí, por su ejemplar comportamiento durante todo el viaje.

Al llegar al hotel, pudimos comprobar como la mayoría de los expedicionarios era la primera vez que veían algo así. Todos estaban encantados como se había desarrollado el viaje y la sorpresa fue mayúscula al comprobar las instalaciones del hotel. Previamente nos habíamos pasado por el Santiago Bernabéu para retirar las entradas que teníamos reservadas; ya solamente teníamos que esperar que llegara la hora del partido. Y así sucedieron las horas, de charla, divertimiento y visitando la ciudad, sin ningún tipo de incidente.

En el Hotel Velada Madrid se puede verificar lo expuesto. Por fin, llegó la tarde del domingo, después de comer y encontrarnos todos en la Plaza de Neptuno, nos dirigimos al estadio con la ilusión de ver ganar a nuestro equipo. Llegamos al campo temprano para evitar colas y por el desconocimiento de la zona.

Nada más bajarnos del autobús nos dirigimos a un bar cercano para comprar unos bocadillos y tomar unas cervezas. Escogimos el bar al azar, por su cercanía, ya que se encontraba frente a la puerta 15, sitio de acceso al estadio por donde nosotros teníamos que entrar. A medida que nos dirigíamos al bar pudimos comprobar que en su interior había cánticos, bufandas del Sevilla, F.C. y banderas del Centenario; como es lógico nos alegramos por la elección del establecimiento. Mis hijos estaban radiantes de felicidad, al igual que el resto de la expedición. Juan y Pepe de edades superiores a los 65 años reflejaban en sus ojos el momento intenso y radiante de convivencia sevillista en la capital de España.

José Luis, mi hijo menor, 12 años, incluso se atrevía a iniciar canciones para ser coreada por el resto. Así fue transcurriendo el tiempo hasta que en un momento de la noche, comenzarán a sonar golpes y a caer cristales sobre nuestras cabezas. Yo me encontraba en el fondo del pequeño local, (apenas 20 metros útiles de zona para clientes), y en unos segundos quede atrapado contra la pared sin poder realizar movimiento alguno. Todavía no sabía muy bien que es lo que estaba sucediendo.

Mi preocupación primera fue dirigirme hacía mis hijos, de 15 y 12 años, pero no podía llegar a ellos. ¡¡José Luis!!, ¡¡José Luis!!, gritaba desesperado sin poder verlo, sin saber dónde y cómo se encontraba. A poca distancia de mí, se encontraba mi otro hijo, … ¡Juan Antonio, dónde está José Luís!, le gritaba; éste me contestaba que no lo veía, ¡no sé, papá!.

Esta escena no se la deseo a ningún padre. Así, fueron sucediéndose diversas escenas, mientras los objetos no dejaban de volar sobres nuestras cabezas y los cristales de ’salpicar’ trozos sobre nosotros. El bar, de esquina, tenía unos inmensas cristaleras por paredes. A través de ellos podíamos ver a unos individuos con pasamontañas y gorros negros que le cubrían la cara, como con palos de beisbol y barras y cadenas de hierro golpeaban, tratando de romper los cristales; éstos iban venciéndose poco a poco, debido a la cantidad de golpes, y despedían trozos pequeños de cristales sobre nosotros. La barra del bar hacía, estaba dispuesta en forma de U, por lo que se dividía en tres zonas, de apenas 2 x 3 m2.; sobre ella había unas tarimas colgantes del techo que sostenían, de hecho estaba totalmente llena, botellas de licores de todo tipo. Desde la calle, a través de la puerta de acceso, la cual estaba ya totalmente destrozada entraban volando todo tipo de objetos, los cuales iban a parar sobre esas botellas, y estas a su vez, en trozos y enteras caían sobre nosotros.

El tiempo parecía parado, y lo único que se oían eran sonidos de cristales rotos y golpes sobre los las cristaleras. En ese momento un sonido nuevo apareció en la noche, a crujir en nuestros oídos; otro grupo de individuos comenzaron a golpear, tratando de romper mismamente, la cristalera lateral que daba a la otra calle y sobre la que estábamos cobijados.

En ese momento sentí verdadero pánico. Yo me encontraba sobre esa zona, prácticamente sobre la cristalera, y pude comprobar como poco a poco iba rajándose, rompiéndose en mil pedazos; al igual que nuestra esperanza de salir ilesos de la situación. Pasaron segundos, minutos, … no sé; la verdad es que en una situación así, es muy difícil cuantificar el tiempo. Pareció pasar horas y los golpes cada vez más intensos llegaban por la zona lateral, donde si podían llegar a su objetivo de romper el ventanal, se accedía fácilmente a todos los que allí nos encontrábamos, todos literalmente enlatados. Por fín, dejamos de escuchar los golpes, y voces que gritaban, ¡ya se han ido, ya se han ido!, y pudimos salir a la calle. La situación de pánico colectivo vivida había terminado, afortunadamente.

Allí nos encontramos con unos cuantos furgones de la Policía Local, los cuales habían ahuyentados a los vándalos. Personalmente pienso que estos tipos tienen bien estudiado la forma de actuar y el tiempo de reacción de la policía; la cual, siendo justo, si no llega a aparecer, allí nos destrozan a todos. No es este el momento, ni el objeto de este relato en entrar a enjuiciar la actuación policial. Ya fuera, en la calle me dirigí a un policía y le pregunté que ¿qué hacemos?, ¿dónde vamos?. Éste me dijo que nos quedáramos en el bar, que era la zona de mayor protección.

Como responsable de la expedición, en lo que a mi grupo se refiere, así lo hicimos, aunque por poco tiempo ya que al cabo de unos minutos la policía local comenzó a marcharse y de nuevo la preocupación se apoderó de nosotros, por lo que decidimos irnos hacía la puerta de acceso al estadio. Las ambulancias atendieron a alguna que otra contusión, pero nada importante; yo mismo tuve que ir con mi hijo para que le arreglasen las gafas, pero nada más.

Es que estos individuos no pudieron entrar en el local, ya que no consiguieron romper los ventanales de cristales, y por la puerta no podían porque ya no cabía nadie más. Su intención era acceder a nosotros con las porras a través de las cristaleras frontales y laterales, pero desde la calle. Sobre las 19,30 horas la policía local se fue definitivamente y vinieron dos policías nacionales a caballo. Con estos ya no se podía hablar; y allí permanecimos mirando para todas partes temiendo un nuevo ataque, a pie de la puerta 15 esperando que abriese.

Quisiera comentar algo que me llamó enormemente mi atención, y me llenó de pesar. En nuestra espera para acceder al estadio, se nos acercaron dos jóvenes, uno de ellos llevaba una bufanda del Real Madrid y el otro no portaba nada. Éste último se levanta la cazadora y me ensaña una bufanda del Sevilla F.C., al mismo tiempo que me dice: “soy sevillista y vivo en Madrid, aquí hay que venir así, ¿nadie os lo ha dicho?, las insignias del equipo visitante hay que ocultarlas, si quieres tener la seguridad de que nada va te va a ocurrir”. Me quedé perplejo, … , ¡sobran todo tipo de comentarios.!

Bueno, no sé si olvido algo, pero como responsable de la expedición y padre, la experiencia vivida o mejor dicho sufrida es para olvidarla lo antes posible. Y después ‘el de negro’, vaya tela.”

Hasta aquí lo que sucedió en las proximidades del Santiago Bernabéu la última vez que el Sevilla FC jugó en ese estadio.

Me pregunto: ¿alguno de ustedes, impresentables “periodistas”, defensores a ultranza del nacionalmadridismo, denunció algo de esto? ¿Se publicó, se comentó algo en vuestros medios?

Os dejo aquí un enlace del hilo del foro oficial del Sevilla FC en el que se denunció todo lo anterior.

Lo dicho: el nacionalmadridismo que estos impresentables nos quieren meter por cojones ( y digo por cojones porque es exactamente lo que quiero decir) es algo contra lo que hay que luchar.

Y no hablo ya de los sevillistas. Hablo de todos aquellos “miserables” españoles que no hemos tenido la suerte de ser tocados por la Santa y Sagrada Luz Milagrosa del Madridismo.

Hablo de todos aquellos aficionados de este país que se sientan “no madridistas”.

De alguna manera, habrá que empezar a decirles a esta cohorte de impresentables madridistas, que desde su medios nacionales y supuestamente objetivos e imparciales NOS TIENEN YA HASTA LA MISMA PUNTA DE…

..la nariz con su dictadura del merenguismo…,

…Que ya está bien.


“El Rondo”, programa de la televisión pública nacional, es una basura

Lunes, Diciembre 11th, 2006

Dentro de la deplorable dictadura impuesta por la División mediático-galáctica (como les jode a estos perder contra el Sevilla FC) en muchos medios “desinformativos” de ámbito nacional, tengo que decir que ese programa es, en mi opinión, una auténtica basura.

Y ya está.