Con el mismo marcador que nos catapultó a la Gloria
Jueves, Diciembre 21st, 2006¿Cómo despedir un año tan majestuosamente mágico cono este dos mil seis que hoy ha detenido ya el balón de forma definitiva?
¿Cómo poner punto y final al año en el que el más grande equipo del Sur de España se proclamó Campeón de la UEFA?
¿Cómo poner broche de oro al año en el que el Sevilla, tu Sevilla, mi Sevilla, nuestro Sevilla consiguió ganar, borrando del campo al FC Barcelona, la Supercopa de Europa?
¿Cómo colocar la guinda al año en el que el bicampeón europeo se proclamó, además, mejor equipo del mundo?
¿Cómo, de qué manera, finalizar el año en el cual el equipo que pasea, orgulloso, insultántemente orgulloso, el nombre de la ciudad a la que representa y de la que es bandera por el mundo futbolísitico concluyó ocupando el liderato de la mejor Liga del Mundo?
¿Cómo concluir el año en el cual somos, es el Sevilla FC, el único equipo de España que cuenta por victorias sus compromisos de local en esta temporada que hoy se detiene?
¿Cómo terminar el año 2006, ese año en el que el máximo goleador, el equipo máximo goleador, es el Sevilla FC, con el permiso mañana del FC Barcelona?
¿Cómo cerrar un año en el que el máximo goleador, el futbolista máximo goleador (salvo que mañana lo impida Ronaldinho) es futbolista del Sevilla Fútbol Club, es nuestro “corazón de gigante” Kanouté?

¿Cómo se puede echar el telón, en la casa donde habita el mejor equipo del mundo, al mejor año de nuestras vidas?
¿Cómo?
Jugando al fútbol de una manera primorosa, regalando goles de todos los gustos, tocando y tocando para que la más grande afición del planeta Tierra paladee cada ole, en la cuna del ole verdadero, en la ciudad cuyo sólo nombre provoca admiración en todo el planeta, asombro en toda España y envidia en todas partes, lejos y cerca, cerca y lejos…tan lejos…y tan cerca.
Sólo cabía despedir el Glorioso año 2006 con el mismo marcador que nos catapultó a la Gloria.
Con el cuatro a cero de Eindhoven, con el cuatro a cero del diez de mayo de 2006.
Con el cuatro a cero que supuso un antes y un después en los benditos corazones sevillistas.
Con el cuatro a cero…

Feliz y blanca Navidad.
Somos los Reyes del Mundo…

Somos el Sevillismo.

