¿Periodistas?..pero..¿quiénes son los periodistas?
Jueves, Febrero 8th, 2007Creo seriamente que deberíamos hacer un examen de conciencia y poner a los periodistas donde realmente se merecen estar y no donde ellos consideran que deben estar.
¿Qué se han creído que son los periodistas deportivos de esta ciudad?
Aclaro desde el minuto uno que respeto profundamente a los periodistas honestos, sensatos, racionales, profesionales, rigurosos, preocupados por dar lustre a su profesión.
De estos hay muchos, muchísimos.
Y de estos no hablo cuando hablo de lo que hablo.
Yo hablo de los chuflas, de los papafritas, de los perdonavidas, de los espíritus elevados, de los altaneros, de los chulos, de los mentirosos, de los manipuladores, de los que se mueven por el odio y/o la envidia a una entidad o a una persona determinada, a unos colores, a una historia centenaria demostrada y comprobada, a una supremacía innegable, indudable, indiscutible e invencible.
¿Quiénes son estos periodistas de tres al cuarto?
¿Tienen ellos la patente de corso para dar palos a quien les venga en gana?
¿Ellos tienen la llave de la crítica a lo que se les antoje?
¿Está prohibido que alguien les critique a ellos y diga de ellos lo que realmente se piensa?
¿Están ellos siempre en posesión de la verdad cuando de lo que se trata es de la opinión?
¿Por qué demonios va a ser así?
Ellos pueden mentir, manipular, criticar, inventarse historias, tergiversar declaraciones, vender rumores como noticias, y noticias como rumores…¿no podemos los demás enjuiciar su labor?
¿Dónde está escrito que no se pueda?
Anda que no vamos a poder…
¿Qué poder tienen estos tipos? ¿Tienen alguno?
Durante años estos simpáticos personajillos se han subido a un pedestal construido por ellos mismos y con sus aires de babucha de paño que quiere ser zapato de charol se han creído con algún tipo de derechos sobre el resto de los mortales.
Ellos apalean cuando les apetece a futbolistas, entrenadores, aficiones, presidentes, representantes, preparadores físicos, médicos, directores deportivos, y así hasta el infinito
Y yo estoy cien por cien convencido de que ese tiempo en el que los palos llovían sólo en una dirección se ha acabado.
Por lo que a mí respecta, esa libertad de expresión, esa pobrecita libertad de expresión a la que en tantísimas ocasiones arrojáis mierda a puñados prostituyéndola para convertirla en basura es la misma que yo enarbolo.
Vuestra libertad de expresión la hago mía y en la misma medida que ustedes todo lo justificáis blandiendo ese estandarte, así lo haré yo, así lo hago yo desde hace tiempo.
E invito a todos los sevillistas a que lo hagan.
Con una pequeña diferencia: que yo no manipulo mi miento.
Si yo te digo mentiroso, chuflita mía, te lo demuestro.
Pero ¿qué poder puede tener un chufla como Víctor Fernández, como Delmás, como Chazarri y toda su tribu portalera, como Espina, como Ortega, como Aguilar, como Ordóñez, como Oliva, como Peris, como Cariño, por favor?
¿Qué poder pueden tener estos chuflas, Dios mío?
Pero…¿quiénes son estos tíos? ¿Alguien me lo puede explicar?
Si esto es para partirse la caja de risa.
Anda y que les den.
No sois nadie, muchachos. Defensores de vuestra hipoteca y gente sin la menor vergüenza profesional. “Sobrecogedores” en muchos casos, desde hace muchos años.
Chiquichancas enmascarados para los que todo el año es tiempo de chirigota porque de chirigota (y con todo el respeto a las chirigotas) es vuestra cruda realidad desde que os levantáis hasta que os acostáis.
Pandilleros alegres, tralará larita yo barro mi casita, mindundis sin la menor categoría y sin la menor trascendencia.
Con la misma asquerosa altanería con la que vosotros os creéis algo, con esa misma, actúo yo con vosotros.
Mis mayores me enseñaron a respetar a los que me respeten a mí.
A mí y a mis sentimientos.
Y a los que no me respeten, leña al mono que es de goma. Leña con la palabra como única arma válida. La palabra, siempre la palabra.
Sólo la palabra.
Eso es lo que hay, porque ya está bueno lo bueno.
¿Ahora ponéis el grito en el cielo porque un sevillista ha abierto un blog al que acuden cada día varios miles de personas a leer lo que ese sevillista “paranóico y talibán” dice?
A esto el Capitán Trueno lo llamaba “una cucharada de su propia medicina”.
Por favor, dejémonos de gilipolleces…¿esto tipos van a influir sobre tu sentimientos, sobre tu forma de ver las cosas?
¿Estos pobres enmascarados van a crear opinión?
Deja que me aguante la risa.
Y para finalizar, mi aplauso sincero a Paco Cepeda, al que tanto le he tirado desde este blog cuando, en mi opinión, se lo merecía.
El único periodista (al menos que yo haya leído o escuchado,y si hay más os ruego que me lo hagáis saber) de esta ciudad que ,desde el terreno de la opinión, se ha atrevido a llamar a las cosas por su nombre en el vomitivo asunto de Blasete (es sorprendente lo que escribe la gente sobre Blasete en internet) y el más vomitivo aún comunicado oficial escrito al dictado de Ruiz.
Mientras Cepeda le ha echado valor, otros periodistas de esta ciudad han sido fieles hasta el final en el pacto de silencio que firmaron, estando presentes, con sangre tras las patética e indignante intervención de Blasete en Bilbao..¿verdad que sí, Peris?
Tú de eso no hables. Tú sigue tratando de dar palos a todo lo que huela a sevillista.
Ese olor que a tí tanto parece desagradarte.
Grande Julio Domínguez Arjona en su respuesta a la tropelía indigna protagonizada por Blasete y respaldada por el club del barrio de Heliópolis.
Silencio. Silencio asqueroso en la inmensa mayoría de los “medios de información” de esta ciudad.
Pacto de silencio.
Hay que tapar como sea uno de los más graves episodios de falta de respeto vividos en esta ciudad en materia futbolística.
Falta de respeto protagonizada por una marioneta como Blasete y amparada, protegida y asumida como propia por el club de la carretera de Cádiz.
Silencio cobarde, miedoso, asqueroso, repugnante.
No ha pasado nada.
¿Se imaginan ustedes el cataclismo que se hubiese producido en esta ciudad si el Sevilla FC hubiese apoyado y protegido a través de un comunicado oficial a alguien que hubiese llamado al campo del otro equipo de la ciudad “La Manuela”?
Eso no ha pasado, ni pasará en la vida.
Pero…¿se imaginan la que hubiesen montado estos ridículos periodistas?


