La nueva cantinela de los muchachos de la alegre pandilla
Miércoles, Marzo 14th, 2007Los simpáticos muchachetes de la alegre pandilla y adláteres varios hoy se han aprendido otra nueva de sus bonitas canciones infantiles, de esas que cantan todos al unísono, cogiditos de la mano.
La canción se llama “Del Nido es un bocazas y hay que ver la que ha formado para nada”.
Es realmente deprimente contemplar a ciertos periodistas deportivos de esta ciudad (y de fuera de ella) ejerciendo de periodistas.
Manipuladores natos.
Pero cuando ciertos periodistas deportivos de esta ciudad (y de fuera de ella) intentan ejercer de abogados (otras veces de médicos) es algo que sin lugar a dudas mueve a la compasión.
Expondré algunas cosas, ya que, como conocéis los que asiduamente visitáis este blog, a mí me gusta explicar las cosas con datos.
Me gusta decir y demostrar.
El Reglamento sobre el estatuto y la transferencia de los jugadores en su anexo 1 sobre la “Liberación de jugadores para equipos representativos de la asociación” dice en su artículo 1.4 lo que podéis ver pinchando en este enlace.
Además, en el apartado de sanciones, dice lo siguiente en su artículo 6, siendo lo importante el punto 2 del mencionado artículo.
Según vemos en la página web de la FIFA el encuentro que debe disputar Mali frente a Benín está previsto para el 24 de marzo.
¿Cuántos días hay entre el 20 de marzo y el 24 de marzo?
¿Leo en ese apartado 2 “Si un club rehúsa liberar a un jugador o no lo hace a pesar de las disposiciones mencionadas…” “…todo partido disputado conforme al sistema de Copa se declarará como ganado por el equipo adversario, independientemente del resultado final”?
El Sevilla FC , teniendo enfrente en la eliminatoria copera al club que tiene, no podía bajo ningún concepto ir a jugar los 34 minutos restantes sin tener el cien por cien de seguridad de que todo estaba atado y bien atado.
Tampoco, evidentemente, iba a permitir disputar esos minutos sin su máximo goleador, Kanouté, porque el Sevilla FC ha sido ya suficientemente perjudicado en todas esta infamia de eliminatoria.
Esa es la auténtica verdad de todo este asunto. La que ninguno de esos simpáticos muchachos de la alegre pandilla de esta ciudad se atreve a denunciar.
¿Iba el Sevilla FC a renunciar a uno solo de sus futbolistas por una suspensión en la que el Sevilla FC no ha sido otra cosa que víctima hasta extremos insospechados?
No.
Y lo más importante:
¿Iba el Sevilla FC a contar con todos sus jugadores internacionales sin tener la plena y absoluta seguridad de que todo estaba cien por cien amarrado, teniendo en cuenta, repito, el club que tenemos enfrente?
No.
¿O hace falta recordar que el actual Presidente de ese club fue el que promovió hace un buen puñado de años la impugnación de una eliminatoria copera en la que el Sevilla FC había eliminado al RCD Español tras golearlo en el partido de vuelta en el Ramón Sánchez Pizjuán por alineación indebida?
Sí, sí.
No me estoy inventando nada, entre otras cosas, porque este que está aquí se montó en un autobús en la puerta del Sánchez Pizjuán, junto con un gran número de sevillistas, para irse al Vicente Calderón a ver a su equipo disputar ese partido que, insisto, se tuvo que repetir porque Pepe León levantó la liebre de una alineación indebida del futbolista Pascual en el Sevilla FC en una eliminatoria entre Sevilla FC y Español de Barcelona.
Así de ruin. Tal y como suena.
Son capaces de eso y de mucho más. La Historia tiene infinidad de ejemplos de esto que digo.
Finalmente, la eliminatoria la ganó el más grande equipo del Sur de España, a pesar de que nos vimos obligados a jugar en Madrid de nuevo aquel partido.
Qué buena persona el tal Pepe.
¿O hace falta recordar otra vez que el club al que nos enfrentamos en esta eliminatoria es el que prohibió la entrada de nuestro presidente al palco diciendo que no le garantizaban su seguridad?
¿O hace falta recordar otra vez el busto en el palco, y el amoníaco en el vestuario, y la barbaridad de la megafonía, y los ciento sesenta y siete objetos que recogieron las fuerzas de seguridad lanzados al terreno de juego, y la agresión a Del Nido en el palco, y el botellazo a Juande, y el botellazo a Alves, y el “Juande , múerete” de la grada”, y el apedreamiento de la ambulancia donde Juande trataba de volver en sí, y las constantes provocaciones e insultos del entrenador de ese equipo a Cristóbal Soria?
¿Hace falta volver a recordar todo eso, simpáticos muchachetes de la alegre pandilla?
Por si acaso hiciera falta, yo os lo recuerdo.
Ya que, a la vista está, no tenéis el valor de decirlo vosotros.
El presidente del Sevilla FC, su Consejo de Administración, ha actuado de forma certera y plausible, defendiendo los intereses del club al que representa.
Con su actuación ha salvado lo único que se perseguía, a sabiendas de la asquerosa mafia que gobierna el fútbol español: la inmensa injusticia que hubiese supuesto que, encima de todo, el Sevilla FC no pudiese contar para los 34 minutos restantes con uno solo de sus internacionales.
Y no sólo ha salvado esa inmensa injusticia.
También tiene en su poder todos los documentos necesarios que evitarían, conociendo el paño, una posible nueva impugnación del rival (¿se imaginan?) , caso de que el Sevilla FC consiga finalmente clasificarse para las semifinales de la Copa del Rey el próximo martes 20 de marzo.
El permiso por escrito de la RFEF, de la Federación de Mali (para el asunto Kanouté) y el conocimiento de la FIFA del asunto.
Y se está a la espera de que llegue por escrito el consentimiento de las demás federaciones para poder contar con Poulsen, Drago, Kerzhakov y Escudé.
Ni el menor resquicio.
Lo cómodo es aprenderse entre todos la nueva cantinela (nueva y tan vieja) de darle palos al Presidente que ha traído dos títulos europeos al fútbol de nuestra ciudad.
Yo prefiero exponer aquí mi forma de ver las cosas y hacerlo fundamentando lo que digo.
Eso sí.
Esta noche, muchos de estos simpáticos muchachetes alegrepandilleros que se encuentran en Ucrania se pegarán una opípara cena con cargo al presupuesto del Sevilla Fútbol Club.
Señorío, dicen algunos que es la figura…
Eso dicen.
Algunos…

