Sueña…
Viernes, Abril 20th, 2007Hoy 20 de abril de 2007 se cumple un año de que la magia del destino decidió revolcar nuestros corazones en aquella pequeña colina alemana de Gelsenkirchen.
Hoy se cumple un año.
Mirad a vuestro alrededor para ver dónde estamos.
Cómo estamos.
Volemos un poco más atrás aún.
Corría el 23 de mayo de 2004.
En una noche de nervios y tensión, de pálpitos, de emociones incontenibles un futbolista que ahora deambula por Londres, en el Arsenal, no sabiendo qué será de él, echando quizás de menos el cariño incondicional de una afición, de un club que lo transportó al todo desde la nada más absoluta, llevaba un balón a las mallas de la portería de Gol Sur de nuestra Fábrica de Sueños.
Julio César Baptista, que no encontró nunca lo que se marchó a buscar lejos del lugar donde tenía muchísimo y hubiese tenido mucho más, marcaba un gol histórico para el Sevilla FC, uno de tantos goles que anotó con nuestra camiseta, a Osasuna.
Ese gol nos devolvía a Europa después de tremendos años de penurias, de dolor, de resignación.
De sevillismo.
De sevillismo cuando ser sevillista era la cruz de lo que es ahora.
De cuando nuestro único título, el único que muchísimos de nosotros habíamos podido vivir, era el de ser sevillistas.
Aquel gol nos clasificó para jugar la Copa de la UEFA.
Y el sevillismo inundó las calles de nuestra ciudad de rojo y blanco y celebramos como locos que nuestro Sevilla FC llegaba a esa competición que ninguno de nosotros soñábamos ni por asomo poder ganar.
Era mayo de 2004 y en mayo de 2004 la UEFA era un fin en sí mismo.
No era un medio para llegar a la Gloria.
La Gloria era ya llegar a la UEFA y el premio era jugar esa competición.
No voy ahora a repetir lo que venimos consiguiendo los sevillistas de un año a esta parte.
Aquel gol de Baptista, mayo de 2004, me inspiró una promoción de Sevilla Fútbol Club Radio.
Haz click para escuchar la promo
Pensé en una canción que cantaba Bisbal, en una canción de una película Disney, en una canción que se titulaba “Sueña”.
Y elegí esa canción para que sirviera de colchón musical al gol de Baptista, porque intuí que en la letra de ese tema había un mensaje escondido para todo el sevillismo.
Sentí de alguna manera que el Universo nos mandaba señales y entendí que había que soñar.
Estoy convencido que en aquellas horas de trabajo, horas lentas como lentas son siempre las horas de la noche, codo a codo con mi amigo Sitín, en aquel estudio de grabación, los dos sabíamos que estábamos plasmando algo grande en esa promo.
Puedes escuchar la canción completa en el siguiente enlace:
La letra de la canción dice así…
Sueña
Con un mañana
Un mundo nuevo
Debe llegar
Ten fé
Es muy posible
Si tú estás
Decidido
Sueña
Que no existen fronteras
Y amor sin barreras
No mires atrás
Vive
Con la emoción
De volver a sentir, a vivir
La paz
Siembra
En tu camino
Un nuevo destino
Y el sol brillará
Donde
Las almas se unan en luz
La bondad y el amor
Renacerán
Y el día que encontremos
Ese sueño cambiarás
No habrá nadie que destruya
De tu alma la verdad
Ten fé
Es muy posible
Si tú estás
Decidido
Sueña
Con un mundo distinto
Donde todos los días
El sol brillará donde
Las almas se unan en luz
La bondad y el amor
Renacerán
Sueña, sueña tú…
Sueña…
Y hoy, 20 de abril de 2007, cuando el Espíritu de la Colina de Gelsenkirchen cumple un año de vida, cuando se cumple un año de que descubrimos, atónitos, aquella catarata de sentimientos que nos llevó, sí, a ese mundo que profetizaba la canción, a ese mundo distinto, donde todos los días brilla el sol sevillista, donde cada día, las almas sevillistas (las nuestras y las de aquellos que ya sólo son alma) brillan en Luz blanquirroja…
Ahora que, porque tuvimos Fe, hemos encontrado ese sueño que tanto nos ha hecho cambiar, ahora que, porque túvimos Fé, porque era posible si estábamos decididos, ya no habrá nadie que destruya de nuestras almas sevillistas la verdad…
Ahora que se plasmó todo aquello que recogía el mensaje de aquella promoción de la Radio que siente como tú en mayo de 2004…
Ahora yo sólo quiero seguir soñando…
Porque el camino se hace al andar y porque los sueños se hacen soñando.
Nota post post.- Qué grande el correo electrónico que acabo de recibir:
Estimado Jesús:
Efectivamente, en casa recordamos aquel 23 de mayo de 2004 todos los días. Acabo de leer tu post… “En una noche de nervios y tensión, de pálpitos, de emociones incontenibles un futbolista que ahora deambula por Londres, en el Arsenal, no sabiendo qué será de él, echando quizás de menos el cariño incondicional de una afición, de un club que lo transportó al todo desde la nada más absoluta, llevaba un balón a las mallas de la portería de Gol Sur de nuestra Fábrica de Sueños”.
Y me he ido a la estantería de mi hijo Fernando donde, junto a todo tipo de emblemas, fotos y recuerdos de la Esperanza Macarena, descansa desde hace tres años, en su altar, el más preciado trofeo de esa efemérides.

El balón con el que Julio César Baptista consiguió el gol frente al Osasuna que nos ha llevado al lugar que hoy, por derecho propio, ocupamos.
Y lo mejor está por llegar…
Quiso Dios -y algún ocupante del tercer anillo- que, tras el tanto del brasileño, un despeje, con su peculiar estilo, de Pablo Alfaro pusiera el balón en la publicidad del voladizo de la grada de fondo.
Tras dos o tres rebotes y manotazos llegó al pasillo entre la tribuna y el banco de pista, donde Fernando -que llevaba toda la tarde pronosticando que el balón sería suyo- se lanzó hacia él, en una palomita extraordinaria, emulando a nuestros guardametas Palop y Cobeño.
Ahí comenzó todo y ahí estará por siempre el trofeo que da fe del comienzo de la historia más gloriosa del Sevilla F.C.
Estuvimos en Gelsenkirchen, en aquél Jueves de Feria, en Eindhoven, en Londres, en La Coruña y estaremos … en Pamplona… en Glasgow … ¿en Mallorca?
Un saludo.
Francisco Romero.




