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Archivos publicados el 27 Abril, 2007

La Final de la Copa del Rey será en el Santiago Bernabéu

Viernes, Abril 27th, 2007

Ya es oficial.

Final de la Copa del Rey, día 23 de junio, sábado.

Hora, las 22:00.

Lugar, el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

Treinta mil entradas para cada finalista.

El día nueve de mayo, la vuelta de las semifinales en el Ramón Sánchez Pizjuán, Sevilla Fútbol Club-Deportivo de La Coruña.

Vamos ganando tres a cero.

Nota post post.- En una entrevista en el programa “Sólo el Sevilla” de hoy viernes, José María Del Nido ha elevado el número posible de entradas para el sevillismo ,caso de que lleguemos a la final, a 35.000.

Concretamente, tal como se puede ver en la web oficial del club, el Presidente sevillista ha hablado de “entre 30 y 35.000 localidades.”

Así que enhorabuena a los que se encuentren en esa cifra de abonados.


A lo mejor hacía falta

Viernes, Abril 27th, 2007

No sé.

Hablo con mis amigos sevillistas, con los conocidos, con la gente que me para para saludarme.

Hablaba en los días previos al partido de ayer, en los días posteriores a la exhibición de fútbol en Riazor en la ida de unas semifinales de Copa…

Y veo a la gente acomodada, como mareada de éxitos, como harta de gloria.

Muchos de nosotros, la mayoría, jamás hemos vivido una Final de Copa del Rey.

Y el Sevilla FC consigue ese cero a tres en La Coruña y se toma como normal. Como lógico.

Hace tres o cuatro años todavía hoy duraría la fiesta celebrando ese resultado.

Tu Sevilla, mi Sevilla, nuestro Sevilla sigue segundo, a un punto del líder, restando siete jornadas en el calendario de Liga y la gente se lo toma como algo normal.

La previa de ayer. Los días anteriores.

Una semifinal de la UEFA. Hace un año se nos iba la vida en esos dos partidos.

Un año después afrontábamos la eliminatoria como el que lava y no enjuaga, como si no valiese para nada, como si no tuviese importancia,como si para el Sevilla FC disputar unas semifinales europeas por segunda vez en un año y en nuestra historia fuese los más normal del mundo.

Como si el Sevilla FC fuese el Milán o el mismo Real Madrid, inflados de títulos europeos.

Señores, somos el Sevilla Fútbol Club.

El más grande equipo en nuestros corazones por siempre.

Pero esta era, sigue siendo gracias a Dios, la segunda vez en nuestros más de cien años de vida que estábamos, que seguimos estando (gracias a Dios) en unas semifinales europeas.

Y en el ambiente se masticaba rutina.

¿Rutina?

Yo me niego a no ilusionarme, a no admirar a mi equipo en esta temporada. Me niego a no valorar que estamos entre los cuatro mejores , otra vez, en un torneo europeo. Me niego a la rutina, a la desidia, a no saborear la inmensa grandeza de estar donde estamos, a no saborear todos los minutos, buenos y malos, de la mejor temporada de nuestra historia.

Gracias, Osasuna.

Gracias porque al cruzarte en nuestro camino has hecho que muchos se despierten de la borrachera de éxitos.

Estamos, otra vez, a un partido de una final europea.

Que sería la segunda de nuestra Historia, la segunda para el Sevilla FC, para Sevilla y para Andalucía.

Y gracias Osasuna porque al dejarnos ayer vivos y al suceder las cosas como sucedieron habéis despertado corazones.

Hoy hace un año de este milagro.

Y el milagro, de nosotros depende, volverá a repetirse dentro de seis días.

En este link puedes ver este vídeo que me manda Jesús Vega, si no tienes el Firefox para navegar.

Gracias, Jesús.

Y, ahora ya no, no iremos a nuestra Fábrica de Sueños como el que va al teatro.

Iremos a la batalla del fútbol, a jugarnos la vida, a empujar como posesos, a dejarnos, todos, el alma en cada segundo de juego.

Iremos a Nervión como hay que ir a Nervión cada vez que nuestro equipo se juegue algo tan grande como el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de la UEFA.

Como habría que ir cada vez que nuestro equipo juegue.

Como fuimos en aquella tarde, no tan lejana, en la que un gol de ese grande llamado Inti Podestá nos devolvió a Primera División frente al Tenerife.

Que los éxitos no te hipnoticen ni te hagan perder la perspectiva.

Maldita rutina de vivir tanto tiempo en la Gloria.