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Archivos publicados el 17 Mayo, 2007

El portero que nos devolvió la vida

Jueves, Mayo 17th, 2007

No fue sólo ayer ni ayer fue sólo una vez.

Han sido muchos partidos en los que nuestro Sevilla salió con vida gracias a Andrés Palop. Partidos que tienen importancia en el momento del partido, paradas que son grandes en el momento de la parada y que luego se olvidan porque el tiempo las mata.

Sin ir más lejos, el pasado sábado en el partido del Recre nos salvó los muebles y los tres puntos se quedaron en casa gracias a las tremendas paradas de este nuestro Ángel de la Guarda.

Pero la fuerza del destino es la que es y Palop, un buen día, decidió cambiar su tierra, su gente, su familia por la aventura del Sur.

A partir de ahí, Palop cambió su vida.

Y nos la devolvió a nosotros.

Digo siempre, desde hace tiempo, no ahora que el mundo entero lo eleva a los altares futbolísticos, que Andrés Palop es el mejor portero de España. Los manipuladores mediático-galácticos, en su eterna cruzada por ignorar y menospreciar a este, el más grande Sevilla de todos los tiempos, siempre defenderán a su Iker Casillas, que es también un gran portero, quién va a decir lo contrario.

Pero Andrés Palop, honestamente lo digo ,es más completo, más de todo o al menos así lo veo yo.

Un portero al que la Historia, el fútbol le debía muchísimo ,después de pasar tantos años a la sombra de un Cañizares que le hizo la vida imposible, demostrando la clase de persona que es el tintado guardameta de Puertollano y que ahora, estoy seguro, se tirará de sus rubios pelos viendo la inconmensurable explosión del porterazo que él intentó por todos los medios hundir en la miseria.

Hasta de eso aprendió Andrés Palop.

Aprendió a ser compañero de sus compañeros, viendo cómo nunca hay que tratar a tus iguales.

Sufriéndolo en sus carnes.

Andrés Palop, el portero que nos devolvió la vida, esa vida que se nos iba en la fría Ucrania con aquel cabezazo salvador, el portero que ayer no volvió a rescatar de una muerte segura, cuando la tanda de penaltis se ceñía sobre las cabezas de todos los sevillistas como la más dolorosa de las guillotinas.

No encontraré nunca, por más que busque, palabras para agradecerte este Níágara de emociones y de sentimientos que has desatado en los corazones de tantos miles de sevillistas, en el mío propio.

Yo sé que no hace falta que te lo diga, porque tú ya lo sabes.

Pero quería, Andrés, que el primer post que escribiera a mi regreso de Glasgow fuese dedidcado a ti: atu grandeza como deportista, como compañero y como persona.

Anoche, emborrachado de Gloria una vez más, deambulando solitario por las entrañas de Hampden Park, de repente, aparecí en una sala donde me topé con este monumento.

El escultor de cuyo arte emergió, ejerció de visionario, anticipando que una noche de mayo del año 2007 sería en ese Estadio Nacional de Escocia donde un portero valenciano, con el escudo del Sevilla FC pegado a su corazón, se coronaría como Grande y Mítico del Fútbol Continental.

Pesaba mucho.

De lo contario, lo hubiese cogido en mis brazos y me lo hubiera traído a Sevilla, para regalárselo al mejor portero de España.

Al portero que nos devolvió la vida.

Ahora me marcho.

Tengo una cita con una preciosa señorita de corazón y alma de plata.

Ella regresa a su casa.

Al calor de los suyos.

Ya habrá tiempo de desmenuzar tanta Gloria y tanto Fútbol…