Roberto Gómez
Jueves, Junio 28th, 2007Quiero hablar un poco del personajillo ese tan pizpireto que atiende al nombre de Roberto Gómez y que, de un tiempo a esta parte, se pasea con absoluta impunidad por programas televisivos que son un canto a la estupidez y por programas radiofónicos de muy dudosa imparcialidad y credibilidad.
Tan dudosas que son inexistentes.
Roberto Gómez, que se llama igual que el actor que encarnó con tremendo éxito al “Chavo del ocho” y al “Chapulín colorado” pero que tiene bastante menos arte que su homónimo, deambula por esos platós y por esos estudios de radio haciendo el ridículo de forma considerable.
El hombre dice ser periodista.
Periodista deportivo.
Pero una cosa es serlo y otra parecerlo.
A juzgar por sus “informaciones” yo me atrevería a decir que lo que de verdad le vendría bien a este individuo es una como esta.

El tipo se ha inventado un personaje (porque me niego a creer que el hombre sea así de verdad) que es un esperpento en toda la extensión de la palabra.
Lo más importante de un periodista debería ser su credibilidad, aunque para esta banda de periodistas deportivos nacionales y locales que proliferan por ahí la credibilidad es algo que dejó de tener valor hace demasiado tiempo.
El tal Gómez no da ni una. Lanza bulos al aire con una tranquilidad pasmosa, se inventa rollos patateros que pretende elevar a la categoría de noticia y, lo peor sin duda, el tío va por ahí pontificando como si fuera él el inventor de la verdad.
Me llevaría horas escribir un post enumerando la ingente cantidad de mentiras vendidas por este señor desde los diversos programas que tienen el mal gusto de darle un púlpito para sus ridículos sermones.
Pontifica el tío.
Como si fuese alguien, como si su palabra tuviese algo de valor.
La última, se la escuché ayer en la radio de la gran eme roja de manipulación.
Dice el tal Gómez ( y se queda tan tranquilo) que Juande Ramos tiene mucho mérito porque todo lo que ha conseguido lo ha conseguido a pesar de los enemigos que le han rodeado.
Literal lo de enemigos.
Así lo escupió el tío.
Cristóbal Soria ,dice el caricato, era hombre de Caparrós, Monchi era hombre de Caparrós (¿?), Del Nido, apostilla el payasete, Del Nido no se sabe ni de lo que es y Antonio Alvarez también era hombre de Caparrós.
Todos los Sevillistas citados, según el tipo este, son enemigos de Juande Ramos.
Por cierto, bien David Durán poniendo al clown en su sitio.
Mire usted señor Gómez, que sé que me lee y si no me lee ya me leerá cuando le diga su amigo Caridad (que ese me lee sí o sí ) lo que opino sobre usted: para hablar de alguna cosa lo primero, lo fundamental, lo básico, lo ético, lo digno es saber de lo que se está hablando.
Usted no tiene ni puta idea de nada de lo que sucede en el Sevilla Fútbol Club.
Usted ha entrado en una suerte del tren de la escoba que no puede detenerse porque si se detiene ya no hay quien lo arranque.
A mí me da exactamente igual que usted vaya por ahí vomitando tonterías sobre el polvo de estrellas, sobre Capello, sobre la abuela de Capello, sobre el Atlético de Madrid o sobre lo que sea.
Pero sobre el Sevilla FC no.
No, porque usted no tiene categoría para tener la palabra Sevilla en la boca, señor Gómez.
Y no, porque uno empieza a estar harto de charlatanes de ferias de tercera como usted que no tienen el menor reparo en llenar de porquería a base de mentiras y de invenciones el buen nombre del mejor equipo del mundo y de los profesionales que trabajan en él.
Usted es una vergüenza para la profesión de periodista.
Su credibilidad es cero.
El tiempo lo ha demostrado.
Su patetismo infinito.
Dedíquese a otra cosa.
Ya sabe.
No se vaya sin su nariz.

Y, por favor, tampoco se olvide sus zapatos.

