Pues sí, Peris, mucho de malo en ello
Martes, Julio 31st, 2007Terminas tu columnita de hoy con esa pregunta ¿algo de malo en ello?
Pues sí, Peris, mucho de malo en ello.
Que es mentira.
¿Algo peor que la mentira?
La mentira que se cuenta con la careta puesta.
Hay muchas cosas que rectificar en tu escrito de hoy, Peris.
Yo voy a hablar por mí, por si a mí te dirigieras.
Yo siempre hablo por mí.
Lo primero que tengo que decirte es que me parece lamentable y execrable que haya gente que use tu correo electrónico para llenarlo de injurias y amenazas hacia tu persona.
Es una absoluta porquería que en esta ciudad de los prejuicios (tú tienes más que yo, muchos más que yo, fijo) haya gente que se dedique al cobarde insulto y a la cobarde amenaza detrás del anonimato.
Ahí me solidarizo contigo, Peris, porque yo llevo más de dos años aguantando casi a diario insultos y amenazas por tener este blog abierto.
Aquí entran, por épocas, a insultarme y amenazarme, por ejemplo, periodistas disfrazadillos (no disfrazados del todo, porque hay algunos que están en parvulitos en esto de internet).
Los buscadores de IPs te dan cada sorpresita…
Periodistas madridistas, periodistas béticos, periodistas sevillistas.
También “aficionados”. Aficionados que se dicen madridistas, que se dicen béticos, que se dicen atléticos, que se dicen sevillistas (sí, si, también); aficionados que no se dicen nada.
Dejan ellos sus insultos y sus amenazas.
Tengo mensajes de esos para rellenar una enciclopedia de varios tomos.
Algunos muy sonados (y muy torpes) que seguro que hasta tú podrás recordar.
Por eso, ahí estoy contigo y lo condeno cuanto pueda condenarlo.
Igualmente, te doy la razón en que haces bien en tomártelo como te lo tomas.
No les des importancia porque son perros ladradores, por consiguiente, poco mordedores.
Incluso luego, te los cruzas en cualquier momento en un campo de fútbol, por la calle, en cualquier aeropuerto y no son capaces de decir ni mú.
Por no ser capaces, no son capaces ni de mirarte a la cara.
Dicho esto, vamos a lo que vamos, Peris.
¿Tú estás seguro de que siempre has tratado con respeto al más grande club de todos los tiempos del Sur de España?
Yo es que no tengo ese concepto, mira tú por donde.
Y no es por prejuicios, de verdad que no, que ya te digo que tú sí que los tienes.
Luego te explico.
Es que sé leer.
Yo llevo años, como sevillista, indignándome de cuando en cuando con algunos de tus escritos.
Pero,¡oh, sorpesa!, tengo amigos, sevillistas también, a los que les sucede lo mismo.
Y gente que no conozco de nada pero que leo en este blog y en otros lugares de la red y que dicen llevar años, pero años, indignándose por tu falta de respeto hacia el Sevilla FC.
Incluso, Peris, compañeros tuyos en eso del periodismo, también lo piensan.
Y lo van comentando por ahí.
Qué cosas ¿no?
A ver si esto va a ser como el soldadito que desfilaba al revés de todo el mundo.
Háztelo mirar.
Lo de aparato de propaganda que tú sueltas el otro día y, mucho peor ahora que lo mantienes, es una asquerosa falacia.
Y hay mucho de malo en escribir asquerosas falacias.
Donde tú, con tu mala baba, escribes “propagandistas” yo pongo “sevillistas”.
Lástima que no llegues a entender la grandeza que encierra ese término de “sevillista”.
El Sevilla FC no tiene “aparato de propaganda”.
Tiene medios oficiales, como algunos otros clubes de fútbol españoles.
Medios oficiales que, algo bueno tendrán, cuando luego los demás los copian a saco.
Medios oficiales tienen todas las grandes empresas, o muchas de ellas.
Los medios oficiales ¿son objetivos? No.
¿Son imparciales? No
Son oficiales, Peris.
Pero los medios oficiales se reconocen parciales y subjetivos, sin caretas.
Y luego, hay otra pandilla de impresentables pululando por distintos medios que van por ahí con el ridículo estandarte de la imparcialidad y de la objetividad y yo les digo que tururú.
Las caretas son muy malitas, Peris.
“Aparato de propaganda”, ya comenté el otro día, suena a régimen fascista. Y, te repito, de eso tú sabes tela.
El Sevilla FC no es un régimen fascista, por mucho que tú y los de tu cuerda intentéis que lo parezca para tratar de “nivelar”.
Ya sabes por donde voy.
Pero no. Unos son de una manera y otros de otra.
Y lo demuestran cada día.
Es por eso que no me gusta que hables de esa forma despectiva, torticera e injuriosa de ese grupo de periodistas profesionales que han decidido dedicar su tiempo, su esfuerzo y su trabajo al Sevilla FC.
Esos periodistas (yo no, yo no lo soy, ni tampoco pertenezco a la nómina del Sevilla FC) que, sin tener en cuenta los prejuicios (otra vez los prejuicios) que, por ejemplo, tú tienes en cuenta desde toda la vida, se reconocen sevillistas, proclaman públicamente sus colores y sus sentimientos futbolísticos y nada pasa.
Prejuicios.
Mantengo desde siempre que en esta hipócrita ciudad de Sevilla tan inundada de esos lamentables prejuicios que tú compartes en gran medida, las cosas irían mucho mejor, en el campo futbolístico, si cada periodista deportivo reconociera públicamente sus colores y se dedicara a lo suyo.
Pero la mayoría de vosotros no lo hacéis.
¿Por qué?
Por los prejuicios, mira que sencillo.
Y, sí, Peris.
Tú faltas al respeto al Sevilla FC desde hace muchos años. Lo digo yo y lo dicen muchísimos sevillistas.
Lo dicen tus columnas.
Ahora ando de vacaciones y no las tengo a mano, pero podría llevarme días y días publicando en mi blog (mío, de Jesús Alvarado) columnas tuyas donde, a mi humilde entender, faltas al respeto al Sevilla FC
Háztelo mirar, te repito.
Si tu columna de hoy va por mí (que igual no, porque yo creo que jamás he firmado nada con “ajo y agua”) te explicaré varias cosas, a ver si las entiendes.
Te las explicaré como se las explicaría a mi sobrino de cinco años, ese que ha visto ya a su Sevilla ganar cuatro títulos.
Masticaditas.
Yo no utilizo para decirte lo que pienso sobre tus escritos eso que tú llamas la “plataforma mediática” del Sevilla FC.
Yo te lo digo desde mi blog, que es mío, creado por mí, mantenido por mí, currado por mí. El de las quince mil visitas únicas diarias, el de los tres años en internet.
Mi blog.
Con la ayuda impagable e inestimable de una empresa amiga que se gasta su dinero en que esto esté aquí cada vez que tú quieras entrar y que mantiene esto desde el punto de vista técnico.
Mi blog es mío. Y es independiente, Peris.
A mí nadie me ayuda en esto ni mi blog pertenece a ninguna plataforma mediática.
Hace días lo explicaba, y dije que me cansaba repetirlo, pero tengo que volver a hacerlo:
Jesús Alvarado es un sevillista. No es periodista, ni quiere serlo.
Jesús Alvarado no se considera, ni quiere que se le considere, la voz de nadie que no sea su propia voz ni la voz de nada que no sea su propio sentimiento sevillista.
El suyo, no el de los demás.
Jesús Alvarado es un sevillista que tiene la posibilidad de expresar sus opiniones en un blog y, de vez en cuando en la radio y en el periódico oficial del Sevilla FC.
Medios oficiales que Jesús Alvarado, que no pertenece al Sevilla FC porque en su día rechazó importantes ofertas del Sevilla FC para ocupar importantes cargos y para ganar importantes cantidades de dinero, no utiliza para decirte lo que piensa de tus escritos.
Podría hacerlo, claro que podría.
Podría llamar ahora mismo a SFC Radio, la radio oficial del Sevilla FC, y podría tirarme el tiempo que quisiera diciendo lo que me apeteciera sobre tus escritos.
Pero no lo hago, Peris.
No lo hago porque soy una persona consecuente y responsable.
No lo hago porque SFC Radio lleva tres años de vida en la FM sevillana y tres años haciendo un ejercicio exquisito de responsabilidad ciudadana.
El mismo ejercicio de responsabilidad ciudadana que lleva años haciendo el Sevilla Fútbol Club.
En muchísimas ocasiones tragando carros y carretas, aguantando lo inimaginabe, callando ante las provocaciones zafias y persistentes de otros.
El mismo ejercicio de responsabilidad ciudadana que, estoy seguro, continuará haciendo de aquí en adelante.
Pase lo que pase de aquí en adelante.
Supongo que te habrá quedado claro:
1.- Que mi blog no pertenece a eso que tú llamas “aparato de propaganda” sevillista.
2.- Que Jesús Alvarado no utiliza los medios oficiales del club para este intercambio de opiniones que estamos manteniendo, pudiendo hacerlo.
Otra cosa que me llama poderosamente la atención es que tengas la desfachatez de hablar de “elogios” hacia el Sevilla cuando la retranca se te nota desde lejos.
Déjate de elogios hacia el Sevilla FC, porque el Sevilla FC no los necesita.
No, porque tus “elogios” son siempre elogios disfrazaditos. Y esos no gustan.
A mí me gustan los elogios sinceros, salgan o no del corazón.
Tú habla de lo tuyo, de lo que a ti te duela.
Bueno, tú haz lo que quieras, qué demonios.
Haz lo que quieras.
Sigue con tus prejuicios, esos que a lo mejor te impiden quitarte la careta, y como a ti a tantos otros, sigue hablando de lo que te dé la gana, sigue con tus “elogios” y con tu “máximo respeto” hablando de las grandezas (hay muchísimo que hablar sobre esto ¿verdad que sí?) del equipo que lleva más de cien años abanderando el nombre de nuestra ciudad.
Y permíteme que yo, en aras de esa maravillosa libertad de expresión de la que afortunadamente disfrutamos los que no vivimos en un régimen fascista, os diga, cuando me duela más de la cuenta, lo que, como sevillista, me duelen algunas de las cositas que tú y muchos otros como tú plasmáis en un papel o soltáis en cualquier micrófono.
Sobre todo las mentiras y las faltas de respeto.
Por mucho que las disfracéis.
El veneno siempre se nota.




