La situación de Daniel Alves, a 17 de agosto de 2007
Viernes, Agosto 17th, 2007Ya sabéis los que con cierta asiduidad honráis este blog con vuestra presencia que jesusalvarado.com no es un medio informativo.
Este sitio web es un blog, una bitácora, un lugar en la red abierto, currado, mantenido y moderado por una persona a la que le gusta expresar sus opiniones (qué cosa más subjetiva, la opinión de cada uno) sobre los temas que sean.
Yo no soy periodista, ni me mueve afán alguno de dar primicias.
Podría darlas (algunas veces) pero no quiero.
Prefiero contemplar, observar, leer, escuchar.
Reirme muchas veces de muchos impresentables que se inventan unas falacias espectaculares, sabiendo que no tienen ni zorra idea de por dónde van los tiros.
Esperar a que pase el tiempo y ver cómo el tiempo pone a cada uno en su sitio.
En ocasiones, me es complicado ciertamente mantener esta actitud de mero observador.
Una de esas ocasiones fue, por ejemplo, el pasado catorce de agosto de 2007, el día en el que el Sevilla FC vendió a Daniel Alves al “cherzi”.
Como este blog, además, permite los comentarios de los lectores (no todos son así; eso es una opción tan simple como marcar una casilla), además, en situaciones como las del pasado 14 de agosto, uno tiene que aguantar que vengan aquí algunas personas a poner a uno como los trapos, porque Alves ha sido vendido.
Como si uno fuera Alves, o el que vende a Alves, o el que lo compra, o el que negocia.
Para los papafritas de turno, una vez perpetrado el clamoroso y vergonzante ridículo del pasado 14 de agosto, la vida sigue, y ellos continúan con su cara, dura como el cemento, y no se cortan un pelo, y siguen mintiendo, y siguen propagando falsedades.
Comprendo que viven en una espiral de mentiras y de manipulación difícl de mantener.
Es como ir en bicicleta: si dejas de darle a los pedales, terminas cayendo.
La situación de Daniel a día de hoy está como está, no como digan los pesebristas, los tomateros, los papafritas que está.
Mucha luz sobre el asunto podéis encontrar, una vez más, en el blog de Agustín Rodríguez.
Yo, por mi parte, voy a empezar copinado y pegando lo que escribí el mismo 14 de agosto por la mañana, antes del nuevo y grandioso ridículo periodístico nacional:
No entro a valorar la ausencia de Daniel hasta que no sepa con total seguridad por qué no va convocado.
Opciones: el jugador se niega a jugar contra la voluntad del club o el club le permite al jugador su ausencia de la lista.
No sé cuál de las dos es la real, por lo tanto no me tiro a la piscina como hacen muchos impresentables a la hora de “informar”.
Cuando sepa cómo ha sido la cosa, lo valoraré.
Daniel Alves, parece ser, se va a vender.
Si jugase mañana, no se vendería.
Sin embargo, si no se vende hoy, o mañana, o pasado, o el otro, Daniel podría jugar la vuelta de la Supercopa de España.
Y estoy convencido de que, llegado el caso, jugará y lo dará todo por el Sevilla FC.
También podría jugar el primer partido de Liga frente al Getafe, si llegado ese día aún no hubiese sido traspasado.
Incluso podría jugar la Supercopa de Europa.
Como véis, se puede deducir, que ya barajaba la opción de que, de momento, no se vendiera el jugador y avisaba que de no venderse podría jugar el domingo en el Bernabéu, y el primer partido de Liga y la Supercopa de Europa.
Tres días después, los pesebristas y papafritas parece que han descubierto la pólvora contando todo esto.
A día de hoy, además, y para que las mentiras e insinuaciones que hacen estos babuchas no cuajen demasiado tengo que decir que la decisión de no jugar el pasado miércoles fue exclusivamente del jugador.
El tomó la decisión de no jugar y no lo hizo en connivencia con el club.
Esta es la verdad de las cosas.
Ahora, tú que me lees, puedes optar por creer esto que afirmo o por creer a los mentirosos, a los que el tiempo les ha demostrado cientos de mentiras.
También, decía, que si llegado el caso Alves tuviera que volver a vestir y defender nuestra camiseta, si tuviera que hacerlo, lo haría con toda la profesionalidad y entrega. Como lo ha hecho siempre que ha jugado con nuestra camiseta.
Y en esa tesitura seguimos.
Si el futbolista no juega el domingo, será por exclusiva decisión suya.
Digo más: el Sevilla FC no tiene el menor interés en vender a Daniel Alves.
Cierto es que el jugador tiene un contrato que lo liga al mejor equipo del mundo hasta el año 2011 y cuya cláusula de rescisión es de sesenta millones de euros.
Tan cierto como que es imposible mantener a un futbolista en un club si el futbolista no quiere estar en ese club.
Los jugadores, en su inmensa mayoría, se mueven por dinero y si el “cherzi” le ofrece cinco veces más (casi) de lo que gana aquí, es comprensible que se quiera ir al “cherzi”.
Pero el Sevilla FC no va a vender al jugador a cualquier precio, y el propio jugador (y su representante, que ese es otro del que se habla poco…) tienen que entender (y entenderían) que el Sevilla FC no va a vender al jugador según diga el papafritismo, según diga Abramovich, o según diga Calderón.
¿Jugará Daniel el domingo?
Ojalá.
Porque eso sería, en mi opinión, un importante paso del futbolista.
¿Si no juega el club lo sancionaría?
Es posible. A fin de cuentas, es uno más de la plantilla y existe un reglamento de orden interno en el que se preveen este tipo de circunstancias.
¿Lo sancionará por negarse a jugar ante el AEK?
Es posible también.
La sanción en este caso no es moco de pavo.
Vamos, que yo no la podría pagar.
Finalizo diciendo que no dudo, porque lo ha demostrado con creces, de la profesionalidad de Daniel.
Entiendo que se quiera ir de un club en el que gana mucho dinero a otro en el que ganaría muchísimo.
Entiendo, incluso, fijaos bien, que se negase a jugar frente al AEK, ya que un minuto disputado en ese partido abortaría su traspaso. Habiendo jugado un minuto en Copa de Europa, el Chelsea no podría alinearlo en Copa de Europa.
Luego es Copa de Europa lo que el Sevilla jugó el miércoles ante el AEK ¿no?
Digo que se ha equivocado de una forma lamentable en los últimos días, cambiando el que siempre fue su discurso de “me iría a cualquier sitio en el que me dieran mucha pasta” por el “quiero seguir creciendo, me quiero ir a un grande”.
Repito que la decisión de no jugar ante el AEK fue exclusivamente del jugador, sin mediar acuerdo con el club, que Daniel sigue siendo jugador del Sevilla FC y que podría jugar el domingo.
Es su decisión.
Mi deseo: el que siempre fue.
Yo siempre, siempre, quiero tener en mi equipo del alma a los mejores.
Y Daniel es el mejor en su puesto. El mejor del mundo.
Ojalá se quedara.
Y si se va, le desearé lo mejor, por todo lo que, como sevillista, me ha dado Daniel Alves que ha sido mucho.
Y siempre le recriminaré la falta de respeto que ha tenido con el club y con la afición en estos últimos días.
Se vaya o se quede.

