Las mariposas de Eindhoven
Domingo, Agosto 19th, 2007Ya están aquí, y hasta hace un par de horas no las había sentido revolotear en mi estómago.
Pero ya han llegado.
Ahora sí.
Las mariposas en el estómago de Eindhoven, incluso las de Gelsenkirchen.
Las de Mónaco y Glasgow.
Y Pamplona y Madrid.
Las mariposas de las grandes citas.
De grandes alas, de vuelo suave, orgulloso, de colores, de blanco y de rojo, de Sevilla FC.
En las horas previas a una nueva Final, llegan siempre unas mariposas.
Mi equipo del alma está en Madrid, para disputarle un nuevo título al Madrid en la casa del Madrid.

Orgullo creo que es la palabra.
Hay por aquí por el hotel sevillistas que tienen cuatro finales ya a sus espaldas y esta será la quinta.
Quintanilla, el gran sevillista de Salteras; Santi, Ramón.
Se echa de menos al cuarto mosquetero, a Pepe. Dicen que anda por Rota…
Manolo Muñoz, esta vez sin Rocío.
Mónica Sanz, representando a su familia. Mari Clara, más nerviosa de lo que debería.
Pedro Monago, Jesús Castaño, Roque.
El Colorao.
Juan Ramón Corona, Jesús de Triana.
Está por aquí “El paloma”, con sus dos niños, esperando al resto del grupo que traerá Triana (Güino, Jorge, Eu…) a una nueva Final.
Está Emi, y Pati y muchos de la Peña “Primer Centenario”.
Hay también, en los futbolistas, caras nuevas. Y felices. Soprendidas.
Futbolistas que no saben lo que fue Eindhoven, ni Glasgow, ni ninguna de las Finales, pero que escuchan hablar de aquellas citas tan grandes, que fueron, que siguen siendo tan fundamentales en nuestras vidas de sevillistas y arden en deseos de empezar a vivir cosas como aquellas.
Aquivaldo Mosquera…quién sabe si para debutar con la camiseta del más grande equipo del Sur de España.

Y otros sevillistas, que se pasan por el Hotel Hesperia para estar junto a los suyos.
Y un sevillista de tantos me ha dicho, y sabe de esto, que en las próximas horas se esperan serias tormentas en el seno del polvo de estrellas y un sol luminoso y brillante en la casa del mejor equipo del mundo.

Que es el suyo.
También anda por aquí, y ya me voy a comer, un futbolista llamado Daniel Alves.
Y uno, que observa, tiene la sensación (no la primicia, no la noticia, no), la sensación de aficionado que siente cosas de que Daniel no ha venido a Madrid de turismo.
Uno tiene la sensación de que ha venido para ser titular con su equipo.
Que, a día 19 de agosto de 2007, no es el Chelsea.
Tampoco el Madrid.
Es el Sevilla FC.
Y si mis sensaciones, finalmente, se cumplen veremos una vez más, al mejor lateral derecho del mundo visitiendo nuestra camiseta.
A pesar del 14 de agosto de 2007.
Vamos a por la quinta.

