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Archivos publicados el 29 Agosto, 2007

Antonio se levantó

Miércoles, Agosto 29th, 2007

Con la furia de su raza invencible.

Se levantó. Se puso de pie. Maldijo su mala suerte. Recogió la ovación de su gente y se metió para dentro en busca de una vida dicen que mejor.

Se levantó.

No permitió que su oscuro rival lo tumbase a la primera. Con el primer y terrible golpe encajado, abrió los ojos y se levantó.

Así que ya va siendo hora de que aprendamos la última lección que nos dio nuestro Antonio Puerta.

Recordémosle bravo, con su garra explosiva, con sus ganas de más, con su fuerza especial, esa que sólo se tiene cuando se ha mamado tanto Sevillismo desde chiquitito.

Antonio era, es, sigue siendo, uno de los nuestros.

Desde la cuna Sevillista, Sevillista hasta la muerte.

Hasta más allá de la muerte.

Y con esos benditos cojones, maldita sea, Antonio se reveló contra su fatal destino y no permitió que la estampa que nos quedase de él fuera su cuerpo inerte en la hierba de Nervión.

Había que levantarse y se levantó.

Hay que levantarse y nos levantaremos.

Porque su pasta y la nuestra son la misma pasta, la pasta de los que nunca se rinden.

Porque sólo uno de su estirpe podía ser el unificador de una ciudad tan separada, tan herida en los recuerdos, tan sin solución aparente.

Basta ya de revolcarnos en el dolor.

El dolor, el de cada uno, por dentro, con nuestra gente, en silencio, o no, pero nuestro, íntimo.

Compañero seguro de aquí a muchos días, pero compañero.

Nunca grilletes.

Antonio ya no está en este mundo y el cruel protocolo (sí, a mí me parece cruel ¿y qué?) de este tipo de adioses ha tocado a su fin.

Así que aprendamos de él y empecemos a sacudir la cabeza.

Y a ponernos de pie.

A empezar, otra vez, otra vez a caminar.

Y caminemos con la entereza, con la hombría, con la rabia elegante con la que Antonio dio sus últimos pasos sobre su amada hierba de Nervión.

No vaya a ser que Antonio Puerta se sienta defraudado de la casta invencible de los que sentimos Sevillismo en cada poro de nuestra piel.

Nota.- La preciosa ilustración que aparece en este post, es obra de ese genio llamado Jaime Pandelet.

A quien a mí me gusta llamar “el papá de Locco”.

Gracias, Jaime.

Gracias, en nombre de la ciudad de Sevilla ;)

Desde este enlace te puedes descargar la imagen en mayor resolución.

La foto, me la manda Angel Alcaide.