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Archivos publicados el 31 Agosto, 2007

Yo voy a Mónaco

Viernes, Agosto 31st, 2007

Porque él habría sido el primero en querer estar en ese césped monegasco si el que nos hubiese dejado hubiera sido cualquier otro de sus compañeros.

Yo voy a Mónaco. Ida y vuelta en el día.

Me toca la Final de la Supercopa. Me toca narrarla. Y no me voy a quitar del cartel.

Y contaré, seguro que a ratos sin poder contener las lágrimas y seguro que sin importarme, cómo nuestro Sevilla, el tuyo , Antonio, salta al campo para jugar con brazaletes negros por tu memoria y con tu nombre escrito en cada camiseta, debajo de cada dorsal.

Y habrá un minuto de silencio con imágenes de Antonio en los videomarcadores.

Cosa esta última que a mí no me gusta y que no sé quién lo habrá decidido, pero a mí no me gusta en absoluto.

El minuto de silencio, por supuesto que sí, pero…¿las imágenes de Puerta en el videomarcador?

Para mí esas imágenes son parte del cruel protocolo del que hablaba ayer. Demasiada insistencia.

Insistencia innecesaria en el dolor.

El dolor es algo más íntimo. Debe serlo, desde mi punto de vista.

En estas vísperas de la Final de la Supercopa de Europa, sólo sale dar las gracias.

Gracias.

A todos, personas e instituciones, que se han volcado en el dolor, que ese en realidad es sólo nuestro, de los Sevillistas, y que han estado por todos los medios posibles, desde todas las partes del mundo, a nuestro lado, aún en la distancia de miles de kilómetros.

Gracias a todos.

Por hacer imagen esa solidaridad, ese estar ahí de corazón, valgan estas imágenes.

El FC Barcelona posando antes del partido del Gamper, todos con camisetas del Sevilla FC con el nombre de Puerta a la espalda.

El Valencia, todo el Valencia CF, apiñado llevando al Cielo, al Cielo con él, uno de sus goles de ayer en Suecia a nuestro Antonio Puerta, con su amigo Carlos Marchena como capataz, a esta es.

Mañana es el primer partido después del adiós de Antonio Puerta.

Cuanto antes juguemos, antes empezaremos a derrotar este enorme sentimiento de dolor y de pena.

El tiempo es nuestro aliado y el único error sería retrasar el comienzo de la remontada.

Asumir significa empezar a intentar a hacer las cosas normales de cada día con el dolor como compañero, como ya escribía ayer. Aceptarlo como parte de nuestras vidas y no permitirle que nos atenace en forma de grilletes.

Andrés Palop, desde su portería, cuando mire el horizonte verde de la pradera monegasca verá no uno, sino diez Puertas.

Y él será otro. Y cada futbolista del Milán (también ellos llevarán el nombre de Puerta en sus camisetas).

Y en la grada, muchos otros miles de Puertas más.

En juego, la Supercopa de Europa.

Ganaremos seguro.

La victoria será nuestra sí o sí.

Porque nuestro triunfo es saltar al campo y empezar a jugar al fútbol sin Antonio.

Lo que pase después, me trae sin cuidado.

La victoria será ser capaces de jugar, de saltar al campo, de estar en la grada, de encender la tele para ver a nuestro Sevilla.

El triunfo de la Supercopa es montarse en un avión para estar al lado de nuestro Sevilla. Ser capaces de encender la radio, y escuchar el partido.

Y ganaremos por goleada.

Y, una vez más, demostraremos a ese mundo atónito que no tiene la suerte de formar parte de la inmensa familia rojiblanca del Sánchez Pizjuán lo que es querer, amar a unos colores en la riqueza y en la pobreza, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, durante todos los días de nuestras vidas.

Incluso después de cuando la muerte nos separe.

Nota post post.- Dios mío.

Mirando qué camiseta llevaré mañana a Mónaco, me acabo de dar cuenta que los polos que se regalaron en la Final de Glasgow llevan el número 16 en la espalda y en el pecho.

16 de mayo.

No he podido evitar el llanto, otra vez.

Ese es el que llevaré mañana. Y todo el que lo tenga, que lo lleve.