www.jesusalvarado.com





Archivos publicados el 14 Septiembre, 2007

Acepto la cobardía

Viernes, Septiembre 14th, 2007

Nunca pensé que la cobardía pudiera tener sitio en mi vida.

Pero después de pensar y de analizar las cosas que me han pasado y que me siguen pasando, he llegado a la conclusión de que no tengo otra salida que aceptar la cobardía en mi día a día.

No la mía, porque no me la encuentro.

La vuestra, hatajo de impotentes.

Acepto que vuestra cobarde cobardía forme parte de mi vida.

Como si fueran mis libros, o mi música.

Como mis amigos, como mis risas, como mis alegrías.

Acepto vuestra cobardía omnipresente en todo cuanto haga, en todo cuanto diga.

Porque seguiré haciendo y seguiré diciendo lo que me dicte este alma blanca y roja que hace ya más de cuarenta años se asentó en el cuerpo que me ha tocado vivir.

Aquí estará vuestra cobarde cobardía, siempre presente. En cada cosa que escriba.

Presente también el cariño de muchos, de algunos, de algunas, de tantos, sevillistas y no sevillistas, de personas.

Presentes siempre mis gracias eternas a los que las merecéis.

Nunca pensé que fuéramos (primera persona del plural) tant@s.

Agradecimiento eterno por insuflar vida a este blog en mi ausencia.

Eterna gratitud.

E igual de eterna será mi repugnancia hacia vosotros, cobardes sin nombres ni apellidos.

Príncipes de la sucia oscuridad. Marionetas de vuestras tristes vidas, de vuestra sinrazón y de vuestro odio.

Del que me río a mandíbula batiente.

Tal vez cambien algunas cosas en mi blog.

No cambiará el seguir llamando mentirosos a los que mienten ni manipuladores a los que manipulan.

¿Cómo va a cambiar eso?

¿Acaso los barrenderos dejarán algún día de barrer las calles?

¿Acaso dejarán de funcionar las depuradoras?

¿Acaso dejarán de venderse ambientadores, fragancias de todo tipo, lejía desinfectante?

¿Acaso dejaremos que la porquería se instale en nuestras vidas?

Tal vez el blog, mi blog, tu blog (el tuyo no, maldito y desgraciado cobarde) empiece a tener otro tipo de moderación.

Tal vez no se deje entrar ya nunca más a los trolls, a los papafritas enmascarados, a los border lines anónimos, a los cerebros de mosquito.

¿Censura?

Que lo llamen como quieran los cobardes incurables que se esconden tras un nick.

Yo lo llamaré comodidad y tranquilidad para lo que piensan como yo y se sienten a gusto participando en mi blog.

Un blog, al fin y al cabo, no es un foro de debate ni desde aquí se busca eso.

Y la tranquilidad está, debe estar, muy por encima de otras determinadas cosas.

En este blog hay cuatro mil personas registradas que tienen la potestad de participar comentando los posts.

Por cuatro delincuentes de poca o ninguna monta, por cuatro asquerosos cobardes, no voy a suprimir de plano la posibilidad de participar.

De este blog, entre otras cosas maravillosas, ha nacido, nació en su día una Peña Sevillista, compuesta por personas que antes de este blog ni se conocían entre sí.

¿Cómo voy a cercenar la posibilidad de que cosas tan bonitas como esa sigan produciéndose?

Tal vez , aunque no puedan en este blog vomitar nunca más sus atrocidades, sigan entrando los cobardes a mirar, a revolcarse en los charcos de porquería en los que habitan, tratando de salpicar.

No lo conseguirán. :)

Tal vez me tomaré las cosas menos en serio.Tal vez procure reírme más de los mentirosos y de los embusteros, de los falsos, de los envidiosos, de los manipuladores, de los cobardes sin nombres ni apellidos.

Tal vez escriba menos.

Tal vez pase un día sin actualizar, o puede que dos. Tal vez no escriba de todo lo que pase, sino de lo que verdaderamente me apetezca.

Tal vez sea así.

Lo que seguro que sí será es que, inmundos cobardes sin nombres ni apellidos, aceptaré vivir con vuestra asquerosa cobardía.

¿Tú te crees que un ser tan insignificante, tan lastimoso como tú, tan escondido, puede callarme a mí?

Enga ya, chavá.

Ya sabes, ya sabéis.

Acepto vuestra cobardía en mi vida, que no va a cambiar apenas en nada.

A cambio, eso sí, vosotros no tenéis más cojones que aceptar en vuestras vidas, tan penosas, mi valentía.

Ese es el trato.

Y no podéis rechazarlo. En realidad, vuestra derrota es que ni siquiera podéis elegir. :)

Yo me quedo con la cobardía de los sin nombre ni apellidos.

Y vosotros, que lástimita me dais, os quedáis con la valentía de uno que se llama Jesús Alvarado.

Siempre Avanti. ;)