Palo gordo
Domingo, Octubre 7th, 2007Lo de hoy ya es un palo gordo en las espaldas. Palo de los buenos, de los que no te esperas, de los que te dejan molido. El partido de hoy del Sevilla ha sido nefasto.
Cierto es que sigo sin ver falta en el gol anulado a Kanouté en la segunda mitad y que, una vez más, el árbitro de turno vuelve a incidir de forma clara en el marcador final y que ya son muchas veces las que sufrimos este tipo de cosas.
Sin embargo, es para preocuparse. Este equipo no transmite sensaciones, es realmente increíble que sea el mismo que jugó el pasado martes y que borró del campo al Slavia. Hay demasiadas cosas que no se entienden.
Crisis de resultados, decían algunos cuando perdíamos, perdíamos y perdíamos.
Ahora que perdemos por cuarta vez consecutiva (cuatro derrotas seguidas es mucha tela para un equipo que debe pelear por todo) ya va siendo hora de que los responsables de las cosas (sean magníficas, sean buenas, sean malas o sean pésimas) que este equipo hace sobre el campo pongan soluciones.
No entro en el pesimismo. Ni en el catastrofismo, ni en el derrotismo. No, porque sé que la plantilla está repleta de magníficos futbolistas, muchos magníficos futbolistas, porque sé que esta es la mejor plantilla que el Sevilla FC ha tenido en toda su historia.
No entro en la tragedia, porque no existe.
Pero me duele ver partidos como el de esta tarde, me duele perder, perder, perder y perder y me duele ver como pasan por aquí equipos de mitad de la tabla y se llevan todo el botín.
Como sucedió en el día del Español, se quita a un central para poner en su lugar a un medio centro y se acaba perdiendo el partido.
Ese es un dato: y yo, insisto, creo que aunque el central en cuestión haya tenido un error (Mosquera el día de Español, Bouhlarouz hoy) o precisamente por eso (hay que cuidar el aspecto anímico de los recién llegados, creo) sigo sin ver qué tiene de bueno quitar al central, que es central, y poner en su puesto a un futbolista que no lo es.
Igual es casualidad, pero lo cierto y verdad es que los dos goles del Español en la segunda parte y el de hoy del Deportivo vienen en jugadas en las que, a lo mejor, con un central en el puesto de central no hubiesen llegado.
A mí estas cosas me duelen, como te duelen a ti.
Por eso todos queremos que, en la medida de lo posible, las cosas vuelvan a ser lo que deben ser, cuanto antes mejor.
El que tenga que hacerlo, que empiece ya a poner soluciones.
Por favor.





