Jesús-Creations vuelve a la carga (en realidad, nunca se marchó ) y de nuevo nos deleita con un magnífico vídeo que recoge, no sólo el repaso de ayer al Valencia CF (lo siento por Quique, me parece un magnífico técnico y un caballero absoluto. Ya quisieran otros
tener la décima parte de dignidad que tiene Sánchez Flores) sino también imágenes de nuestro Manolo Jiménez que os va a gustar recordar.
Por un lado, dibujando en la pizarra una alineación con Fazio y Drago y con Crespo por la izquierda, aunque sea diestro.
Sí.
Claro que sí, José Angel Crespo, sevillista de Lora del Río (los de Lora no se llaman visueños, sino loreños) para coger el lateral que tantos años fue de Manolo y que estaba predestinado para su Antonio Puerta, su de Manolo, que para algo él lo hizo futbolista.
Joaquín, que qué te iba a decir…ejem…¿Te ha gustado Crespo en el lateral zurdo?
Por otro lado, pendiente de la radio, a ver lo que hacían sus niños, estos niños que asombran a España, en Jerez, a la órdenes de su amigo de Morón Jesús Calderón.
A esa misma hora de la tarde, en una tarde lluviosa y gris, en Londres, el hombre de la mancha (va en minúsculas “mancha”, porque no me refiero a su lugar de nacimiento, ni tampoco hablo del Quijote, estoy hablando de ese hombre que hasta que se muera tendrá en su alma, en su corazón, en su ser entero la mancha indeleble de haber vendido su honradez, su honor y su palabra por un gran puñado de euros) sentado en el palco de White Hart Lane junto al tipo que ha comprado su dignidad y su palabra, veía impávido cómo un tal Sama, en el minuto 92 de partido, le volvía a meter las cabras en el corral al equipo al que se ha vendido, el penúltimo de la Liga inglesa.
Ganaba el Blackburn Rovers al Tottenham.
Horas más tarde, Nervión era una fiesta. Nervión recibía con los brazos abiertos a uno de los suyos, pero de los suyos de verdad. Y en la hierba…
Ni un sólo tiro entre los tres palos del equipo ché.
Eso, tratándose según parecía de un equipo cogido con alfileres en retaguardia.
Manolo Jiménez no puso a ningún medio centro de central.
Puso de central a ese Drago que si cumple en el lateral, por medio no hay quien le tosa. Y puso a otro central, Campeón del Mundo Sub-20 con Argentina, al que el hombre de la mancha no quería ni ver este verano.
Literalmente, no lo quería ni ver. El Director deportivo del más grande equipo de Andalucía lo tuvo que convencer. Y el hombre de la mancha aceptó. A regañadientes, aceptó.
Aunque luego lo defenestrara por algún error que otro.
Así es como, parece ser, se da confianza a los futbolistas. Sobre todo, a los que tienen menos de 20 años.
En el lateral zurdo puso a un lateral, que sin ser zurdo, juega de lateral zurdo en la Selección. En la Sub-19 y en la Sub-21.
A Crespo no lo fichó Manolo Jiménez esta mañana.
Estaba ahí, en la Carretera de Utrera, y en la Selección Española. A disposición del hombre de la mancha.
Pero el hombre de la mancha nunca quiso saber nada de él.
Resultado, este equipo que defensivamente era un desastre, ha estado perfecto.
Cero tiros entre los palos del Valencia CF.
Y un Andrés Palop que, desde que juega en el Sevilla, jamás ha encajado ni un sólo gol del Valencia CF.
Aparte de todo esto, Keita.
Keita es una barbaridad de futbolista.
El payaso de Robertito Gómez, estómago agradecido donde los haya y pescuezo profundo tela, dice que Keita es muy malo.
Yo digo que Roberto Gómez no tiene ni puta idea de fútbol. Y él, lo demuestra cada día, cada vez que sale a balbucear estupideces en cualquier emisora de radio que tenga a bien tenerlo recogido o en cualquier periódico que le permita verter sus imbecilidades negro sobre blanco.
Estos tipos de la gran eme roja de manipulación, que se enteran más bien poco de las cosas. Y eso que son los que deben informar.
Está claro: empate a dos en Nervión.
Y el subcampeón de la Supercopa de España gana tres a cero y y el Getafe gana en Santander y el Levante vence al Atlético de Madrid y Osasuna le mete tres a uno al Valladolid.
La verdad de las cosas, ¡joé!
Hablaba de Keita. La sensación de esta Liga 2007-2008. Keita es un agujero negro. Densidad máxima. Tanta densidad que todo lo que pasa a su alrededor, él lo absorbe. La definición, más o menos científica es que la densidad en la región que ocupa un agujero negro es tan grande que provoca un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de dicha región. Keita absorbe el balón, Keita está en todas partes. Keita absorbe a los medio-centros rivales. Keita absorbe, en un par de ocasiones, incluso al impresentable del árbitro. Por absorber, Keita absorbe hasta a Poulsen.
Keita es el futbolista total, porque además de eso, la juega con tremenda clarividencia, la parte desde lejos, tiene un remate de cabeza poderosísimo, hay que coger una navaja para quitarle el balón.
Y se ríe.
Se ríe mucho.
Qué arte.
Luego está Luis Fabiano, que es un artista en el amplio sentido de la palabra. “Soy un iluminado” dijo en cierta ocasión.
Nadie que no sea un artista puede decir eso de sí mismo.
No necesita defensores Luis Fabiano. No los necesita porque él, con su arte, se reivindica cuando quiere. Y cuando no quiere, pues no se reivindica. Como hacen los artistas.
Y es que, a pesar de todo, seguimos siendo el equipo invisible. Y como tal, los delanteros del equipo invisible son delanteros invisibles.
No puedo evitar hablar un poco del esperpéntico Daudén Ibáñez.
Ni queriendo se puede arbitrar peor. Es una infamia, un atentado a la inteligencia y a la razón que personajes tan patéticos como este Daudén tengan las responsabilidad de enjuiciar partidos como un Sevilla- Valencia.
Es un escándalo público este tío con un pito en la boca.
Qué cosa, Daudén. Qué cosa más espantosa.
Perdonó no menos de cinco amarillas a los leñeros valencianistas. Y una de ellas, sí o sí, era la segunda amarilla a Caneira en el minuto 40 de partido.
Por último, un recordatorio, un bonito detalle que tener en cuenta, para aquellos papafritas que hace pocos días volvían a tratar de recuperar esa cosa tan antigua y tan cutre de la liga particular.
Fijaos qué bonito detalle.
Anoche, el Sevilla FC, con dos partidos menos que el equipo de la carretera de Cádiz, con dos partidos menos, estaba, como viene siendo habiutal en los muchos últimos meses, por encima del otro equipo de nuestra ciudad.
Habiendo jugado dos partidos menos.
¿Os gusta el detalle?
Ea, pues os lo presto, para que sigáis hablando de la liga particular.
Noche justa la de hoy.
El universo ha sido justo con un sevillista llamado Manolo.
Le ha dado , ni más ni menos, lo que se merecía.
Triunfo de Manolo en la Fábrica de Sueños de Nervión mientras el hombre de la mancha se entretiene en contar sus fajos de billetes en la fría y lejana Londres.
El honor, la dignidad y la palabra las tiró por cualquier alcantarilla.
Buen comienzo de Jesús Calderón al frente del mejor filial de España.
Empate a cero del Sevilla Atlético en el Estadio de Chapín frente al Jerez en un partido en el que tal vez pueda decirse que el reparto de puntos fue lo más justo.
El filial, por tanto, sigue con su trayectoria impecable en la división de plata del fútbol español y suma de nuevo.
Tan sólo una derrota en diez jornadas disputadas.
Conserva su cuarta posición en la tabla y permanece a tan sólo dos puntos del tercero que sigue siendo el Spórting de Gijón.
Hoy me he levantado con una extraña sensación de nervios que, estoy seguro, me va a durar todo el día.
Hoy juega mi Sevilla en casa y eso ya de por sí, como me sucede desde que tengo uso de razón, me produce cierto estado de nerviosismo. Hoy, además, jugamos un partidazo, recibimos a un rival directo en nuestras aspiraciones, llega un poderosísimo Valencia (tan poderoso que todos sus partidos de Liga de visitante los ha saldado con victoria) aunque me alivia saber que no viene el mejor delantero español de los últimos años, David Villa.
Hoy, como siempre, hay que ganar, porque mi Sevilla debe ganar siempre que juega, juegue contra quien juegue y juegue a lo que juegue.
Pero hoy, tengo más ansias de victoria porque hoy, y esto no me pasaba desde hace mucho tiempo, mi necesidad interna de victoria adquiere un matiz personal más que colectivo.
Hoy estoy nervioso anhelando la victoria porque un hermano nuestro se sienta a dirigir a mi Sevilla, tu Sevilla, nuestro Sevilla.
Su Sevilla.
Fijaos lo que digo: su Sevilla.
Ha vuelto ese sentimiento de empatía que golpeaba mi corazón sevillista cuando miraba a mi banquillo y veía ahí a mi amigo Joaquín Caparrós.
Pero es más fuerte todavía que con Joaquín Caparrós. Es como volver a Julián Rubio, a Juan Carlos Alvarez, a Manolo Cardo.
Pero no es eso, es mucho más que eso.
Porque a Manolo Jiménez yo le he visto defender mi camiseta como, seguro, yo la hubiese defendido un montón de años. Pegándole “bocaos” hasta al banderín de córner.
Y lo llevo viendo peleando, defendiendo a mi filial desde hace siete años. Y es como de la familia.
Manolo Jiménez está incrustado en mi vida de sevillista como lo está nuestro escudo, como lo está el “marcador simultáneo Dardo”, o el hombre de “las garrapiñadas, almendras, saladas”. Manolo Jiménez es en mi vida de sevillista una constante. Somos de la misma quinta, él ha visto el mismo Sevilla que yo. El ha sufrido con los mismos, exactamente los mismos, palos con los que yo he sufrido, y el ha llorado de alegría exactamente, seguro que sí, en los mismos momentos jamás soñados que yo.
Hoy , ya digo, quiero que gane mi Sevilla pero, sobre todas las cosas, mi deseo de victoria es por Manolo Jiménez. Porque es como si mi hermano (y eso que no tengo amistad con él) debutara dirigiendo al más grande equipo de Andalucía.
Porque un Sevillista de su categoría no se merece otra cosa en su debut y en su carrera como técnico del Sevilla FC que no sea triunfar.
Tenemos que ganar por él. Porque él se lo merece.
Porque él, más que uno de los nuestros como dijo Del Nido, es nuestro hermano.
Hermano de sangre sevillista, la sangre más roja que se pueda tener. Hermano de pasiones, de ilusiones, de llantos, de tragedias, de sueños, de triunfos. Hermano en el Sevillismo, que es lo que en esta vida te hace rico de verdad.
Noche de Banderas, noche de ir al Hotel Los Lebreros antes del choque, noche de Himno por derecho.
Me parece genial.
¿Esto es porque si ganamos seguimos la buena senda retomada hace una semana en el Ciudad de Valencia?
¿Esto es porque viene un rival directo?
¿Esto es porque iniciamos hoy una semana crucial en el Campeonato Nacional de Liga?
No.
Esto es porque un hermano nuestro se sienta en nuestro banquillo.
Y nuestra familia, la familia sevillista, esa a la que otros pobres desgraciados sin honor y sin palabra son capaces de pisotear sin el menor escrúpulo para sin un gramo siquiera de valentía y de agradecimiento (quiero hacer especial hincapié en que no estoy hablando ahora de dinero) marcharse por la puerta de atrás, por la puerta por donde se saca la basura, es así de grande.
Nuestra grandeza nos la dan nuestros ciento dos años de vida.
Manolo, hoy vamos a ganar por ti y por tus santos cojones.
Esos a los que llevamos la tira de años cantándoles.
No sólo habla el mejor entrenador del mundo (que, obviamente, siempre es el que ocupa el banquillo del Sevilla FC, yo es que soy así de carajote )
También puedes escuchar a otros sevillistas.
Por ejemplo, puedes escuchar al Presidente del Sevilla FC.
O al Director Deportivo del Sevilla FC.
Descárgatela desde este enlace. Viene a durar un poco más de media hora.
¡Ah!
¡Cuidado con los salpicones de aceite!
Ya se sabe que si las papas no están bien escurridas, cuando las echas a freír en aceite muy caliente, pegan unas salpicones de agárrate y no te menees.
El tres es el nuevo técnico del mejor equipo del mundo.
Manuel Jiménez Jiménez es, entre otras cosas menores, el futbolista que más veces ha vestido nuestra sagrada camiseta en Primera División en nuestros ciento dos años de Historia: 354 partidos.
Repetid conmigo: trescientos cincuenta y cuatro partidos defendiendo nuestro escudo en Primera División.
Más que nadie.
Manolo Jiménez es el segundo futbolista de la Historia del más grande equipo de Andalucía que más veces ha vestido la camiseta de la Selección: 15 veces.
Manolo Jiménez es ese entrenador que cogió al filial en Tercera División en la temporada 2000-2001 y que ha dejado al filial el cuarto clasificado de Segunda División A.
Manolo Jiménez es el padre deportivo, el maestro, de Antonio Puerta, de Jesús Navas, de Marco Navas, de Diego Capel, de Kepa, de Sergio Ramos, de José Antonio Reyes, de Antoñito, de Alejandro Alfaro, de David Prieto, de Crespo, de tantos y tantos otros…
Por cierto, Crespo y David Prieto ya están esta mañana entrenándose con el primer equipo.
Manolo Jiménez es el único técnico del mundo que, con un filial que cambiaba su plantilla de forma radical cada temporada, ha disputado cuatro fases de ascenso a Segunda División consecutivas.
Y hasta que no ascendió, no dejó de disputarlas.
Manolo Jiménez es un futbolista que, siendo jugador del Sevilla FC, fue capaz de decirle no al polvo de estrellas.
Aquello, además, le costó su puesto en la Selección, porque la mafia madridista que en aquella época copaba la Selección se lo cargó de un plumazo por decir no al Madrid.
Manolo Jiménez fue el capitán del Sevilla FC en aquel agosto del 95.
Yo le vi llorar a lágrima viva cuando se decidió que el Sevilla FC no descendería a Segunda B.
Yo tuve la suerte de poder grabar, con mi cámara de video Sony Handycam negra de la época, desde la parte alta del Sánchez-Pizjuán cómo el Sevillismo lo paseaba a hombros frente al escudo de Preferencia mientras él no podía hacer otra cosa que llorar.
Lo que hacíamos muchos de nosotros.
La pena es que mi vieja cámara Sony Handycam está estropeada y no puede reproducir cintas, porque las rompe.
Si tuviese una cámara como aquella, podría recuperar esas imágenes.
Y subirlas al blog.
Manolo Jiménez es más sevillista que yo.
Y a mí, tener un un entrenador en mi Sevilla que es más sevillista que yo es algo que me hace muy feliz.
Por eso, Manolo, toda la suerte del mundo.
Porque cuando tú pierdas, perderá nuestro equipo, Manolo.
Nuestro Sevilla del alma.
Tan mío como de mi entrenador.
Tan de tu entrenador como tuyo.
Qué satisfacción da poder decir eso.
Y saber que en el banquillo del Sevilla hay un tipo que ama a mi club de forma incondicional y que pondrá, siempre, por encima de todas las cosas, el interés de mi Sevilla antes que nada.
El interés del club que le paga y para el que trabaja, miren ustedes qué cosa más sencillita y más profesional.
Lo que otros “profesionales” no han hecho cuando debían haberlo hecho.
No el interés egoísta de primero yo, después yo, y tercero yo.
Manolo Jiménez.
Un Sevillista.
Sevillista, como el Presidente de mi equipo.
Sevillista como los Consejeros de mi equipo.
Sevillista como el Director Deportivo de mi equipo.
Sevillista como el preparador físico de mi equipo, Don Ramón Orellana, porque el que se queda es el bueno y es el Sevillista. El otro…el otro ni era Sevillista ni…ni voy a seguir hablando.
No me gusta hablar de lo verde.
Sevillista, como el segundo entrenador de mi equipo.
Sevillista como el Delegado de mi equipo.
Sevillista como el preparador de porteros de mi equipo, como los médicos de mi equipo, como los fisioterapeutas de mi equipo, como los psicólogos de mi equipo.
Sevillista como los Biris, como los aficionados que se sientan en Fondo, en Gol Sur, en Gol Norte, en Preferencia.
Eso no tiene precio.
Ni en euros, ni en libras esterlinas.
Manolo Jiménez.
Acabo de ver en Sevilla FC TV las primeras imágenes del entrenamiento de esta mañana, con Jiménez al mando.
Y cuando he visto a la primera plantilla, esa que nos ha dado cinco títulos haciendo un círculo y en el centro de ese círculo a Manolo Jiménez dando una charla, no me podido evitar emocionarme.
Los sueños se cumplen ¿verdad, Manolo?
Sevillista desde la cuna.
El entrenador que siente como tú.
Esta es la primera lista de convocados de Manolo Jiménez como entrenador del primer equipo para jugar mañana frente al Valencia CF:
Palop, De Sanctis, Daniel, Boulahrouz, Adriano, Fazio, Crespo, Dragutinovic, Martí, Renato, Poulsen, Keita, Jesús Navas, Diego Capel, Luis Fabiano, Koné, De Mul y Kanouté.
Este sitio web no es un foro. Este sitio es un blog personal y, como tal, es un lugar subjetivo. Su autor es sevillista y habla desde su sevillismo. Su autor ni pretende ser objetivo, ni predica falsas objetividades... Leer más