www.jesusalvarado.com





Archivos publicados el 17 Noviembre, 2007

Esta vez no hubo remontada

Sábado, Noviembre 17th, 2007

Segunda derrota del Sevilla Atlético, primera como local, ante un Spórting de Gijón que quiere regresar a la Primera División cuanto antes.

No he podido ver el partido. El parón liguero de fin de semana también me lo he pillado yo.

Lo he estado siguiendo a ratos a través de internet por Sevilla FC Radio y por lo que he podido escuchar, el histórico equipo asturiano se puso cero a dos y con un gol de David Prieto el filial se fue arriba tratando, otra vez, de buscar la remontada y así nos cogieron a la contra para sentenciar con el uno a tres definitivo.

Si alguno de vosotros ha estado hoy en Nervión, podéis contarnos a los que no hemos asistido qué tal ha sido el partido.

No pasa nada.

Ánimo a los chavales de Galeote que, a pesar de esta derrota, lo sigue bordando en la categoría de plata del fúbol español.


Insolvencia defensiva

Sábado, Noviembre 17th, 2007

Se dice, se escribe por ahí, que el equipo, en partidos puntuales, no tiene la solvencia defensiva que todos los sevillistas desearíamos.

Pues claro que no la tiene.

Y, además, yo digo.

De la defensa titular que tan buenas prestaciones dio la pasada temporada nos queda medio futbolista.

Y digo “medio” porque Daniel Alves, en mi opinión, no está en el nivel físico que el futbolista necesita para ser el crack que es Daniel cuando está pletórico.

Poco a poco está regresando, tanto física como mentalmente y espero que no tarde en llegar.

El mejor central de la plantilla, que además es el capitán, que además es el jefe desde atrás, cuya presencia afianza a los compañeros y atemoriza a los rivales, que además es el que mete la caña necesaria cuando hay que meterla, o sea, Javi Navarro, se lesionó en pretemporada y cualquiera sabe cuando volverá. Ojalá que no le quede mucho.

El lateral zurdo, llamado a serlo durante muchas temporadas, tanto en el mejor equipo del mundo, como en la selección española, fallece en el terreno de juego en el primer partido de Liga.

Se nos muere Antonio Puerta.

Escudé lleva entre algodones desde que empezó la Liga y, finalmente, cayó lesionado de forma definitiva. Su ausencia, que ya llevamos varios partidos sufriendo, está siendo ya demasiado larga también.

Fazio se lesiona en el partido frente al polvo de estrellas.

A Crespo lo manda Diarrá a la mesa de operaciones, le parte el malar, y lo deja un mes como poco sin poder jugar al fútbol, pero coleccionando tornillos y plaquitas como si estuviera juntando un mecano.

Casado debuta en Villarreal y a los pocos minutos sufre un esguince de tobillo que lo deja fuera de combate.

A todo esto hay que añadir la locura demencial en la que envolvió el hombre de la mancha a los pocos centrales que nos quedaban en condiciones, la mayoría de ellos recién llegados, la mayoría de ellos con necesidad imperiosa de adaptarse al grupo, al equipo, al juego que se practica, adaptación que se debe hacer, en todo caso, sin presiones, si exigencias máximas, entrando poco a poco en un once en el que las plazas titulares, en condiciones normales, estaban más que adjudicadas.

Las cosas se dieron como se dieron, no obstante, y los nuevos resultó que eran los que tenían que dar la cara, de repente, en cada choque. Y el técnico anterior sin darle continuidad a ninguno de ellos, con absurdos cambios, en minutos absurdos y por sustitutos absurdos (absurdos para jugar como centrales).

Estamos hablando de que en determinados partidos hemos tenido cuatro centrales (entre ellos los dos teóricamente titulares, o al menos los que habían sido titulares en temporadas anteriores) lesionados.

Un lateral zurdo fallecido, el otro con la cara partida y el tercero con el tobillo como una bota.

Los defensas que quedaban andaban sumidos en el más absoluto desquiciamiento por lo caprichos (demostrado queda que no eran tales, había “razones de peso” para actuar así) del anterior técnico.

Cualquier equipo del mundo que sufra las desgracias que está sufriendo el Sevilla en defensa se desmorona sin remedio.

Me gustaría ver a cualquier equipo de Primera, cualquiera digo, con cuatro de sus centrales fuera de combate, con un lateral zurdo que se muere en el campo, y con los dos canteranos designados para ocupar ese puesto lesionados a las primera de cambio.

Bueno, uno lesionado y el otro agredido.

Laterales canteranos que, con el anterior técnico, también estaban en el filial, a su disposición.

Sin embargo, no sólo nunca contó con ellos, sino que para ocupar el lateral zurdo, el hombre de la mancha desplazó al mejor central que nos quedaba sano, Drago, con lo que ni teníamos central zurdo, ni teníamos lateral izquierdo, por mucho que el bueno de Drago cumpliera en cada partido pegado a la cal.

Esto no son excusas. Esto son realidades constatadas y demostradas.

Realidades.

No me vengan preguntando por qué el Sevilla, en algunos partidos, no tiene solvencia defensiva.

El milagro es que sea eso: sólo en algunos partidos.