Esto empieza a preocupar
Sábado, Noviembre 24th, 2007El partido de esta noche, derrota por uno a dos, me tenía mosqueado desde hacía días. Consideraba que el partido era vital y que a partir de aquí veríamos a qué es lo que íbamos a jugar, al menos en las próximas semanas.
Ganar era poner el barco de cara al viento. Perder era casi llevar la nave hacia los escollos de la costa. Y ahí estamos.
Donde estamos ahora no se puede correr.
No podemos hacer otra cosa que no sea ir muy despacito, mirando cada metro que hay que recorrer, observando son sumo cuidado cada lado del barquito y con mucho cuidado, intentar sacarlo de la zona complicada en la que estamos.
Cualquier movimiento, a partir de ahora, equivocado, puede empezar a abrir vías de agua.
Escucho las palabras de Jiménez en rueda de prensa y me preocupo más. Los goles llegan en fallos, dice el míster, que se habían previsto, en jugadas que se habían hablado, que se habían trabajado para que no sucediesen.
Sucedieron.
Y eso me empieza a preocupar.
El Sevilla de la primera mitad fue un desastre absoluto. Y cuando uno es un desastre absoluto y el rival juega bien, toca bien, se posiciona bien y remata perfecto, la diferencia se hace todavía mayor.
Tuvimos treinta minutos medio buenos en la segunda mitad y pudimos empatar, pero el portero Lux salvó a su equipo en dos grandiosas intervenciones.
Para eso están los porteros.
Desastrosa la manera de disputar el tramo final del encuentro, en superioridad numérica y haciéndole el juego en todo momento al rival. Cayendo en su juego, entregando balones al rival de forma precipitada y absurda, provocando faltas que les hacían fuertes en su táctica de pérdida, lógica, de tiempo y prácticamente sin pisar el área rival.
La situación es mala. La realidad es la que es y no se puede mirar hacia otro lado.
El barco del Sevilla Fútbol Club está navegando, hoy por hoy, por aguas peligrosas. Hay muchas rocas que pueden, como nos despistemos, agujerear el casco.
Antes de que eso suceda, hay que ir muy poquito a poco. Todos juntos.
Todo el que quiera, claro.
Estos meses están volviendo a ser lo que fue nuestra vida de sevillistas antes del mágico resurgir del más grande equipo de Andalucía en la temporada de nuestro Centenario.
No nos coge de nuevas. Hay que arrimar el hombro, todos. Los primeros, claro está, los futbolistas.
Pero todos.
Con la actitud del equipo de hoy en los primeros 45 minutos y en los últimos 15 no llegaremos a nada.
La plantilla es la mejor de nuestra Historia, sigo diciéndolo.
El entrenador es uno de los nuestros y yo lo sé absolutamente capacitado para volvernos a llevar a los puestos donde tenemos que estar.
Pero ahora, es momento de ir muy despacio. De ir muy despacio para salir de donde estamos y volver a empezar a volar como hace unos meses volábamos.
El que quiera, que empuje.
Y el que pretenda hundir el barco, que se busque otro sitio.
Este blog no.
Desde luego que no.
Aquí se vive para apoyar al mejor equipo de Andalucía.
Para insultarlo, al equipo, a sus futbolistas, a su gente, hay otros sitios.
Este no.
La crítica es posible sin tratar de llenar de porquería a nuestro escudo, a nuestros jugadores (a ninguno), a nuestros técnicos, a nuestros consejeros.
Aquí eso no se va a permitir.
Queda dicho.

