Igual hoy empezó a cambiar el viento
Miércoles, Diciembre 5th, 2007Igual sí.

Primer empate de la temporada en el campo de Osasuna. Un empate en 14 jornadas no es normal.
Pero yo ya escribí hace un par de meses, cuando el hombre de la mancha todavía no había huido, que siempre, siempre, siempre, es mejor empatar que perder.
Y siempre, será mejor ganar que empatar.
Sumamos.
El Sevilla FC, por mucho que no queramos creerlo, está, ahora mismo, peleando en los puestos bajos de la tabla. No metido en el hoyo, porque el que está en el hoyo sí que tiene que ganar siempre, pero sí peleando en esos puestos bajos con la intención, las ganas, el deseo e incluso la presión lógica de llegar cuanto antes a los de arriba.
Pero llegar a los puestos de arriba, de momento, es sólo un deseo. Y la realidad es la que es.
La mejor forma de solucionar los problemas es reconocer que se tienen.
Y estando donde estamos, si el equipo va a jugar a Pamplona con cuatro centrales fuera de combate, y con tres delanteros fuera de combate y el rival se pone por delante en un nuevo fallo defensivo (Martí, que se duerme en la marca de Plasil) y Poulsen (el danés está ausente) hace uno de los penaltis más estúpidos de la historia, derribando a un delantero rival que va saliendo del área sevillista, que puede poner el partido dos a cero lo que hubiera sido ya echar la persiana, a lo mejor empatar no es malo.

Igual hoy Andrés Palop (hoy sí nos ha salvado un punto ¿no?) vuelve a su grandeza habitual tras el paradón a Puñal en el lanzamiento desde los once metros, igual con el gol de Jesús Navas (poco habitual) el chaval se viene arriba, igual el hecho de que el equipo fuera hoy de menos a más, mejorando con mucho en la segunda mitad, acertando (creo) Jiménez en los cambios, queriendo y pudiendo ganar el partido, nos sirve para vencer el mal fario.
Igual la magnífica segunda mitad de Duda, que volvió a ser el del mes de agosto, nos sirve para empezar a remontar el vuelo.

Empate a goles y empate a tiros a la madera.
Con un once mermado, lastrado, casi machacado por las ausencias.
Igual Mosquera está siendo cada vez más baluarte, creciendo en cada partido (con la tremendas dificultades que casi todos le están poniendo en esta ciudad en su intento de demostrar que puede valer para el Sevilla FC) y mejorando con empeño y trabajo.
¿Qué queréis que os diga? Quería ganar el partido, donde hace catorce años que no ganamos.
Cuando Poulsen cometió el estúpido penalti me quise morir.
Pero allí, como en Glasgow en el penalti definitivo, se lanzó Don Andrés Palop Cervera a su derecha para repeler el lanzamiento de Puñal, que hubiese sido eso, un auténtico puñal en nuestros corazones sevillistas.
Ahora hay que ganar al Murcia. No cabe otra. Y si sumamos los tres puntos el domingo, igual podemos empezar a pensar en otras cosas.
¿Pensar ahora en los cuatro primeros puestos, pensar ahora en Europa?
Dejémonos de historias y pensemos en nuestra dura realidad, que ya habrá tiempo para otras cosas.
Porque cuando un tipo tiene una brecha en la pierna por la que sangra profusamente, lo primero que hay que hacer es cortar la hemorragia.
Ya habrá tiempo para pensar en si la herida se puede infectar, en si la pierna se puede gangrenar, en si el tipo se puede morir por una infección generalizada.
Lo primero, ya digo, es cortar la hemorragia.
Cortar esa hemorragia porque es nuestra sangre la que se está escapando a borbotones.
Y porque (no tengo más remedio que añadir esto después de escuchar a esas repugnantes alimañas que pululan por esas emisoras de radio, malditos seáis todos vosotros) no olvidemos nunca los sevillistas, no lo olvidemos joder, que en esta ciudad hay seis o siete hijos de mala madre (no son más, son seis o siete) que están locos por meter sus asquerosas manos en la herida y abrir, abrir, abrir, abrir hasta que se muera el Sevilla, su presidente, ahora su entrenador…
Cómo nos odian, Dios mío…
Y, tal vez, hoy, a pesar de los pesares (pesares entre los que incluyo un clarísimo penalti mangado a Luis Fabiano, dos puntos robados, pero de los puntos que nos han quitado los árbitros esta temporada ya habrá tiempo de hablar cuando estemos en una situación clasificatoria más cómoda, no vaya a ser que vengan los de siempre a decirme que ya vale de excusas arbitrales) el torniquete salvador lo ha puesto Palop en ese paradón.
Ojalá que hoy haya empezado a cambiar el viento…

