Los resultados son nefastos
Sábado, Enero 19th, 2008La trayectoria del Sevilla FC fuera de casa en Liga es terrible.
La derrota de hoy, dolorosísima.
La situación, peliaguda. A día de hoy, seguimos teniendo los mismos 26 puntos que teníamos cuando ganamos el derbi. Y hemos jugado en dos campos en los que habitan equipos absolutamente pringados en la lucha por el descenso.
Esto no es de recibo.
La derrota de hoy es inconcebible.A priori, antes del partido había que ganar, no había otra. En el minuto 89 el empate era un buen mal menor. Se consigue y en el descuento todo se tira por tierra.
Esto no es normal.
En el fútbol mandan los resultados, no hay otra. Futbolísticamente hablando el partido de hoy ha sido un buen partido.
Para el espectador objetivo, para el sevillista ha sido una auténtica pena.
Porque, a fin de cuentas, a nosotros lo que nos duele sobremanera es que hemos vuelto a perder, que fuera de casa no ganamos en ningún sitio, que llevamos diez derrotas en veinte jornadas, que se nos está resbalando la cuerda que nos puede llevar a estar cerca de los puestos de arriba (digo cerca, ojo, cerca, no en ellos) y que estamos muy cerquita, muy cerquita de un batacazo gordo.
Sinceramente creo, lo digo con el corazón en la mano, que el 3-2 de hoy no es culpa del entrenador.
Lo creo y lo digo, y lo mantengo. Pero me da la sensación de que aquí está pasando algo que no sabemos (yo al menos no lo sé) y que ese algo está infectando la situación.
La rueda de prensa de Jiménez no puede pasar desapercibida, porque Jiménez sí que sabe lo que hay dentro del vestuario, lo que hay en la plantilla. Y eso me preocupa muchísimo.
Muchísimo.
Y si el entrenador, con la que está cayendo, se atreve a decir en rueda de prensa que hay falta de actitud no es que el entrenador se quiera quitar el muerto de encima, es que hay falta de actitud.
Entre otras cosas porque al entrenador que tenemos le duele como a ti y como a mí que exista esa falta de actitud en futbolistas que se ponen la camiseta de nuestro sentimiento.
Y que no suene esto a defensa a ultranza de Manolo Jiménez.
Escribo esto porque me llama mucho la atención lo que dice el entrenador del Sevilla FC.
Digo mi opinión, que para eso escribo este blog: si el equipo es uno en Champions y otro en Liga, si el equipo (los futbolistas) son capaces de bordarlo ante el Real Madrid y ante el Valencia, y en Europa, y en el derbi y son capaces de jugarle de tú a tú al Barça dos veces en una semana (aunque quedemos eliminados) y luego dan una desastrosa imagen ante el Mallorca, en San Mamés, ante otros equipos de la zona baja de la tabla, el problema es un problema de los futbolistas.
Y, por supuesto, el que lo tenga que solucionar lo tiene que solucionar ya.
Sea quien sea el que tenga que solucionarlo.
En el partido, ya digo. Nos ponemos por delante, el equipo sale bien plantado. Se resbala Renato en la frontal, y Casquero le pega como Casquero sabe pegarle, que nosotros sabemos muy bien cómo le pega.
En la segunda mitad Capel falla a puerta vacía de forma incomprensible el 1-2 y Drago falla de forma incomprensible en el 2-1.
Queda media hora de partido y Jiménez quita a un grandísimo Mosquera ( ¿tampoco hoy ha jugado bien Mosquera?) para sacar a Chevantón y jugar con tres delanteros.
Para mí, cambio equivocado.
Quedaba más de media hora de partido y con un derrota por la mínima manteniendo el bloque, el mismo sistema, se podía ganar el partido.
La ausencia de Mosquera atrás hizo que el Getafe perdonara varias contras de libro, algunas hasta con tres jugadores ante De Sanctis y un sólo defensa (por cierto, magnífico el partido del guardameta italiano) que no concluyeron en gol de milagro.
Y nosotros, por muchos tres delanteros que teníamos sobre el césped, apenas creamos ocasiones de gol.
Y para mantener el milagro, resulta que Drago se quita la espina del error garrafal en el tanto de Albín y nos pone dos a dos.
En esas circunstancias, que el Sevilla pierda el partido es algo terriblemente alarmante, preocupante y , sobre todo, dolorosísimo.
Por Dios, si sólo hay que ver la “intensidad” (por los cojo***) que ponen los jugadores del Sevilla defendiendo la falta que nos cuesta el partido.
Es inconcebible esa falta de actitud, de implicación en la última jugada de un partido que es milagroso que se haya conseguido empatar.
Señores, que nuestros jugadores están absolutamente pasando de todo en la jugada.
Y eso que no estaba Mosquera ya en el campo.
Porque si llega a estar ya sabemos de quién hubiera sido la culpa.
Claro, que estas cosas nos duelen a los que sentimos y vivimos (en lo bueno y en lo malo) al Sevilla Fútbol Club.
Me gustaría que alguien explicara a los que no sienten esto que hay muchos miles de personas que no es que lo sintamos, es que se nos va la vida en esto.
El barco está empezando a tener vías de agua.
Creo que es tiempo (ahora que todavía se puede mantener sin excesivos problemas la nave a flote de forma digna) de pasar lista y de pedir un paso adelante a todos aquellos que quieran apretar los dientes, pegar puñetazos en las paredes y morir por este escudo que tanto queremos.
Y el que no quiera dar el paso adelante, que tampoco lo dé para atrás.
Que coja las cosas y que se vaya.

