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Archivos publicados el 20 Enero, 2008

La maldición de la Champions

Domingo, Enero 20th, 2008

Yo sé que lo que mola ahora es darle palos a Manolo Jiménez y pedir su cabeza.

Si yo tuviera la menor sensación de que darle palos a Jiménez y pedir su cabeza fuese algo bueno para el Sevilla FC, le daría palos a Jiménez y pediría su cabeza.

Pero como entiendo que darle palos a Jiménez y pedir su cabeza es una de las mayores injusticias que recuerdan mis varias decenas de años como sevillista de a pie, lo que hago es lo que creo que tengo que hacer.

Decir que darle palos a Jiménez y pedir su cabeza es una de las mayores injusticias que recuerdo en mis varias decenas de años como sevillista de a pie.

Si Jiménez fuera un desastre de entrenador no ganaríamos nunca, ni el equipo jugaría bien nunca.

La plantilla del Sevilla FC es la mejor de la historia.

En calidad, en potencialidad, en todo.

En casi todo.

Si esta plantilla fuera tan cortita como algunos piensan, el Sevilla FC no habría acabado su grupo de Liga de Campeones como primer clasificado, por encima del Arsenal.

Porque una plantilla cortita queda la última en su grupo de Liga de Campeones.

Y no gana cinco partidos de seis.

Y no es el segundo equipo que más puntos suma de todos cuantos participan en la fase de grupos de la Liga de Campeones.

Yo era, y aquí reconozco mi error y digo públicamente que me he equivocado al respecto, de los que pensaban que al Sevilla FC, a esta plantilla del Sevilla FC, la mejor de su historia, repito, no le podía suceder eso que le había pasado a otros equipos que habían disputado la Champions y habían hecho una Liga desastrosa.

Algunos de ellos, quedando al borde del descenso. O descendiendo.

Lo pensaba porque yo, que nunca había vivido a mi equipo en Liga de Campeones, no manejaba los parámetros necesarios.

Yo pensaba que una plantilla que es capaz de llevar adelante tres competiciones de forma simultánea de manera brillantísima, ganando dos de ellas y siéndole hurtada la posibilidad de ganar la tercera (UEFA, Copa y Liga en la que se quedó tercero, oiga) en la penúltima jornada, estaba perfectamente capacitada para hacer lo mismo con Liga, Copa y Champions.

Lo creía a pies juntillas.

Pero como digo, había un matiz que, por desconocimiento, se me escapaba.

Y ese matiz es el de la implicación de los futbolistas en todos los partidos cuando un sábado te tienes que enfrentar a un, pongamos por ejemplo, Mallorca en Liga, en un partido que no te da nada (que no le da nada a ellos, a los jugadores) y el martes siguiente tienes que brillar en el mundo entero (en el mundo entero) porque te viene el imbatido Arsenal.

En este sentido, estamos a años luz de entidades como Madrid o Barcelona.

Esto no les pasa a sus futbolistas porque para sus futbolistas disputar la Champions cada año es como disputar la Liga o la Copa del Rey.

Es lo normal.

No se ciegan con el brillo de la máxima competición de clubes del mundo.

Ni tampoco buscan un club que les dé cuatro o cinco o seis millones de euros de ficha, limpios de polvo y paja, porque ya lo están ganando.

Me da la sensación de que eso es lo que está pasando (desde principios de temporada) con algunos (digo con algunos) futbolistas del Sevilla FC.

Por la razones que todos conocemos, la Liga empieza para el Sevilla con el pie cambiado. Son muchos los problemas que nos machacan, muchos y muy gordos.

Y, por lo que sea, el equipo empieza a estar descolgado de los cuatro primeros puestos.

Y cada vez está más lejos.

En esta situación, hay futbolistas a los que les da exactamente igual, estando tan lejos el objetivo, quedar el seis (UEFA, pero ¿qué les da la UEFA, si el objetivo marcado por el club es, a todos los efectos primas globales incluídas, la Champions?) que quedar el doce.

Y, para colmo, el magnífico escaparate, el glamour absoluto, lo que hace que tu nombre corra por todo el planeta a la velocidad del rayo a poco que hagas un buen partido, la noche que hagas dos goles, la fuente de ingresos descomunal (grandes ingresos para el club implican grandes ingresos en concepto de primas) sigue ahí y tienes en tus manos pegar el pelotazo de tu vida, en la máxima competición que se puede jugar en el mundo del fútbol a nivel de clubes si te enchufas en cuatro o seis partidos…

Lo que pasa es que la Liga de Campeones es el escaparate perfecto para, precisamente eso, ponerse en el escaparate de los mastodónticos clubes continentales, aquellos que pueden, en un momento dado, pagarte una ficha de cinco o seis millones de euros anuales.

A los que, ni por asomo, puede jamás llegar el Sevilla FC.

No me cabe duda de que llegaremos lejos en la Liga de Campeones.

Más lejos todavía de lo que hemos llegado.

Volvamos a esa cosa tan “mundana y vulgar” de la Liga doméstica. ;)

Manolo Jiménez no juega los partidos. Ya no.

El está en el banquillo.

Los que juegan son los futbolistas.

Y con Manolo Jiménez en el banquillo, estos futbolistas han barrido al Madrid, y al Valencia (cuando era de Quique Sánchez Flores y no estaba tan mal como ahora), han machacado al otro equipo de la ciudad y se han paseado por Europa en todas, absolutamente todas, sus participaciones.

Los mismo jugadores que hacen un fútbol de alta escuela ante el Arsenal, o en Praga, o ante el Madrid, o en el derbi, pierden de forma lastimosa el partido de ayer en Getafe, son borrados del mapa en San Mamés por un Athlétic que solo había ganado un partido como local, pierden en casa ante el Mallorca, etc, etc, etc.

La misma plantilla que es capaz de plantarle cara al FC Barcelona en Copa en los dos partidos siendo mejores en todo menos en el resultado de la eliminatoria, son capaces de bordear el ridículo más absoluto en una segunda parte demencial ante el Denia.

Yo llevo toda la temporada diciéndolo, no lo digo ahora.

El peor enemigo del Sevilla, el único enemigo casi, en un terreno de juego son los jugadores del propio Sevilla.

En la semana previa a los partidos ante el Mallorca y ante el Arsenal lo dije varias veces: no me preocupaba en absoluto el partido con los ingleses y me temía lo peor en el partido con el Mallorca, que era tres días antes.

Lo clavé.

Antes del derbi lo dije: el derbi será lo que los jugadores del más grande equipo de Andalucía quieran que sea.

Y eso fue.

En la previa del Getafe, lo mismo: si los jugadores se toman el partido con la importancia debida, como la final que el entrenador había pregonado en la previa, la victoria sería nuestra.

Pero ayer hubo futbolistas que, una vez más, se quitaron del cartel.

Y esto hay que decirlo.

Yo lo digo.

A ver si lo dicen también aquellos que lo saben y que van pregonando por ahí que ellos están para contar la verdad de las cosas.

A ver si son tan profesionales como dicen.

A ver.

En el Sevilla FC hay futbolistas que ganan muchísima pasta y que no se implican (frente a equipos teóricamente inferiores pero que luego, qué vergúenza, te pasan por encima) el mínimo exigido, que se quitan del cartel, que no están poniendo la actitud debida ni en los entrenamientos ni en los terrenos de juego.

Y eso no se puede consentir.

Y expongo en este blog, como siempre he hecho y como siempre haré, mi opinión sobre la situación de mi equipo del alma.

Y os pido una reflexión:

Repito que la solución no pasa por cortarle la cabeza a Manolo Jiménez.

¿Destituir al entrenador en febrero, quedando cuatro meses de temporada?

¿Y quién viene?

Y el que viniera ¿ va a venir para cuatro meses?

Si Manolo Jiménez no consiguiera sus objetivos y no continuase como técnico la próxima temporada, si fracasamos este año en la Liga (y no conseguir objetivos será fracasar) ¿tiene el Sevilla que poner su futuro en manos del hipotético salvador que viniera ahora para cuatro meses?

Los buenos técnicos, los mejores técnicos están a esta hora de la tarde preparando los partidos que sus respectivos equipos disputan dentro de unas horas.

Los que están libres no son, a priori, (siempre se puede encontrar en el paro a un magnífico entrenador como el hombre de la mancha, pero creo que es la excepción) tan buenos.

Si lo fueran no estarían libres.

¿Antic? ¿Clemente?¿Del Bosque?

¿Esa es la solución a los problema ligueros del Sevilla FC?

¿En esas manos hay que poner el Sevilla FC de la temporada 2008-2009 por una decisión tomada a salto de mata?

Y que nadie me hable de locuras como Mourinho, porque el Sevilla FC ni puede ni debe pagar la ficha que un técnico como Mourinho exige.

Para eso, hubiéramos llenado de billetes las alforjas del pesetero del hombre de la mancha y no estaríamos ahora hablando de nada de esto.

Pero, a ver si nos enteramos, el Sevilla Fútbol Club no puede pagar a un entrenador una ficha de cinco, ni de seis, ni de siete millones de euros al año.

Manolo Jiménez es el entrenador del Sevilla FC y debe seguir siéndolo hasta final de temporada.

Y si luego no consigue los objetivos, pues habrá que tomar decisiones.

Al final de temporada.

Ahí está el Valencia, ahí estaba Quique, ahí está Koeman.

Ahí estaba el Valencia con Quique y ahí está el Valencia con Koeman.

El que quiera verlo, que lo vea y el que no, me parece muy bien.

Porque no se puede firmar a un técnico que esté ahora en el paro (si está en el paro en febrero será por algo) porque ninguno de esos supuestos salvadores va a venir al Sevilla (¡al Sevilla FC, oiga, el sueño de la mayoría de entrenadores!) por cuatro meses.

¿Si el Sevilla echa a hora a Jiménez y trae a otro técnico, es nuevo técnico nos va a meter entre los cuatro primeros?

Es poco, muy poco probable.

Y este club que lleva una trayectoria brillante y ascendente archidemostrada en todos los órdenes no puede volver a tropezar en la misma piedra en la que hemos tropezado tantas veces en épocas no tan lejanas.

Si se fracasa un año en la Liga, se asume y para delante.

Lo que no se puede hacer es fracasar un año e hipotecar el siguiente por decisiones inconsecuentes.

La trayectoria liguera es un desastre, a día de hoy, pero aún estamos a tiempo de solucionar el entuerto y, al menos, conseguir una clasificación para UEFA.

La Liga de Campeones, los cuatro primeros puestos, está demasiado lejos ya.

A los que hablan de mantener la categoría, les diría que no se preocupen , que quedan 19 partidos y que ganando cinco de los 19 tenemos ya 41 puntitos…

Y esta plantilla, cuando quiere, le gana a quien sea.

La cosa da para ganar cinco partiditos. :)

Creo yo.

Así que, como sevillista que sufre las derrotas de mi equipo, y sufre la desidia de aquellos futbolistas que se quitan del cartel ante los equipos teóricamente inferiores que luego te pintan la cara porque le ponen más huevos, que salen demasiadas tardes a un campo de fútbol a defender nuestro sagrado escudo con la misma “intensidad” y “vergüenza torera” con la que pueden ir a comprar el pan, digo que hay que poner pie en pared y tomar decisiones.

Y digo también que confío plenamente en las personas que han de tomar esas decisiones.

Porque sé que a esas personas les duele lo que está pasando tanto como a mí.

Y porque sé también que no van a permitir que tres o cuatro señores que se están llevando un buen saco de millones del Sevilla Fútbol Club se sigan mofando de nuestro escudo y de nuestra camiseta.

Lo dije ayer y lo repito hoy: el que quiera seguir en este barco que dé un paso al frente y demuestre su compromiso.

Y el que no quiera, al que le dé igual, ya está tardando en coger la puerta.

Para terminar: me quito el sombrero con la actitud, la implicación, las ganas, la profesionalidad (esto es profesionalidad, no lo del hombre de la mancha) de Daniel Alves.

Con todo lo que ha pasado, con todo lo mal que gestionó su situación en agosto, hay que quitarse ahora, una vez más, el sombrero ante él.

Debe Daniel Alves ser ejemplo para algunos otros.

Compromiso absoluto o nada.

Nota post post.- Si tenéis unos minutillos, leed el post que parece abajo, en “Hace un año” y que se titula “El Villarreal”.

No viene nada mal.

Me sorprende, muchas veces, cómo los posts que se escribieron hace un año o hace dos coinciden con muchas cosas de la actualidad más rabiosa…