Una victoria muy necesaria
Sábado, Enero 26th, 2008Necesaria para que los manipuladores de Radio Londres de la Cadena Ser, González Abreu Street, se vayan a sus madrigueras (otra vez, ¿cuántas van?) con el rabo entre las piernas.
Necesaria para dejar con el trasero al aire (otra vez ¿cuántas van?) al humilde gacetillero, Víctor Fernández, el pobrecito mío.

Necesaria para que los vendeburras del muchotomate se cojan los plebiscitos (el plebiscito es el nueve de marzo, hijos míos) y se hagan con ellos un simpático cilindro para darle el uso que más les guste.
Victoria necesaria, para destrozar la campañita perfectamente orquestada por los siete y medio de siempre con el claro objetivo (no tienen otro) de dinamitar la grada de Nervión, como ya intentaron hace un par de añitos, en aquel partido frente al Español, y con su amado hombre de la mancha en el banquillo del más grande equipo de Andalucía. Entonces eran otros tiempos y las lenguas arrastradas de los siete y medio de siempre no lamían con la fruición con la que lamen ahora.
Nunca sabremos de la semanita de la que nos hemos librado gracias a la preciosa victoria de anoche en un feo, demasiado feo, partido ante Osasuna.
El Sevilla anduvo mal. Aún estando mal creó mucho, mucho peligro. El mejor de Osasuna fue su portero, Ricardo.

El Sevilla FC tuvo suerte, con dos balones en su propia madera, uno de ellos tras magistral intervención de Morgan De Sanctis.
El penalti, y lo he visto repetido varias veces, es penalti.
Es penalti y no hay dudas de que es penalti.
Javi García mete su puño cuando se lanza en plancha entre las piernas de Chevantón y golpea el balón con la mano. No es cuando está en el suelo. Es antes de caer al suelo.
Penalti claro, mano dentro del área, penalti claro.
Buscaré un video para que nadie pueda decir ni mú al respecto.
Y el que, después de ver la jugada repetida en televisión, diga que no es penalti es que es un lamentable embustero.
Hay tantos…
Otra cosa: basta ya de darles pie a los teatreros. Basta ya.
El Sevilla FC no devuelve el balón porque no debía devolverlo. Hizo lo que debía.
Un tipo de Osasuna se tira por la cara dentro de su área para perder tiempo de forma descarada. Al rato se levanta tan tranquilo. No hay que devolver el balón, no hay que echarlo fuera porque yo ya estoy cansado del cuento de gente que se cree que todo el monte es óregano.
La próxima vez, igual se lo piensa el muchacho antes de montarse el numerito. El Sevilla, tal y como aconsejan los organismos futbolísticos, ya había advertido que no entraría en ese juego estúpido de hacerle el juego a los teatreros.
Si les fastidia perder así, yo me alegro.
Y me alegro que sea con Osasuna, con la de partidos que nos han robado, los de Osasuna y Pérez Lasa, a lo largo de la historia.
Pérez Lasa se tomará la revancha el domingo próximo en Huelva, no me cabe la menor duda.
Habrá visto el partido, a lo mejor con su novia onubense, sus muchos coleguitas de borrachera de Pamplona le habrán inundado de llamadas clamando venganza.
Y se la tomará. Seguro que se la tomará.
Iturralde es un tipo lamentable.
Insisto en que el penalti es penalti.
Digo más: Erice, minuto 10 de la segunda parte, debió ver roja directa por la patada digna del mejor Bruce Lee a Navas. Roja directa sin discusión con 35 minutos de partido por delante que el impresentable de Iturralde deja en amarilla.
Si sanciona, como sancionó, el piscinazo de Navas con amarilla, igualmente debió hacer con lo que él consideró piscinazo de Vela, independientemente de que fuera o no penalti que no lo sé.
Iturralde interpretó piscinazo y, como era la segunda de Vela, no le muestra la amarilla.
A Jesús Navas sí.
Y Jesús Navas no podrá jugar en Huelva.
Y el remate de lo tomates de este terrorista del silbato (nos robó una Liga en Mallorca) es la repetición del penalti, habiéndolo marcado, en el minuto 93 y con empate a uno en el marcador.
Alves entra en el área. Claro que sí.
Como entran muchos jugadores en todos los penaltis.
Anda que al polvo de estrellas le va a obligar a repetir el lanzamiento en el Bernabéu en las mismas condiciones.
Que nadie se deje engañar: si el penalti es penalti (que lo es), si debió expulsar a dos futbolistas de Osasuna antes de los dos que expulsó y no lo hizo ¿a quién ayudó el árbitro?
A Osasuna.
Iturralde.
Pero, aún así, ganamos.

Quiera Dios que lo de Chevantón (magnífica segunda mitad, la que jugó) no sea lo grave que nos tememos.
Buen partido, otro más, de Mosquera.
Por mucho que los papafritas de rigor sigan con su estúpida guerra contra el colombiano.
Por cierto, Antonio Félix.
Tú no eres un papafrita. Tú eres un pedazo de periodista con todo lo que tiene que tener un buen periodista.
No te pega nada la estúpida y pueril actitud que mantienes sin bajarte del burro porque un día, hace mucho tiempo, dijiste y/o escribiste que Mosquera no valía para nada.
Mosquera te está callando la boca.
A tí y a los papafritas.
Y tú me estás defraudando tela.
Porque a un periodista de tu categoría, Antonio Félix, no le hace falta para nada hacer el ridículo como lo estás haciendo con este asunto.
Hablo de Mosquera y hablaba de Chevantón.
Esta temporada es nefasta. No nos pueden suceder más tragedias, más desgracias, más problemas.
Victoria necesaria, papafritas lastimosos aparte, para que nuestra gente coja confianza, para que los puestos europeos estén más cerca de nuevo, para afrontar el reto de nueve de nueve con firmeza y ganarlo, para mostrar cohesión cuando más falta hace, para sumar tres puntos aunque se juegue mal porque estando en la situación en la que estamos (y en la que estaríamos, me imagino las caritas de algunos francotiradores, comiéndose con papas las crónicas que ya tendrían finiquitadas, con el gol del pichichi en el lanzamiento que Iturralde obligó a repetir tras marcar Luis Fabiano) sólo importa sumar.

Victoria necesaria para que las hienas y los buitres se retiren (otra vez ¿cuántas van?) a lamerse sus heridas, a rumiar su odio y su envidia, a tragar quina, a acumular más odio y más envidia.
Victoria necesaria para los que sentimos en Sevillista.
Victoria oportuna y victoria grande. Semana importante esta que cerramos. Semana en la que de nuevo ha quedado patente lo que algunos mequetrefes de esta ciudad que se autodenominan “periodistas”son capaces de hacer con tal de ver saciadas sus ansias de venganza.
Ea, pues nada, chavales.
Como dijo el otro, mucho ajito, agüita clara y a seguir animando al Tottenham. ![]()


