…Pero el árbitro de hoy nos robó una Liga
Sábado, Enero 26th, 2008El partido de hoy es fundamental para el futuro inmediato de nuestro devenir liguero.
Pero el árbitro de hoy nos robó una Liga.
Tres puntos básicos, a vida o muerte, que se tienen que quedar en Nervión y se tienen que quedar, además, haciendo buen fútbol a ser posible.
Pero el árbitro de hoy nos robó una Liga.
Desearía (me gustaría a mí pero nada pediré) que después de la semana de ráfagas cruzadas que se ha vivido en el seno del Sevillismo esta noche el Sánchez-Pizjuán sea esa única voz, ese único corazón, esa única garganta que siempre es.
Mientras la pelota esté rodando, todos con el equipo.
Pero el árbitro de hoy nos robó una Liga.
Pediría vergüenza torera a los once futbolistas que salten hoy a la hierba de la Casa Grande del fútbol de Sevilla, todas las ganas, toda la clase, toda la rabia, toda la actitud.
Pero el árbitro del hoy nos robó una Liga.
Ganar. Animar. Apoyar. Empujar. Morder. Marcar. Jugar. Sumar
Y recordar.
Y recordar que el árbitro de hoy, Eduardo Iturralde González, el “especialista”, nos robó una Liga en Mallorca ante el silencio cómplice, helado, estremecedor para el que siente en Sevillista, de todos los medios de información vendidos de este país.
Y hoy, el tipo, viene a nuestra casa.
Ese tipo que, aquella noche de junio, me hizo llorar de rabia y de impotencia convirtiendo en realidad el sueño temeroso que venía acunando durante toda una mágica e inolvidable temporada.
El tipo que me hizo maldecir una y mil veces a la mafia asquerosa que inunda de veneno tantos corazones entregados a una pasión, el tipo que convirtió en realidad mis negros presagios, aquellos que me decían que el más grande equipo del Sur de España sería ultrajado, temprano o tarde, por el asqueroso y manipulado sistema, imperio del poderoso, supremacía eterna de los ladrones de siempre, más de cien años robando.
Viene, esta noche, a mi casa.
El árbitro que nos robó una Liga.
Y un detallito que tampoco puedo dejar de lado en la previa del partido de hoy.

Siguen ahí.
La firma de un contrato televisivo de un club (el otro club) con un poderosos grupo mediático impone servidumbres.
Servidumbres que aumentan cuando, a lo mejor, de todos los clubes de Primera, ese club es el único que no tiene ya firmado su contrato con Mediapro.
Unos pocos lo tienen con algunas autonómicas.
Esas servidumbres van desde defender lo indefendible para que todo parezca maravilloso en ese club (el otro club de la ciudad) a darle palos desaforados, repugnantes, al club grande, al que gana, al que pasea títulos, al siempre superior.
Al enemigo, porque nos guste o no, en esta ciudad estas cosas van de la mano.
Iban.
Pero a algunos, muchos, les interesa que siga siendo así.
Va incluido en el contrato.
Los jefes de Prisa mandan y los lacayos de provincias obedecen.
Si a esto le unimos que a estos personajillos, paniaguados del Grupo Prisa, pesebristas de Madrid, los Víctor Fernández (AS) los Manolito Aguilar, los Ortega, los Ordóñez (Radio Londres de la Cadena Ser) ya tienen clara desde tiempo inmemorial su particular campaña de acoso y derribo a Del Nido (si se arrastra al Sevilla FC, se arrastra, por mucho que luego haya autobuses descapotables en los que brincar) pues tenemos lo que tenemos.
La semanita que llevan dando, en uno más de los numerosos ejercicios de poca vergüenza, de manipulación extrema portagonizados por estos cuatreros de la información es de órdago.
Lo intentaron hace dos años (imposible olvidar, imposible cuando tu vida se convierte en un infierno llena de amenazas, de palizas que me van a dar, de cosas más desagradables) pero se las tragaron dobladas y quedaron aplastados por el peso insoportable (para ellos y la otra facción de la página naranja y compañía) de cinco títulos en quince meses.
No cuesta trabajo echar la vista atrás un par de años y recordar lo que escribían y escupían por sus micrófonos esta tristísima alegre pandilla.
La realidad del fútbol es que, por muy grande que se llegue a ser, llega un momento en que siempre vuelven los malos resultados.
Nadie gana siempre.
Y ahí están ellos. Con el depósito de bilis ya reventado tres o cuatro o cinco veces.
Pero parcheado y a punto de explotar de nuevo.
Están abonando el terreno para una nueva ofensiva.
Rezan, suplican a sus dioses (si es que los tienen) por una victoria de Osasuna hoy en Nervión.
No hay, repito, más que ver la semanita que llevan en Radio Londres, o la previa del humilde gacetillero Fernández en el diario deportivo oficial del Grupo Prisa (el grupo que ostenta los derechos televisivos del otro club de esta ciudad).
También se cubrió de heces (es mejor el vocablo “heces” que el vocablo “mierda”) en su manera, tan clarificadora, de “contar” la noticia de la situación de Luis Fabiano.
Al día siguiente, tras la rueda de prensa de su odiado del Nido, el niño de las sudaderas acabó con las existencias de Hemoal en la farmacia más cercana.
Lo malo de estos serviles y pesebristas papafritas es que son tela de descarados.
Se les nota a al legua.
Como apesta. Como siempre, todos de acuerdo en esta previa (Radio Londres lo viene preparando desde hace días) en la que sueñan(si sólo hay que leerlos, joder…)con que la grada de Nervión se incendie a poco que el resultado sea negativo.
¿Me lo estoy inventando?
Dense una vuelta por los sitios por los que pulula el papafritismo, lean, escuchen, y a ver si me lo estoy inventando.
Son tan torpes que incluso mueven a la ternura, los poresitos míos.
Vayan a muchotomate, echen una ojeada al diario deportivo oficial del Grupo Prisa, aguanten unos minutos escuchando Radio Londres hoy durante el partido o (esto ya es para imposición de la Real Cruz al Valor) escuchen al bético Calado o al deshollinador Chazarri en Punto Radio durante el partido de hoy.
Si pueden no se pierdan “la de ellos” que de vez en cuando también aparecen los papafritas por allí.
Angelitos.
Como el niño pequeño que con toda la cara manchada de chocolate mantiene que él no ha comido tarta.
Criaturas…
Dicen algunos amigos (y no tan amigos) que estas cosas yo me las invento.
Y a mí me duele la boca de decirlo: que no me invento nada. Que los conozco a todos ellos desde hace muchos años, que sé perfectamente de sus filias y de sus fobias.
Que lo que yo denuncio no son paranoias mías.
Que es la puta (¿hubiera sido más correcto decir pura?) verdad.
Quiera Dios que no.
Pero si hoy el Sevilla FC no vence a Osasuna igual estamos otra vez teniendo que cavar trincheras, como pasó (con el hombre de la mancha en el banquillo, ese al que ahora tanto le lamen las partes que lamerle quieran pues es aliado en su repugnante campañita) hace un par de años en tiempos de fábricas de humo, en tiempos de Del Nido, ratero, dónde está el dinero, en tiempos duros, en tiempos de amenazas cobardes.
Hace un par de años, no obstante, sin ninguna Copa a la que mirar para tomar fuerzas, un servidor les plantó cara a estos carroñeros.
Ahora tengo dos años más de Sevillismo y cinco títulos que me dan más fuerza que nunca.
Si hay que ir, se va.
Aquí estoy.
Listo y preparado. Como siempre.
Y el árbitro de hoy nos robó una Liga.


