Hoy nadie hablará de las jugadas a balón parado
Sábado, Febrero 9th, 2008Seguro que no.
Hoy, que nos han machacado a faltas laterales y centraditas (muchas de ellas inventadas por el árbitro en una inexplicable y sospechosísima segunda mitad vestido de blaugrana), como ninguna de ellas ha terminado en gol, pues nadie hablará de eso.
Hoy nadie dirá: es espectacular lo bien que ha defendido el Sevilla FC todos y cada uno de los balones que han llegado a balón parado.
Hay que ver.
Primer empate de la temporada en casa, ante el FC Barcelona.
Un equipo que, en lo que va de Liga, sólo ha perdido dos partidos como visitante.
Magnífica primera mitad del Sevilla FC, desarbolando a un rival que salió con las mismas cautelas y con el mismo aire reservón con que apareció por aquí en la ida de la eliminatoria copera. El mejor equipo del mundo fue enormemente superior a su rival con un Capel estelar que hizo lo que quiso con el tal Oleguer.

Uno de los expedientes X del partido: que semejante repartidor de leña terminara el encuentro sin ver ni una cartulina amarilla.
Y debió verla en tres ocasiones. Tres.
Pues nada, el que acabó en inferioridad numérica fue, otra vez de forma injusta (¿cuántas veces van, de forma injusta?) el Sevilla FC con 20 minutos de juego por delante y el marcador empatado.
La primera amarilla que ve Seydou Keita es absolutamente del TBO. La segunda, completamente justa.
En esa primera parte el Sevilla FC se adelantó en el marcador con gol de Capel (otra vez Capel) y pudo anotar varios más. Víctor Valdés sacó no menos de cuatro balones de gol.
Muy bien por él. Para eso está.
Resultado corto, cortísimo en el descanso. Merecimos mucho más en una estupenda primera mitad.
Una magnífica primera mitad, con un (¡qué casualidad!) magnífico arbitraje de Teixeira, que sólo se equivocó, para mí, en la amarilla que le muestra a Alves (yo lo que veo es un tropezón del jugador blaugrana y ninguna intención de Daniel de derribarlo) y en la que le perdona a Oleguer en el minuto 8 de partido.
Una cosa incomprensible.
Aún más incomprensible es cómo puede un árbitro cambiar de la noche a la mañana de una parte a otra: en la segunda mitad, el Barça jugó con doce.
Y el tema apesta tela.
Vengo a casa de narrar el partido en Sevilla FC Radio (no sé si debo pedir disculpas a algunos mercachifles que andaban,y andan, deseando que no fuese mi voz la que sonara hoy en el 91.6 de la FM: lo siento, chuflitas, ajo y agua que el tío sigue al pie del cañón
) y vengo escuchando los SMS que envían algunas personas a la radio oficial del Sevilla.
En ellos, a algunos les falta pedir la cabeza de Jiménez recién rebanada en una guillotina.
Y Jiménez es el entrenador del Sevilla FC. Y se dicen de él las barbaridades que se dicen en la radio oficial del Sevilla.
Esa en la que no hay libertad de expresión.
La culpa, dicen algunos de esos SMS, de no ganar hoy es de Jiménez.
Eso dicen.
Y yo digo, igual que ellos, lo que yo pienso.
El Barça hoy en Nervión se jugaba la Liga. Muchas opciones, muchas, de ganarla.
De perderla, más bien.
Y al descanso, perdía ante el Sevilla (de Jiménez) que le había pasado por encima.
Resulta (es bueno recordarlo) que al fútbol juegan dos equipos. Y que ambos quieren ganar.
Rijkaard pone en el descanso a su equipo boca abajo, le da la vuelta como a un calcetín y,de repente, resulta que sobre la hierba, de medio campo para delante encontramos enfrente a un equipo que juega con :
Iniesta y Xavi en el pivote; Giovani en banda derecha; Ronaldinho en el centro de una línea de tres en la que Henry juega en banda izquierda; y arriba, Leo Messi.
Total, unos mantas.
Se lesiona Henry y pasa Messi a banda derecha, Giovani a la izquierda y arriba sale Gudjhonsen, con Ronaldinho de enganche y esos dos virtuosos del balón que son los dos chiquininos en el pivote.
Y yo, que de esto no tengo ni remota idea, pienso que a lo mejor no es que el Sevilla se eche atrás en la segunda parte.
Sino que, a lo mejor, es el Barça el que se mete arriba con todo (no son malos peloteros los que he nombrado) porque ve que se le escapa la Liga.
De todas formas, está claro, lo suyo es darle palos a Jiménez.
Eso es lo que ayuda al equipo, lo que viste, lo que mola.
Y no.
No me equivoqué cuando auguré lo que pasaría con el de Arahal, recién llegado Jiménez a nuestro banquillo.
Claro que no me equivoqué.

Kanouté hoy, desde mi punto de vista, es que no ha estado.
Con la que tenía montada el Barça en medio campo y arriba, yo veo totalmente normal quitar a Kanouté (desaparecido en la noche de hoy, repito) y darle entrada a Renato, en un intento claro de equilibrar las fuerzas en la parcela ancha del campo.
No sale la cosa y, además, Teixeira expulsa a Keita.
Con 20 minutos por delante y con uno a uno en el marcador.
Pudimos incluso perder el partido. También lo pudimos ganar.
Se empató.

No quiero que se me olvide comentar el extraordinario partido que ha hecho Adriano en el lateral zurdo y el que han hecho los dos centrales zurdos en el eje de la defensa.
Por lo demás, que cada uno siga con su copla.
Con la que llevan entonando desde que Jiménez se hizo cargo de un equipo destrozado por un entrenador que, antes de irse por la puerta de atrás, hizo todo lo posible porque lo echaran a la calle.
Qué cosa más rara que nadie se acuerde hoy del vergonzoso partido que planteó el hombre de la mancha hace un vuelta exacta en el Nou Camp.
Lo bonito, lo bueno, lo positivo, lo que ayuda al Sevilla FC es seguir recordando al maldito traidor (magnífico entrenador, claro que sí, y asqueroso traidor también) y machacar a estacazos a ese hombre de Arahal que, poco a poco y a pesar de todo, nos está llevando hacia arriba.
Yo también seguiré con mi copla.
Intentando sumar, en lugar de restar.
E intentando, sobre todo, ser justo con los que sienten como yo y quieren, por encima de todo, lo mejor para mi, nuestro equipo del alma.

