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Archivos publicados el 1 Marzo, 2008

Lo que me temía

Sábado, Marzo 1st, 2008

Pues esto es lo que hay.

Derrota que nos complica muchísimo la vida ante un rival que estaba en puestos de descenso y que nos ha ganado con lo justo. Lo difícil era lo de esta tarde, escribía en la previa. Partido de Liga en vísperas de encuentro fundamental en Europa es derrota casi segura.

Así ha sido, por desgracia.

Sigo sin entender la titularidad de Duda en este Sevilla Fútbol Club. No lo entiendo. El portugués no aporta lo que debiera y el que debiera jugar en su puesto, a poco que haga, seguro que aporta más.

El Sevilla salió como siempre sale en los últimos partidos; queriendo la pelota, teniéndola, presionando arriba y metiendo al rival, que juega como local, literalmente en su campo. Magnífico primer cuarto de hora de los hombres de Jiménez, aunque Duda falló un gol clarísimo tras magnífica jugada de Navas. Hubo varias, muchas ocasiones sevillistas. Ninguna del rival. Hasta cinco llegadas claras en los primeros 16 minutos de juego.

Se desaprovecharon todas.

El primer gol del partido es de Kanouté, tras gran recuperación y mejor pase de Maresca, si bien Kanouté recibe el balón en posición de fuera de juego. El linier deja seguir y el malí no perdona.

A partir del gol, el Sevilla FC sigue mandando y el Deportivo, las cosas de los árbitros, consigue empatar sin haber creado ni una sola ocasión de gol.

Un equipo que hace dos faltas en la misma jugada y el árbitro termina decidiendo que la jugada es penalti a favor del equipo doblemente infractor. La primera falta es manotazo en la cara a Navas. La segunda es falta clarísima de Bodipo por detrás a Maresca en el área sevillista.

La sentencia de Muñiz Fernández es penalti contra el Sevilla.

El típico penalti que no se lo pitan a ningún equipo de la Liga española, salvo al Sevilla Fútbol Club.

Y empate del Deportivo.

Y a partir de ahí, más bien nada.

El gol de la victoria deportivista llega en una falta ensayada en la que Daniel Alves se olvida de la marca de Lafita y cuando se quiere dar cuenta el balón está en la red de Palop.

La segunda parte fue un pasar de minutos si nada que aportar, con un Deportivo metido atrás. Ni una sola ocasión de gol en 48 minutos. Y, al final, la derrota temida.

Para colmo el Atlético de Madrid gana su partido y nos saca de nuevo cinco puntos en la tabla. Podríamos incluso quedar fuera de los puestos UEFA en esta jornada. Pero, siendo todo esto muy malo, y siendo malo el partido del Sevilla en el día de hoy, nada de esto es irrrecuperable, nada es definitivo y tenemos aún doce partidos por delante para lograr el objetivo.

Nos saca cinco puntos el Atlético. Sí, pero tiene que venir a la Casa Grande del fútbol andaluz. No es tanto. Siempre que le ganemos, y tampoco queda tanto para ese partido: el domingo el Levante en Nervión ( a las cinco de la tarde, qué milagro jugar un domingo a las cinco de la tarde), después visita a Mestalla, con un Valencia que tendrá la ocasión de salvar la temporada (vuelta de la semifinal copera ante el Barça en su campo) cuatro días más tarde y visita de los colchoneros a Nervión.

No hay excusa para la derrota de hoy ni para la malísima segunda mitad en Riazor. Frenazo, paso atrás, tropezón.

Mala segunda mitad.

Pero todo es recuperable.

Y en el horizonte, ya, el partido de la temporada. El partido vital, el definitivo, el de ganar o nada. El martes en Nervión.

De aquí al martes, que cada uno aporte lo que quiera aportar. Que sume el quiera sumar y el que no quiera, que reste.

Me duele mucho la derrota de hoy.

Pero más me ilusiona el partido, victoria o muerte, del martes que viene.


Es más difícil lo de esta tarde

Sábado, Marzo 1st, 2008

Esa es mi opinión.

Será más difícil para los nuestros el compromiso de esta tarde-noche a orillas del Atlántico (¡qué preciosidad es ese paseo marítimo que te lleva desde El Orzán a Riazor!) que el del próximo martes en el que levantaremos en el Paraíso de Nervión el 3-2 del infierno turco.

Los tres puntos de hoy son tan importantes como lo fueron los del Zaragoza, o los de Montjuic.

Son tres puntos que hay que sumar en esta carrera contra el tiempo que mantiene el más grande equipo de Andalucía, tratando de quitarle a los demás aquello que se llevaron cuando el Sevilla 2007-2008 era, en aquellos comienzos desastrosos, una viña sin vallado.

Y sin guarda.

Ya pagó el Español, ya pagó el Real Zaragoza. El deudor ahora es este Deportivo que sigue en puestos de descenso y para el que una nueva derrota pudiera suponer una hecatombe. El Deportivo, este Deportivo de sótanos y taquicardias, ganó en Nervión.

Sí, por increíble que pueda parecernos ganó en Nervión.

Era lo que había en aquellas jornadas iniciales.

Por éso hoy hay que recuperar lo que se llevaron, lo que en condiciones normales jamás se habrían llevado. Para hacer aún más grandes los números de este Sevilla de Jiménez, para lograr el dieciséis de dieciocho.

Dieciséis.

Prohibe el técnico sevillista (el calificativo le viene bordado, con doble sentido) pensar en los turcos.

Pero no es sencillo, cuando tanto nos jugamos el martes. Por eso me preocupa el partido de hoy, aunque confío en los nuestros.

Además, el rival tendrá bajas de consideración: ni Guardado, ni Sergio, ni Xisco, ni Verdú, ni Cristian.

No ganar para ellos es morir un poco más. Ganar para nosotros, si no vence el Atlético de Madrid, será volver a colocarnos en esos puestos de Champions que tan lejos parecían estar.

Que tan lejos estaban.

Vencer puede ser colocarnos cuartos.

Esa es la sencilla verdad que dijo Del Nido y que tan ocupados ha tenido durante la semana a esos malditos manipuladores de la prensa capitalina, insaciables cuatreros de la información, para inventarse una película de indios y montar un pollo, otro más, donde no había nada de nada.

Ellos son así. Así de lamentables.

Ha sido una vergüenza cómo han creado una polémica de dónde no había nada.

Es su “soma”, su alimento diario: viven de la mentira y de la manipulación.

Y yo, parece ser, debería dejar de denunciar a este hatajo de rufianes que venden lo que no es y lo que es lo esconden, para que parezca que no existe.

La llevan clara conmigo.

A ganar en Riazor.


Ante el silencio de los becerros Félix Machuca, en ABC, escribe

Sábado, Marzo 1st, 2008

Pido disculpas si a alguien puedo parecer pesado con este asunto, pero como a mí me gusta aclarar las cosas siempre, claras como el agua clara, explico.

Hay un dicho por ahí que afirma que si no defendemos lo nuestro nadie lo hará por nosotros. Visto lo visto en los dos últimos días, cada cual ha quedado una vez más retratado. Hay gente digna, honrada, defensora de la verdad, gente objetiva, que publica noticias, que las comenta.

Y hay una partida de cuatreros de la información importante, muy importante.

Esos malditos manipuladores que hacen de la manipulación, del disfraz, del ocultamiento y de la invención su modo, su repugnante modo, de vida.

Y, lo que es más preocupante, lo hacen sin ningún tipo de rubor, sin ningún reparo, por la misma cara, de forma alarmantemente descarada, sin vergüenza alguna.

Es por éso, visto y comprobado el silencio de los becerros, que uso este humilde blog (¿qué es este blog comparado con los mamotretos mediáticos que ya han dejado claras sus intenciones y su posicionamiento en este tristísimo asunto de Ziganda Lakunza?) que nadie lee para intentar ser el altavoz de noticias, de artículos de opinión que por ahí aparecen publicados y que están , cada vez más, de mi parte.

La demanda, la querella, sigue sin llegar.

Pero yo sigo diciendo que llegará y sigo diciendo que ardo en deseos de que llegue.

Sé que no será plato de buen gusto, no por la demanda o por la querella en sí, que eso ni me importa, ni me preocupa, ni me asusta.

Cuando uno tiene la conciencia tranquila ni se preocupa, ni le importa, ni se asusta.

No será plato de buen gusto porque los becerros a los que me refiero cuando hablo del silencio de los becerros (que no corderos) entonces sí que mugirán. Y fuerte.

Y harán su juicio paralelo, como ya hicieron en los últimos días de enero, y dictarán su asquerosa sentencia y luego callarán, cuando la sentencia de verdad, la única que vale, vea la luz.

Por eso, mientras llega la estampida, yo sigo agradeciendo a aquellas personas que entre el silencio y el alzar la voz han elegido lo segundo. Sigo dando las gracias a aquellos PERIODISTAS que se están dando cuenta de cómo son las cosas, y lo más importante, que lo están poniendo negro sobre blanco.

Jesús Alba, de Diario de Sevilla, Carlos Hidalgo, de Onda Cero en el Sevillista.com, Roberto Arrocha, en ABC, los periodistas de “El desmarque. com”, la gente de “Orgullodenervion.com“, Punto Radio, en su programa local de Deportes.

Y ahora Félix Machuca, en ABC también.

 

Gracias, Félix, por tu artículo de opinión de hoy en ABC.

Si sois reacios a la magnífica costumbre de hacer click en los enlaces, os reproduzco el artículo en su totalidad.

Testigos
CUANDO Cuco Ciganda (disculpen la ortografía pero soy del plan antiguo) se asomó a toda España desde los balcones centrales de la prensa capitalina para, a pecho abierto, como un Corazón de Jesús futbolero, decir que él jamás dijo en el Sánchez Pizjuán lo que se le imputaba que dijo sobre Antonio Puerta y el sevillismo, el velo del templo del culto futbolero se rasgó. Y la parte más colosal de ese templo cayó sobre la cabeza de un sevillano, de un sevillista y de un combativo bloguero local. Como se llama Jesús (Alvarado) entendieron que había que crucificarlo. Y le dieron espinas, clavos y latigazos mediáticos hasta arrastrarlo por la calle de la amargura, colgándolo de un larguero y exaltando su talibanismo con el marca de su abierta locura sevillista.

Cuco era la buena persona, el deportista ejemplar, el visitador de altares, el ángel de la guarda de los chicos del Reino de Navarra, el collarín manual de Cristóbal Soria… Un alma pura y pristina cercana, casi, a la de San Francisco Javier. Un tipo incapaz de firmar arrebatos irreparables como el que se había denunciado. El tal Jesús (Alvarado), por hacerse eco con fundados argumentos e informaciones de lo que había dicho en su blog, solo merecía un buen rociado de gasolina y una hoguera que hiciera de su recuerdo pura ceniza, pura sombra. Madrid nunca se quiso enterar de que, es posible, humano y muy terrenal, que en un momento de máxima tensión deportiva, al borde de la indignación incontrolada por un revés arbitral, cualquier tipo pueda perder la pinza y decir lo que nunca quiso decir.

Yo no se si lo dijo o no lo dijo. Yo lo que se es que, primero, Jesús el crucificado indicó en su blog que había testigos presenciales del hecho. Periodistas locales incluidos. Y que, hace un par de días, Roberto Arrocha, ese oro periodístico que lucimos en nuestro ABC deportivo, acaba de revelarnos que, al menos, hay un testigo de los hechos que tiene declarado ante notario lo que escuchó aquella noche. ¿Se hará eco la prensa capitalina, con la misma intensidad que la noche del Cuco, de una noticia así? ¿O sigue siendo más periodístico y, consecuentemente, objetivo, creer en la santidad del pamplonica y en el talibanismo de Alvarado? Hay testigos. Y uno de ellos, guarda jurado, ha declarado ante notario lo que oyó aquella noche. Y les aseguro que no escuchó Ora pro nobis…

Reflejas a la perfección lo que está pasando en este desagradabilísimo asunto, aunque creo que por aquí cerquita también hay mucho de eso que tú ubicas sólo en la capital.

Pero mi agradecimiento es absoluto.

Y también debo enlazar un artículo de opinión que me mandó ayer un amigo y que se publicó en Diario Siglo XXI, firmado por José Luis Sosa.

Con el mérito añadido de que este artículo de opinión fue publicado con fecha 2 de febrero.

Gracias también.