Yo apoyo a Jiménez
Miércoles, Marzo 5th, 2008Manolo Jiménez es el entrenador del Sevilla Fútbol Club y lo va a seguir siendo, sí o sí, como mínimo hasta final de temporada, salvo que perdamos siete partidos seguidos, por decir una barbaridad.
Monchi lo ha dejado claro en la rueda de prensa de hoy: tiene más confianza de la que tenía ayer.
Yo no soy amigo de Jiménez, como tampoco lo fui del hombre de la mancha.
Pero al hombre de la mancha lo defendí cuando lo querían echar (comienzo de temporada 2005-2006) y cuando parte de la grada del Sánchez-Pizjuán cantaba, en su cara, “Caparrós, Caparrós”.
Después ya no hizo falta defenderlo, porque afortunadamente para nosotros los sevillistas, los títulos hablaron por sí solos.
Pero en aquellos meses amargos, el hombre de la mancha me dio un día las gracias, en un aeropuerto, por defenderlo y apoyarlo públicamente.
Y yo le respondí que no tenía que dármelas porque él era el entrenador del Sevilla y yo apoyaba al entrenador del Sevilla, no a Juande Ramos.
Con Joaquín, sin llegar a ser su amigo porque la amistad está cara en esta vida y debe estarla siempre, tenía una relación más cercana que con los otros dos entrenadores.
También lo defendí, que aún recuerdo aquellas noches interminables de correos electrónicos (ahora son SMS) en SFC Radio pidiendo su cabeza en la punta de una estaca tras perder con el Málaga en aquella última jornada en la perdíamos los puestos Champions, tras caer eliminados por el Parma, o por Osasuna en Copa.
Tres entrenadores he conocido desde que ando metido en Sevilla Fútbol Club Radio.
Y a los tres los he defendido siempre, sobre todo cuando venían mal dadas.
En realidad es que he sido así siempre, toda mi vida.
Esta ridícula manía de posicionarme junto a los míos, del lado de los míos, que ya desde fuera reparten suficiente estopa.
No es algo que me venga impuesto por Del Nido, ni por Vizcaíno, ni por mi situación de colaborador de SFC Radio, aclaro para los estúpidos exégetas de mentes ajenas que tanto abundan por eso mundos de Dios.
Me sale del alma apoyar al entrenador del Sevilla FC salvo, reitero, hecatombe monumental.
Aclaro otra cosa importante: los he defendido siempre, salvo cuando uno de ellos decidió pensar más, mucho más, en sí mismo que en el club que le estaba pagando (muy bien por cierto) y al que le unía un contrato firmado por su puño y letra y una palabra de honor dada, varias veces, de forma pública y privada.
No puedo defender a un entrenador que, buscando su propio beneficio, está perjudicando a posta a mi Sevilla.
Pero, aún así, fui demasiado benevolente.
El entrenador que (honradamente) se siente en el banquillo del Sevilla FC siempre tendrá mi apoyo, por ser el entrenador del Sevilla FC.
Y cuando ese entrenador se vaya, o lo echen, entonces el que tendrá mi apoyo será el que lo sustituya.
Cuando lo sustituya, nunca antes.
José María Del Nido, desde que es presidente del más grande equipo de Andalucía, jamás ha cesado a un entrenador.
Y no lo va a hacer con Jiménez.
¿Tragedia?
Ojalá todas las tragedias sean caer eliminados cada temporada en octavos de Champions.
Hoy he leído (de lo poquísimo que he leído hoy) que el Madrid, que ahora mismo se está jugando los cuartos con la Roma acaba de ser eliminado por la Roma en su propio estadio (p’allá en octavos, como el Sevilla Fútbol Club; pobres infantes de la división mediático-galáctica…promete la noche radiofónica) lleva cuatro años sin pasar de octavos en Champions.
No será tan fácil.
Porque el Madrid juega esto de la Copa de Europa siempre, o casi siempre.
Y tiene, siempre, la exigencia de ganarla.
En mi opinión, que se conoce desde hace tiempo, Jiménez está en el paredón de muchos desde que llegó, desde que decidió coger el marrón espectacular que era este Sevilla 2007-2008 en la jornada 9, con todos los condicionantes añadidos que no voy a recordar ahora.
Estamos fuera de la Copa, eliminados por el FC Barcelona (vivo en tres competiciones) sin que fuera capaz de ganarnos.
Estamos fuera de la Champions, eliminados en octavos por un equipo (creo que inferior a nosotros) con el que hemos terminado la eliminatoria con empate a cinco y que nos echó en la lotería de los penaltis.
¿Alguien piensa que el Sevilla FC tiene que levantar a partir de ahora, un título como mínimo cada año?
Si hay quien lo piensa, le acompaño en el sentimiento porque eso no va a suceder.
No existe el campeón eterno. Ni ha existido, ni existirá.
Es más: ganar cinco títulos en quince meses, disputar seis finales, como bien ha recordado hoy Monchi, solamente lo ha hecho en la Historia del fútbol mundial un equipo:
El Sevilla Fútbol Club.
Solamente.
Pero eso no es garantía de éxitos eternos e inagotables.
Bueno está lo bueno.
Yo creo (creo yo, digo, o sea, que es mi opinión personal) que Jiménez, salvo catástrofe monumental, muy monumental, va a ser entrenador del Sevilla Fútbol Club, sí o sí, como mínimo, hasta final de temporada.
Cualquier otra cosa sería zaragozear de forma estúpida o valencianear para salir de Guatemala y entrar en Guatepeor.
Y a mí me parece muy bien.
Porque creo firmemente (creo yo, o sea, es mi opinión, sólo mía y de nadie más) que Jiménez se merece que le dejen demostrar si puede o no puede.
Ya es chungo coger al equipo como y cuando lo cogió, pero lo cogió.
Lo ideal, para saber si de verdad puede o no puede, hubiese sido empezar desde el principio, con una plantilla valorada por él, consensuada con él, con una pretemporada y con todas las cositas normales.
No pudo ser, pero fuera como fuese decidió coger al equipo.
Lo cogió y se merece, insisto, que le dejen demostrar si puede o no puede.
Y eso se demuestra a final de temporada.
Es cierto que ya no estamos en Copa ni en Copa de Europa y que sólo queda la Liga.
Manuel Jiménez Jiménez merece llegar hasta el final.
Y, llegando al final, los que saben de esto, los que toman las decisiones, decidirán si ha podido o no y actuarán en consecuencia.
Sabiendo que Jiménez va a ser nuestro entrenador, como mínimo, hasta final de temporada y a partir de ahí lo conseguido dictará sentencia, sabiendo que llorar por la leche derramada no sirve de nada que no sea llorar por la leche derramada, los Sevillistas hemos de tomar una decisión en estos 12 partidos que quedan por delante.
O machacamos al entrenador, que va a seguir siéndolo salvo hecatombe deportiva sin precedentes, o estamos con él.
Que cada uno haga lo que le pida el cuerpo, lo que le empuje a hacer su sentimiento sevillista, su manera de vivirlo.
Yo ya he tomado mi decisión.
Y yo apoyo, sigo apoyando, a Manolo Jiménez.
Quedan 36 puntos por repartir y el objetivo de la temporada (que no era ganar la Copa, ni ganar la Champions) sigue estando muy al alcance de la mano.
Yo elijo estar junto al tipo que se sienta en el banquillo de mi Sevilla del alma.
Una vez más.
Como casi siempre en mi vida.

