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Archivos publicados el 9 Marzo, 2008

¡¡¡Salvados!!!

Domingo, Marzo 9th, 2008

Qué contentos estarán hoy todos aquellos que decían que el Sevilla, con Jiménez en el banquillo, se iba directito a la Liga BBVA.

Hoy es un gran domingo para todos ellos. Mi más sincera enhorabuena. El más grande equipo de Andalucía de todos los tiempos, al derrotar al colista por dos goles a uno en un partido pleno de sufrimiento y en el que la victoria no estuvo firmada hasta que Bernardino no pitó el final, se asegura de forma matemática la permanencia para la próxima temporada en la Liga de las Estrellas.

Ea, ya podéis respirar tranquilitos.

El Sevilla (de Jiménez) se asegura la permanencia en Primera.

Los papafritas de esta ciudad, los que habían incendiado (una vez más) la previa de un partido peligrosísimo (ya lo hicieron el día de Osasuna) hoy están también felices y contentos porque, gracias al Sevilla de Manolo Jiménez, al menos tienen claro y seguro desde ya que la próxima temporada también podrán pasearse por los otros grandes estadios de Primera División, para llenarse sus bolsillos de suculentas dietas.

Con la victoria de hoy ante el Levante, además de la permanencia (lo que darían otros varios, muchos otros varios por tener los 42 puntitos que tenemos ya ¿eh?), el Sevilla FC, además, se asegura muchas otras cosas.

Parece mentira, después de las iniquidades que hemos tenido que leer en la prensa (o lo que sea) deportiva sevillana en el día de hoy.

Qué manera tan fabulosa de apoyar a los equipos sevillanos tienen estos chicos.

Tiempo habrá para desmenuzarlo, ahora no.

De momento nos aseguramos que, en la temporada más dura y terrible que haya podido vivir cualquier equipo español en las últimas décadas, el Sevilla FC (de Jiménez) a falta de once jornadas para el final vuelve a depender de sí mismo para lograr el objetivo de la temporada, o sea, para estar entre los cuatro primeros en la jornada 38.

Pareciera, leyendo a determinados personajes de la prensa (o lo que sea) deportiva de esta ciudad, que el Sevilla FC jugase hoy para huir de la quema, pareciera que el Sevilla estaba a tres puntitos del descenso, pareciera que todo era una tragedia.

Hay que tener poca vergüenza.

En puestos UEFA, otra vez.

A dos puntos de la Champions, otra vez.

Y el cuarto clasificado ha de venir a la Casa Grande del fútbol de Sevilla.

El quinto puesto (espectacular el Rácing de Marcelino) está, igualmente, a dos puntos.

Hemos de ir al Sardinero, eso sí, con el gol average casi en la mano tras la goleada que le endosamos en la primera vuelta al equipo cántabro.

El partido fue un sufrimiento total.

El cero a uno de Riga (golazo con tremendo fallo de Palop, que luego salvó en la segunda parte por dos veces el empate a dos) fue un palo tremendo. Tan pronto y tan inesperado.

Pero el Sevilla, con sus 120 minutos del martes a cuestas, con el tremendo bofetón psicológico de la eliminación en los penaltis ante los turcos, no perdió la cabeza y se encomendó al mando del Capo Maresca que se ha ganado la titularidad a pulso y que, a día de hoy, es alma de este equipo.

No se puso nervioso el equipo. Jugaba como podía, sabedor de que si lo que se metía era mucho en el minuto 60 de partido la luz roja podía encenderse de forma preocupante.

Acorraló al rival, que no salía ni quería salir, y tuvo varias, muchas, ocasiones de gol que no entraron por la buena actuación de Kujovic.

El empate en el 27, cabezazo espectacular de ese dios negro llamado Keita (tiene el don divino de la ubicuidad) y el dos a uno en el dos de la segunda, con un Luis Fabiano que sigue empeñado en vestirse de Juanito Arza a final de temporada y que ya suma 20 goles.

Hubo oportunidades para matar el partido pero no se transformaron. Y faltando 20-25 minutos para el final, apareció el cansancio y con el cansancio la falta de ideas, y con la falta de ideas la constante entrega de balones al rival convirtiendo en contras enemigas jugadas con toda la pinta de acabar en gol propio.

Y dirán “los que saben de esto” que la culpa es de Jiménez, que mete al equipo atrás. :)

Y no hablarán, “los que saben de esto”, del magnífico partido, otra vez de Aquivaldo Mosquera.

No les interesa a estos impresentables.

De Mosquera sólo se habla cuando tenga algún error.

Y si no lo tiene y el error es de otro, se los colgamos al colombiano para poder seguir con el ridículo pim pam pum que algunos de estos periodistas (o lo que sea) deportivos de esta ciudad se traen con el ex de Pachuca.

Agotado el equipo, reventado, se lesiona Drago. Y minutos después sale Poulsen para aportar presencia en el centro, pero nada de nada.

Será culpa de Jiménez.

Pensé que el cambio sería por Maresca, pero se marchó Keita. No lo entendí en principio, pero si pienso que nadie, ni siquiera Seydou es inagotable, tal vez sea entendible el cambio, analizando aunque sea de memoria el desgaste brutal del malí en el partido del martes y en el de hoy.

Escuchando a algunos de los chicos pizpiretos de Radio Londres uno tiene la impresión de que es ahora, y al Sevilla, sólo al Sevilla, cuando los equipos rivales que sacan faltas laterales consiguen rematar algunas de ellas.

Esa es una jugada, parece ser, que nunca antes se había dado en la historia del fútbol.

Que un equipo saque, a lo mejor, un córner, o una falta colgada al área y esa pelota sea rematada por un jugador de ese equipo.

Hay que tenerla de cemento armado.

Y de cemento armado reforzado de hormigón tienen que tenerla los papafritas de esta ciudad (”¡¡¡nosotros estamos aquí para apoyar a los equipos sevillanos!!!” se les llena la boca a las criaturitas) para decir que lo de Lolo a Geijo es penalti (que no lo es, pues el delantero suizo de tira de forma flagrante en cuanto siente un leve contacto en la espalda) y ni mencionar siquiera el clarísimo penalti a Mosquera en el tiempo añadido de la primera mitad cuya camiseta dentro del área aumentó, de repente, tres tallas tras el agarrón al que fue sometido dentro del área levantinista.

Hoy no entró ninguna jugada del rival a balón parado.

Pero como no entró, tiene que salir un lumbrerillas y preguntar en rueda de prensa que cómo es posible que, en córners o en faltas laterales el rival pueda llegar a rematar algunos balones.

Es tan ridículo que mejor reir por no llorar.

Se ha pasado fatal, pero se ha ganado. Y lo que había que hacer era ganar.

Seguimos dependiendo de nosotros mismos para estar entre los cuatro primeros.

Que es cuando hay que hacer balance de la Liga 2007-2008.

De momento, voy a dejar un detallito que no tiene la menor trascendencia, que carece de todo interés.

El Sevilla de Manolo Jiménez, este desastre de Sevilla, según algunos, según muchos, según demasiados, es el tercer mejor equipo de la Liga.

1.- Real Madrid.- 40 puntos.

2.- FC Barcelona.- 37 puntos.

3.- Sevilla FC.- 32 puntos.

4.- Rácing de Santander.- 32 puntos.

5.- Villarreal.- 32 puntos.

6.- Getafe.- 31 puntos.

7.- Atlético de Madrid.- 30 puntos.

En la clasificación de la Liga somos ahora mismo los sextos.

Pero es que antes de llegar Jiménez se disputaron ocho jornadas (siete el Sevilla, por el aplazamiento del partido de Pamplona).

Sin contar el punto sumado en Navarra (con Jiménez) para que no me acusen de manipular las estadísticas, diré, para el que quiera leerlo que en esas diecinueve jornadas que el Sevilla ha jugado con Jiménez en el banquillo, sólo Madrid y Barcelona han sumado más puntos que el más grande equipo de Andalucía.

Diecinueve jornadas son una vuelta completa.

El Sevilla de Jiménez, qué desastre, ha sumado 32 puntos en diecinueve jornadas.

¿Saben ustedes , por ejemplo, los puntos que sumó el Sevilla del año pasado, ese Sevilla impresionante del hombre de la mancha en la segunda vuelta, en otros tantos diecinueve partidos?

Treinta y tres.

Y el Sevilla de Jiménez ha sumado sólo treinta y dos.

Qué desastre.

Claro que en esa segunda vuelta de la pasada temporada, al Sevilla no se le murió un futbolista en el campo, ni se le marchó el entrenador con contrato firmado, ni se le lesionó el Gran Capitán, ni se le marcharon tres futbolistas un mes a la Copa de Africa, ni, etc, etc…

Pero da lo mismo.

A esto, como a tantas otras cosas, no hay que dedicarle ni un segundo en programas de radio, ni en periódicos, ni en portales de internet.

No, porque no hay que dejar que la realidad, la indiscutible realidad, la fría realidad, la indudable realidad, estorbe a los manipuladores en sus asquerosas manipulaciones.

¿Se puede ser más injusto?


Es la hora de los Sevillistas de granito

Domingo, Marzo 9th, 2008

En la última Junta General de Accionistas del Sevilla Fútbol Club recuerdo que me emocionaron las palabras de un Sevillista que subió al estrado y nos catalogó, a todos los que éramos de su quinta, como Sevillistas de granito.

Me gustó mucho la metáfora.

Duros, curtidos en la derrota, aprendimos a amar a este equipo por encima de resultados, por encima de títulos (ni catarlos durante más de 35, de 40 años), por encima de grandes finales (ni una que llevarnos a la memoria).

Así nos hicimos Sevillistas.

Después, vino todo lo que vino después. Tantísimo en tan poco tiempo.

Pero a nosotros, a los Sevillistas de granito, aquello tan grandísimo de disputar seis finales y ganar cinco, tres títulos europeos, dos nacionales, la realidad (por mucho que algunos, por ineptos o por mala leche lo quieran ocultar) incuestionable de tres temporadas, de momento, consecutivas levantando títulos (queridos ineptos, la Supercopa de España pertenece a la temporada 2007-2008) nos llegó como maná caído del Cielo cuando nadie ya esperaba nada.

Ni falta que hacía.

Nosotros habíamos sobrevivido, orgullosos de nuestra estirpe, a una inacabable travesía del desierto.

Es ahora, es hoy, es esta tarde ante el Levante, la hora de esos Sevillistas de granito, la hora de ser fuertes, tan fuertes como fuimos durante décadas de amor incondicional a unos colores y a un escudo sin nada que recibir a cambio.

Es ahora, esta tarde, el momento de demostrar que el título más importante que siguen albergando nuestras repletas vitrinas es el de ser Sevillista.

El partido ante el Levante nos da (derrotas anoche de Español, con nuevo robo arbitral favorable al polvo de estrellas, y Atlético de Madrid) la ocasión de estar, de nuevo, en puestos UEFA y la ocasión de estar, de nuevo, a dos puntitos del cuarto clasificado.

Si ganamos, así es como estaremos.

Vamos con bajas. como en todos los partidos. La más importante, tal vez, sea la de Julien Escudé.

Y gracias a los figuras de la Gran Eme Roja de lo que tú quieras nos hemos enterado de que tampoco el Sevilla podrá contar con Nicolás Escudé, el hermano (magnífico tenista, por cierto) de Julien. :D

Cierto es que contamos con el gravísimo hándicap de que el del pito es el impresentable de Bernardino. Y ya se sabe que si pita Bernardino tenemos un alto porcentaje de posibilidades de acabar en inferioridad numérica.

González Vázquez nos dejó con nueve en Valladolid (expulsiones injustas de Fazio y de “O Fabuloso”), el año pasado en el Calderón nos dejó con nueve también con dos expulsiones del TBO, hace dos temporadas nos dejó con nueve en aquel derbi en el que se demostró que el más grande equipo de Andalucía es capaz de ganarle al otro equipo de nuestra ciudad con uno y con dos menos. El año del último ascenso, cuando nuestro Sevilla estaba en Segunda (que estuvimos en Segunda hace no tanto tiempo) también nos dejó con uno menos en El Molinón.

Pero, aún con este nefasto (¿Y algo más? Me hablan de ciertos parientes corianos con aires de lechuga…) árbitro, esta tarde es el momento.

Es el momento de dar a los que tanto nos dieron, de apoyar a los que nos elevaron al Cielo a base de goles y de victorias, de empujar porque vienen un poco (sólo un poco) torcidas las cosas.

Porque nuestra Pasión Sevillista no depende de victorias, llega la hora de los Sevillistas de granito.

No es esta una cualidad que venga dada por la edad, por supuesto que no.

Sevillistas de granito los hay con nueve años, y con diecinueve, con veintinueve, con cuarenta, y hasta con noventa.

No lo da la edad, lo da la cuna y la leche que te dieron a mamar de pequeño.

Lo da la escuela que tuvieras para aprender el Sevillismo y los “maestros” que te impregnaron de este magnífico e incomparable sentimiento.

Los Biris también están donde tienen que estar.

Esta tarde, es la hora de los Sevillistas de granito.

Y si no se consigue la victoria (cosa que quiera Dios que no suceda) muchísimo más todavía.