Nuevo hachazo a la defensa
Lunes, Abril 7th, 2008No, verás.
Si al Sevilla FC no le pasa nada esta temporada. Si no ha tenido que superar adversidades. Si es muy fácil jugar en la élite con la cantidad de desgracias acumuladas. Si la defensa es muy mala porque es muy mala.
Qué injusticia tan grande.
Excusas, dicen algunos, muchos, demasiados.
¿Excusas? Pregunto yo.
La línea defensiva en el mejor equipo del Sur de España flaquea de lo lindo.
Claro.
Vamos con las realidades.
Se nos muere en el primer partido de Liga el lateral zurdo titular, del Sevilla FC y, seguro, el de la Selección.

Gracias a Claudio Roffé por hacerme llegar esta magnífica foto, tomada en la Ciudad Deportiva, el día del Sevilla Atlético-Eibar
Javi Navarro, el alma defensiva del equipo, se lesiona a final de la pasada campaña y no disputa ni un sólo minuto en esta temporada.
En la primera vuelta del Campeonato los centrales se lesionan todos a la vez. Más o menos como está sucediendo, otra vez, en estos días, en el tramo fundamental de la competición.
Se trata de acoplar al chaval Crespo al lateral zurdo pero viene un Diarrá cualquiera, le destroza la cara con un criminal codazo y lo manda derechito al quirófano. Cuando se recupera, después de varios partidos sin jugar, viene un tipo del Valladolid, cuyo nombre ni recuerdo, y en el minuto 1 de partido le mete a mala leche en el tobillo y se lo vuelve a cargar. Otros partidos varios sin jugar. Cuando se recupera, en San Mamés, sufre una lesión muscular importante. Más partidos sin jugar.
Ante la ausencia de Crespo, debuta Casado en el primer equipo en Villarreal en ese lateral zurdo. A los pocos minutos de juego se tuerce el tobillo y se queda listo de papeles para unas semanitas.
Los centrales: Boulahrouz anda en Holanda tratándose de unos problemas musculares y ni está, ni ha estado, ni se le espera ya. Escudé ya se perdió un buen puñado de partidos en la primera manga liguera y ahora vuelve a estar fuera por lesión. No termina de entrar. Entra y sale, entra y sale. Sin continuidad.
El único central (toco madera) que ha estado disponible toda la temporada, Aquivaldo Mosquera, sufre la mayor carnicería que puedo recordar por parte de ciertos impresentables periodistas que, movidos en un principio por el hombre de la mancha (quien sólo hizo despreciar y humillar pública y privadamente al jugador desde su llegada; a ver si un día Aquivaldo cuenta las cosas), cargan a saco de forma inhumana y despiadada contra el pobre Mosquera.
Y ahí está el hombre sobreponiéndose con cojones agallas a todas las adversidades y a la repugnante campañita de descrédito que le montaron los cuatro chuflas de siempre que ahora se pensarán que ya no nos acordamos de lo que dijeron/escribieron sobre el colombiano.
Drago, de repente, pasa por el quirófano y ahí está, también fuera de combate, aparte de que ha tenido que jugar cantidad de partidos infiltrado.
Ahora, hoy, le toca el turno a Adriano Correia. Cuando parece que el brasileño se estaba haciendo al lateral izquierdo, rotura muscular en el gemelo y un mes fuera de combate.

Sin embargo, ninguna de estas realidades son tenidas en cuenta por el patético papafritismo local que disfruta mucho más hablando de las deficiencias defensivas a balón parado, de la cantidad de goles encajados, de la fragilidad de nuestra retaguardia.
Y palos y palos y más palos.
Pero de estas realidades no habla nadie. Y si alguien habla (por ejemplo un servidor) es que ya estoy poniendo excusas y es que lo único que trato de hacer es justificar lo injustificable.
Así están las cosas.
Ejemplo clarificador de intento de manipulación.
Esta misma mañana, Ciudad Deportiva. Comparece en rueda de prensa David Prieto, tras su extraordinario partido de ayer.
Chazarri, el de la fábrica de humo, le pregunta…bueno, más que preguntar, afirma, con toda su mala leche, que es bastante…
“Y después de tantos fichajes millonarios al final termináis jugando los canteranos”.
Y David Prieto le responde:
“Bueno, sí…es que hemos tenido muchos lesionados.”
Y a callar.
Paciencia y pronta recuperación a Adriano.

