Gracias por no bajar los brazos
Domingo, Abril 13th, 2008El más grande equipo de Andalucía de todos los tiempos ha ganado hoy en Mallorca, en ese feudo en el que no cae derrotado desde el año 1.999.
Desde el siglo pasado.

Aunque algunos embusteros hablaran en la previa del Mallorca como “ese equipo que tan mal se le ha dado al Sevilla FC en las últimas temporadas”.
No sé si lo hacen queriendo o sin querer.
Tampoco sé muy bien qué sería peor.
Ha ganado el Sevilla Fútbol Club a un equipo que sólo había caído derrotado una vez en todo lo que llevamos de segunda vuelta (quedan seis jornadas para el final) y que no había perdido en esta segunda vuelta ningún encuentro como local.
Ha ganado el Sevilla Fútbol Club a un equipo entrenado por Gregorio Manzano, ese técnico al que “tan bien se le dan los enfrentamientos frente al Sevilla FC.”
Por los coj****
Hemos ganado dos a tres y recortamos dos puntos con el cuarto puesto, objetivo indiscutible de la temporada, objetivo al que nunca se quiso renunciar (a pesar de todo), objetivo por el que seguimos peleando.
Por cierto, pregunta para la tropa apapafritada de esta ciudad: ¿sólo es el Sevilla Fútbol Club el equipo que se plantea objetivos al comienzo de temporada?
Habrá que hablar de esto alguna vez.
Hemos ganado en Mallorca. Y ganamos al Villarreal el pasado domingo. Y el cuarto puesto está ahora a tres puntitos, cuatro por el gol average que nos es desfavorable.
¿Y el Villarreal? Sólo digo una cosa:
En la semana previa a que el equipo castellonense rindiera visita a la Casa Grande del fútbol andaluz nos sacaban ¡¡catorce puntos!!.
Ahora están a ocho, que son ocho porque el gol average, en este caso, es nuestro.
En esa semana previa, el Villarreal era candidato al título. Dos jornadas después, ya no sólo ha tirado toda posibilidad de ganar la Liga, sino que ya no tiene nada claro siquiera entrar entre los cuatro primeros.
Tiene al Rácing a seis puntos y al Sevilla FC a ocho.
Lo que cambian las cosas en un par de jornadas.
Hemos ganado dos a tres y con los resultados de la jornada nuestro inmediato perseguidor está a seis puntos (el Almería, que nos visita el sábado; ganarles es dejarlos a diez puntos…) y eso abre muchas opciones, muchas, para asegurar la que sería nuestra quinta participación europea consecutiva.
Muy importante la victoria para poner tierra de por medio con los equipos que también pelean por la UEFA.
Si bien, leyendo y escuchando en estos últimos días a algunos papafritas de nuestra ciudad pudiera parecer que hasta el Levante tiene opciones serias de jugar la UEFA el año que viene.
Hay que tenerla de cemento armado.
Primera parte poco vistosa, con una gran lucha por ganar el centro del campo que propició poca vistosidad en el juego y que se saldó (repitiendo once, salvo la obligada titularidad de Crespo) con el parcial triunfo sevillista gracias un espectacular error de Moyá y al acierto posterior de Renato.

En la segunda mitad, tras un nuevo error en este caso de Fazio (no pasa nada, chaval, sigamos adelante) y a pesar del empate local, el Sevilla FC no perdió la cara en ningún momento al partido y creyó siempre en la victoria.
La quiso. La buscó de forma clara y decidida.
Luis Fabiano fue sustituido en el descanso (menos hablar, O Fabuloso, menos quejarse, todos quieren jugar y ser sustituido es una de las posibilidades. Otra es jugar el partido completo y otra más es empezar los encuentros en el banquillo) por Kanouté (el gigante malí lleva dos partidos siendo suplente y no habla. Mejor dicho, habla en el campo. Gol frente al Villarreal, gol esta tarde y tiro al palo, con otras varias ocasiones) y con empate a uno Jiménez volvió al sistema de dos puntas natos, sacando a Koné en lugar de un nervioso Fede Fazio.
Y la cosa funcionó. Se quiso siempre ganar. Con el uno a dos, se buscó el tercero. Y el tercero llegó en un excepcional golazo (con la zurda) de Daniel Alves desde fuera del área.
Ahí estamos, ahí seguimos estando.
Por eso, Sevilla de mi alma, gracias por nunca bajar los brazos. Gracias, Manolo Jiménez, por tu casta, por tu entereza, por tu saber estar, por aguantar lo que has aguantado y sigues aguantando, por el amor y el respeto que le tienes a este equipo, que es el nuestro.
Gracias a la plantilla, a los que siguen peleando a pesar de que sólo queden catorce profesionales en liza, gracias a los chavales del filial que están a todas, para lo que sea, cuando sea y donde sea.

Gracias a mi Presidente, por no recular en el objetivo jamás, por apretar las tuercas a todo el mundo por muy malos que sean los vientos que nos azoten.
Gracias por seguir alimentando el sueño con tantísimo y tantísimos en contra.
Faltan seis jornadas y el objetivo (¿hace falta recordar todo lo malo vivido en esta aciaga temporada?) sigue siendo posible.
Se consiga o no se consiga, gracias Sevilla Fútbol Club, por la fe y el orgullo demostrados.
Esta es la grandeza del equipo que ha llevado el nombre de nuestra ciudad a las más altas cotas jamás soñadas.
Porque ser grandes, no se olvide, es una actitud. ![]()

