Está usted detenido…
Martes, Abril 29th, 2008Un buen amigo mío, Sevillista con mayúsculas, me ha dado la idea de este post esta mañana tempranito.
…Tiene derecho a un abogado. Tiene derecho a guardar sielncio.
Cualquier cosa que diga puede ser utilizada en su contra.
El día en que Manolo Jiménez fue nombrado entrenador del más grande equipo de Andalucía de todos los tiempos, el papafritismo local, el Capitán Matutano al frente de la alegre pandilla, se la juraron al de Arahal.
Yo siempre digo que no me gusta meterme en las cosas que no me incumben.
Pero la desgracia de estos adalides del embuste que pululan por los medios desinformativos sevillanos es que en esta ciudad hay dos clubes de los que hablar.
Y siempre, tarde o temprano, se les ve la pluma de la mala leche con unos y el compadreo cercano al morreo con otros.
A fuerza de comparar.
Mientras Chaparro (ya escribí en cierta ocasión que tiene todos mis respetos) parece ser que poco menos tiene que ser beatificado (según el papafritismo imperante) y nombrado técnico del otro equipo de la ciudad a perpetuidad poco menos, a Manolo Jiménez se le cocinó un caldo de cultivo negativo desde el famoso doble desplazamiento a Villarreal y Denia, en el que Jiménez tuvo la “desfachatez” de salir públicamente a defender ante la jauría de hienas a uno de sus futbolistas que estaba siendo, que sigue siendo igualmente muy injustamente tratado, Aquivaldo Mosquera.
Aquel día el Capitán Matutano y su alegre pandilla salieron a dar un paseo por el bosque a recoger leña para empezar a montar la pira.
Lástima que no se encontraran con el lobo.
Anoche sin ir más lejos, me quedé como de piedra haciendo zapping por esos teatrillos de marionetas que se montan los lunes por la noche en las televisiones locales sevillanas.
Me detuve un momento en Londralia, la televisión local de Londres, sita también en González Abreu Street, al igual que Radio Londres.
Allí estaba, en pantalla, Florencio Ordóñez, ese periodista paradigma de la objetividad al que cualquier día le van a salir por encima de la cabeza unas hojas así como de palmera a modo de penacho.
Este señor estaba hablando, no sé por qué, del hombrecillo pequeño ese del bigotillo que se dedicaba a cocear sevillistas, afirmando que era el entrenador más importante que en su historia había tenido el equipo de la carretera de Cádiz.
Y dijo el muchacho:
“Salvo en la última temporada , pero claro, en esa temporada tuvo importantes atenuantes a su mala trayectoria porque se le lesionó el crack (se refería a Oliveira) y porque, claro, fue el año que disputó Liga de Campeones y eso quieras que no se nota a lo largo del año”
Y digo yo:
¿Cómo se puede tener tanta desfachatez?
¿Este señor no se da cuenta de las cosas?
O sea, que los mismos tipos que cada día dicen que las TRAGEDIAS que está sufriendo esta temporada el Sevilla FC no son más que excusas pueriles dicen que aquel año del hombrecillo del bigote estuvo más que justificado por esas dos circunstancias.
Y se salvaron en la penútlima jornada.
Nosotros, a pesar de todo los pesares: a pesar de la muerte de Puerta, la lesión eterna de Javi Navarro, la enorme cantidad de lesiones sufridas (tiempo habrá para documentar esto), la huida del traidor de la mancha en la jornada nueve demostrando que un hombre sin palabra es un hombre sin honor, a pesar de disputar Liga de Campeones (para el hombrecillo de bigote era excusa más que justificada, en opinión de Florencio Ordóñez) y hacerlo hasta octavos, a pesar de tener fuera de combate varias veces líneas enteras del equipo, a pesar del mes de enero que estuvimos sin los tres africanos, a pesar de las operaciones quirúrgicas, a pesar de todo los pesares, seguimos estando en puestos UEFA y a cuatro (3+1) puntos de Champions pero nada de eso vale como excusa.
Es de cobardes nombrar una y otra vez el cúmulo de desgracias vividas en el seno de nuestra entidad, dicen los papafritas.
Porque de lo que se trata es de matar y enterrar (deportivamente hablando) a nuestro técnico.
Obviamente, la peste a aceite recalentado que han dejado los papafritas ha hecho mella.
El todo lo que usted diga puede ser utilizado en su contra ha surtido el efecto deseado.
No estoy defendiendo lo indefendible. Ha habido partidos realmente pésimos de nuestro equipo. Aquí lo he escrito cuando me han parecido así.
Repito por enésima vez: no soy amigo de Manolo Jiménez. Nunca he hablado con él más de un minuto seguido.
Pero es el entrenador del Sevilla Fútbol Club.
El Capitán Matutano y su alegre pandilla lo humillan ,lo insultan, lo desprecian, lo pisotean, le faltan al respeto a diario.
No es la crítica: es la repugnante falta de respeto de estos impresentables hacia el entrenador del Sevilla FC .
Es la inmensa injusticia. La inmensa injusticia.
Al entrenador del otro equipo de la ciudad hay algunos que les falta ponerse en su cabina de radio correspondiente con una pancarta que diga “Chaparro, renovación ya”.
Escuchando o leyendo a algunas de estas lechugas mediáticas a uno le entra la duda de quién cobrará más pasta si renuevan a Chaparro: su representante o alguno de estos papafritas.
Este es, repito, uno de los grandes problemas del papafritismo local: que son tan torpes que no se dan cuenta, pero es la doble vara de medir la que los delata.
Anoche también salió Ramón Orellana en alguno de estos teatrillos de marionetas de los lunes.
Ramón estuvo de mamazo. Diciendo en su cara a estos papafritas, más o menos, esto que estoy diciendo yo aquí.
Harían falta más gente como Ramón Orellana, más gente del club (Ramón no llegó ayer precisamente) que tenga los cojones que tuvo anoche Ramón Orellana, para decirle cuatro verdades al papafritismo local y decírselas con categoría, con la sonrisa en la boca, con elegancia.
Pero decírselas.
Doble rasero.
¡Ah!
A todo esto: el equipo del “idolatrado” (incluso promueven poco menos que una manifestación pro Chaparro” los papafritas) sigue sin tener la salvación matemática en el bolsillo, pero es un monstruo (insisto: me merece todos los respetos Paco Chaparro, pero no tengo más remedio que hablar de él para demostrar ciertas iniquidades).
Cuando Jiménez llegó al banquillo del primer equipo del Sevilla FC muchos de nosotros, muchos de los futbolistas, muchos o casi todos, mirábamos más al descenso que a los puestos europeos.
¿Ya no nos acordamos?
Y a falta de cuatro jornadas, estamos donde estamos.
Pero Jiménez es un desastre, no tiene ni idea. Si el Sevilla gana, ganan los jugadores, sin el Sevilla pierde pierde Jiménez.
Jiménez nunca hace nada bien.
Lo que sale bien es gracias a los futbolistas.
Y yo, que soy un talibán, ya se sabe, sigo apoyando al entrenador del Sevilla Fútbol Club.
Mira que lo advertí hace muchos meses, recién llegado. Iban a por él.
Ta vez lo consigan. Tal vez consigan su objetivo tan rastrero.
Ellos prefieren un mercenario en el banquillo (hablo de la persona, del tipo de persona, no hablo del entrenador) a quien la palabra Sevillismo le entre por un oído y le salga por el otro. Ellos prefieren a alguien con quien puedan aliarse para sus grandes objetivos que ya se sabe cuáles son.
Manolo Jiménez es el entrenador del Sevilla FC y es el que nos tiene que llevar a cumplir, o no, el objetivo.
Cuando termine la temporada, ya se verá lo que se ha logrado. Será entonces, sólo entonces, el momento de las valoraciones y el momento de las decisiones.
Pero trabajar como lleva Jiménez trabajando desde que llegó es radicalmente injusto e incluso, diría yo, tarea imposible.
Si un atleta está corriendo una maratón y quiere ganarla será complicado, no que la gane, será complicado tan sólo llegar a la meta si durante los 42 kilómetros y pico que tiene la carrera hay gente en la acera insultándole, gritándole en la oreja que es inútil que se esfuerce porque no tiene capacidad de llegar, tirándole piedras, sacando el pie para ponerle zancadillas, derribándolo a base de empujones, escupiéndole, dándole palos en las espaldas.
Yo creo que lo tendrá complicado.
Por eso, mientras dure la carrera, yo , porque me va mi corazón en que ese atleta llegue a la meta, siempre estaré a su lado, tratando de insuflarle ánimos, intentando quitarle el palo al hijo de puta (¡oh, qué barbaridad, ha escrito “hijo de puta”! ) que quiera endiñarle por detrás, plantando cara al indocumentado que asome el pie entre la multitud para que el atleta tropiece.
Yo es que soy así.
Y, por cierto, desde que este atleta de Arahal empezó a correr esta maratón en la jornada nueve, así va la carrera:

No en dos ni en tres jornadas: en veintiséis.
Vamos, que no es que todavía estemos peleando por la salvación matemática.
Será gracias a los jugadores…¿a que sí, Capitán Matutano, a que sí, pizpiretos muchachetes de la alegre pandilla?

