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Archivos publicados el 7 Mayo, 2008

Con Manolo Jiménez en el banquillo

Miércoles, Mayo 7th, 2008

El más grande equipo de Andalucía de todos los tiempos ha goleado al Rácing de Marcelino García Toral por segunda vez en la temporada.

Cero a tres en el Sardinero.

Jiménez siete, Marcelino uno.

Hoy creo que el Sevilla FC ha firmado el mejor partido de la temporada. Leyendo algunas repugnantes previas que se han escrito en la prensa local, esa que tanto ama, apoya y defiende al Sevilla FC (¿y quién necesita el apoyo de semejantes papafritas?) era evidente que los cuchillos de desollar estaban sobre la mesa, relucientes, perfectamente afiladitos.

¿Cómo calificar la basura firmada por un tal José Antonio Jiménez en el portal tomatero?

El mismo sitio que tituló “Temporada al garete”, tras la derrota en el campo del Campeón de Liga, el 30 de marzo.

“Marcelino contra Jiménez” titulaba el Capitán Matutano en el diario deportivo oficial del Grupo Prisa.

Pues toca, otra vez, tragar, muchachos.

El Sevilla Fútbol Club desarrolló un fútbol excelso. Sorprendió Jiménez quitando a los hombres de banda habituales, dándole camisetas de titular a Adriano y a Renato. Fazio en el medio centro hizo un partido excepcional. Dos goles y el trabajo que desarrolló durante los noventa y tres minutos de juego.

¿Quién fue el que inventó esto de colocar al Campeón del Mundo Sub-20 en el pivote? ¿Quién fue el que creyó en él? Creo que fue un tipo de Arahal, el corazón como escudo tituló el maestro Barbeito en su libro.

Baño táctico de Jiménez, mi entrenador, el entrenador de mi Sevilla, al entrenador del Rácing.

Portería a cero, por tercer partido consecutivo. Ya no nos marcan ni a balón parado, qué cosas. Con Mosquera en el eje junto a David Prieto y con un Palop que ha hecho tres paradones de quitar el hipo.

Estará en la Eurocopa, sí o sí.

Soberbio Sevilla en la noche más importante. Somos quintos ahora. Quedan dos partidos. A ver qué hace mañana (¿por qué mañana?) el Atlético de Madrid.

Pase lo que pase al final, seguiré insistiendo, como llevo toda la temporada haciendo, que el Sevilla de Jiménez es de Champions, desde la jornada nueve hasta la actual.

Con la tralla, con la falta de respeto, con el ataque demoledor, con el ninguneo de mucha, mucha, demasiada gente de esta ciudad, ahí está Manolo Jiménez y el Sevilla de Manolo Jiménez.

Con sus cojones. Porque hay que tener dos cojones para aguantar lo que este entrenador lleva aguantando en esta temporada 2007-2008.

Hasta de su propia gente.

El que no quiera verlo que siga perdiéndose en desequilibrios propios de gente acomplejada (y esto va por los papafritas, que me conozco a más de un arribista…)

Fútbol de categoría en Santander, la casa de Marcelino.

Inconmensurable Frederic Kanouté. Qué pedazo de futbolista, madre mía.

Somos el quinto clasificado de la Liga española. El Sevilla Fútbol Club de Manolo Jiménez.

Ese que cogió a un equipo en el puesto catorce, con nueve puntitos de veintiuno disputados.

Ojalá lleguemos al sueño de Champions.

Y si no llegamos, tal vez, a lo mejor, posiblemente, no sea por culpa de Manolo Jiménez.

Lástima que la Liga no empezara en la jornada nueve.


Rácing-Sevilla FC: lo difícil ya se consiguió

Miércoles, Mayo 7th, 2008

Vamos, mi Sevilla, vamos, Campeón.

Estamos ahí. Ya se vislumbra la orilla. Quedan tres brazadas. Ahora es el momento de renovar las fuerzas, de sacarlas de donde puede que ya no queden.

Lo difícil ya se consiguió.

Era final de marzo, por ejemplo. El Sevilla perdía en el Bernabéu. Y cierto portal anaranjado titulaba su crónica “Temporada al garete”. Muchas jornadas después, el tiempo demuestra que las dotes adivinatorias de estos chicos son inversamente proporcionales a su mala leche acumulada.

Hoy jugamos en Santander frente a un gran equipo, nacido del trabajo y de la humildad. Hoy, antepenúltima jornada del ejercicio, el objetivo sigue estando ahí. Podremos perder, en cuyo caso, claro que sí, será casi seguro que el objetivo inicial no se ha conseguido.

Pero el tiempo, una vez más, ha demostrado de forma palmaria que no, que el 30 de marzo la temporada no se fue al garete.

Es el momento, en estas tres jornadas que restan, esta tarde, de apretar los dientes.

Insisto en la idea, en mi idea: lo difícil ya se consiguió. El “dicen que nunca se rinde” no implica el “dicen que nunca cae derrotado”.

No.

Implica que nunca se rinde.

Y eso es lo que hemos hecho, lo que seguimos haciendo, mire usted, en esta nefasta temporada, en su jornada 36. No rendirnos.

No se ha rendido el equipo ni se ha rendido el club y siempre, siempre se mantuvo el objetivo.

Aún en aquellos días terribles de muerte, aún en aquellas jornadas de zozobra cuando el capitán de la nave amarró un palo al timón y arrió el bote de salvamento para huir con el grumete en busca de la libra esterlina y olvidando el honor en su camarote, debajo de la cama, hecho un gurruño.

A duras penas caminando, con mucha gente, con demasiada gente en contra. Desde todos los flancos, desde incluso el flanco propio, todo eran, fueron, son, palos.

Y con derrotas, con partidos nefastos, con errores de todos (todos somos todos), con ocasiones tiradas por la borda, con una peste a aceite recalentado (aceite, además, de ese chungo, nocivo, venenoso) insoportable, ahí siguió el equipo.

El objetivo sigue siendo la Liga de Campeones.

Cuando la muerte nos atenazó, cuando el traidor traicionó, cuando las lesiones se multiplicaron, cuando el papafritismo local (ya se sabe, los que sólo “están para apoyar a los clubes sevillanos“… cemento armado por rostro) nos sembró de minas el camino, en este club (no se es el más grande de Andalcuía de todos los tiempos por gusto) se tuvo la dignidad y la valentía de mantener el objetivo.

Y ahí sigue viviendo.

Lo difícil está hecho. Desde octubre hasta aquí, largo ha sido el camino. Largo y duro. Durísimo.

Hoy hay un partido, otro más, definitivo para lo malo, para lo bueno (si se logra la victoria) nada estará decidido.

Y yo, Jesús Alvarado, nombre y apellido, quiero desde este blog que nadie lee dar las gracias a mi club, a mi gente, a todos, desde el primero hasta el último de los que componen este Sevilla Fútbol Club por no tirar la toallla jamás y por llegar a esta antepenúltima jornada con opciones de ser cuarto y con más opciones, muchas más, de repetir Europa por quinto año consecutivo.

Y quiero hacerlo antes del partido de Santander.

Porque yo estoy orgulloso de la temporada firmada, de lo logrado en la más nefasta y horripilante temporada que recordar puedo.

Y tengo buena memoria.

Gracias, Sevilla, por no ceder jamás cuando lo sencillo, a ratos incluso lo comprensible, hubiese sido dejar de nadar y abandonarse.

Hundirse.

No necesito que mi Sevilla quede el cuarto para daros las gracias, Consejo, técnicos, futbolistas, por lo hecho en esta temporada.

Por eso lo hago hoy, en las vísperas del fundamental partido en Santander, a falta de diez días para finiquitar la temporada.

Si se logra el objetivo final no me habré subido al carro ganador, porque yo a este carro me subí hace más de cuarenta años y no me he bajado jamás.

Y si no se alcanza el objetivo, me sentiré orgulloso de fracasar.

Orgulloso de fracasar de esta manera. :D

El que lucha, el que no se rinde, no se asegura la victoria.

Se asegura el honor, la valentía; se asegura la gallardía, el compromiso; se asegura la dignidad, se asegura el orgullo.

Sevillismo.