¿Igual que con Mosquera?
Viernes, Mayo 30th, 2008Ya he escrito hasta la saciedad lo que determinados “periodistas” de esta ciudad hicieron con Aquivaldo Mosquera, siguiendo instrucciones de un rebotadísimo hombre de la mancha, desde mucho antes de que el colombiano pisase suelo sevillano.
Fueron a por él a degüello. Una vez que el hombre de la mancha nos traicionó y nos dejó tiradísimos, algunos de estos tipos no supieron bajarse del burro y continuaron (aún siguen) dándole palos a Mosquera, un futbolista que si algo ha demostrado en las oportunidades que ha tenido (tiene varios años por delante para callar bocas y bocazas) es que, quizás visto lo visto hasta ahora no sea tan crack como para pagar ocho millones de euros por él, pero desde luego no es la calamidad que los pizpiretos muchachetes de la alegre pandilla han pregonado a los cuatro vientos hasta la repulsión.
El otro día, en el primer post que le dediqué al jovencísimo Acosta ya dejé señalado que es un futbolista que tiene muchas virtudes y algunos defectos. Entre estos últimos están los problemas que tiene para definir. Lo escribí y aporté un enlace en el que el propio Lautaro lo reconoce.
Y dije también que tendrá que trabajar mucho y aprender mucho más para solucionar ese asunto. Ahí tenéis el post para comprobarlo.
Hoy Paquito Cepeda, fiel a su estilito, que tiene guasa el estilito de Paquito Cepeda, ya ha repartido el primer leñazo para el Laucha desde su portal anaranjado.
Ayer, en los micrófonos de la cadena autonómica de algunos andaluces, también dio su poquito de leña, poniendo en duda la calidad del jugador.

“En la entrevista a Olé en la que hace público ese deseo, añade el media punta un defecto de su juego que sin duda tendrá que pulir para justificar su precio, puesto que asegura que es bastante “malo” en la definición ante el portero rival.”
Vayamos a la entrevista citada por Paquito Cepeda. Leamos.
¿Qué vemos?
Vemos a un chaval tal vez sobrepasado por los acontecimientos, que bromea con el hecho de estar en la “Play Station”…
¿Es justo, pregunto yo, Paquito Cepeda, que tú uses esas declaraciones para darles el enfoque de mala leche que tú le das?
Como digo, yo ya he comentado lo que Lautaro dice sobre sus problemas para definir ante la portería contraria.
Pero hay formas y formas.
¿Es esta la manera de apoyar a un chaval de 20 años que jamás ha salido de su casa, de su club de toda la vida, que viene a un país extraño, a un equipo nuevo, cuando siempre fue de Lanús?
¿Qué pensará Lautaro cuando lea esto?
Pues yo os lo digo: lo mismo que pensó Mosquera cuando llegó aquí y vio la jauría babosa que le rodeaba, sin encontrar explicación alguna a tanta porquería.
Digo yo que lo suyo es, debería ser, arropar al chaval, tener paciencia con él, que son sólo veinte años, que viene para cinco temporadas, que empieza una nueva vida, que todo para él será extraño a partir de ahora.
Y digo más: si Paquito Cepeda escribe esto, ya sabemos cuál será a partir de hoy el nuevo mantra de los Aguilar, Fernández, Chazarri, Haurie y compañía…
Sin olvidarnos de ese bético furibundo con bigote que aparece en alguna televisión local y al que ya tenemos más que calado.
La alegre pandillita todos cogiditos de la mano, que no es lo mismo que una cosa te la diga uno desde un sitio, que siete y medio desde veinte sitios diferentes.
Así puede llegar a parecer que es verdad.
Digo yo también que encuentro mucha mala leche en esta forma de presentar las cosas.
Digo yo, claro.
Igual tú dices otra cosa.


