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Archivos publicados el 17 Julio, 2008

¿Por qué lo hacen?

Jueves, Julio 17th, 2008

No lo comprendo.

¿A qué se debe este afán injustificable por llegar a ser el que peor huela de entre todos los fétidos, el que más manipule de entre los grandes manipuladores, el que más invente de entre todos los grandes cuentistas?

Conozco desde hace muchos años a Joaquín Adorna, el actual director de mi TBO favorito.

Me parece, siempre me pareció, un gran tipo, un buen periodista. Por eso no alcanzo a comprender a qué se debe esta ridícula carrera que ha emprendido desde hace un tiempo el ED (bien podrían ser las siglas de “Escarnio Deportivo”) en pos del título del más patético medio de desinfomación de cuanto nos amenazan cada mañana desde sus diferentes parapetos en los kioskos sevillanos.

Tengo amigos que habiendo trabajado en esa redacción me cuentan tales barbaridades del periódico en cuestión que no las creeríais.

No es ya por los cuentos chinos que se inventan cada día para completar el número de páginas exigido, no es por las infumables bacalás que nos regalan cada mañana, que eso puede hasta tener su gracia.

No es sencillo inventar de manera tan prolífica.

Es, más que nada, por la desfachatez, por el mal trato, por el desprecio, por el casi insulto en el que convierten cualquier noticia.

Hace muy pocos días, nos echamos a temblar (por esa cosa tan nuestra de la vergüenza ajena) por el trato infame que le dieron a la marcha de Poulsen.

Ahora, una vez más, la toman con Mosquera.

¿Cómo que se rebela ante la llegada de Squillaci, quien por cierto, ya es jugador sevillista a todos los efectos?

Miren ustedes, no. Yo lo veo de otra manera.

Yo veo a un hombre, a una persona (a una muy buena persona, por otro lado), a un padre de familia, a un profesional que, de repente, ha decidido decirle a todos aquellos soplagaitas (se pueden soplar muchas otras cosas, además de gaitas, pero suena peor) que durante toda esta temporada le han insultado, le han vilipendiado, le han desacreditado hasta el exceso que no comprende los motivos de tanta iniquidad.

Este es uno de mis caballos de batalla desde hace un año.

Y, como siempre, lo es porque yo conozco el origen de todo esto.

Por mucho que lo escribo, parece que la gente no parece darse cuenta de la gravedad del asunto.

Lo repetiré una vez más.

El hombre de la mancha, hará un año ahora, mientras recogía valor para llevar a cabo su histórica traición, como buscando excusas para ello, en una de sus múltiples mentiras (gran entrenador donde los haya, gran cínico donde los haya) decidió torpedear este fichaje porque era el fichaje de la dirección deportiva.

Inciso: los fichajes deben ser todos de la dirección deportiva, como órgano perteneciente al club y gestionado por gente del club que, además, ama al club y que jamás dejará tirado al club por un puñado de billetes.

Otro inciso: la dirección deportiva del Sevilla FC no recibe comisiones por ningún tipo de fichajes.

No estoy diciendo que algunos otros las reciban. Estoy diciendo que la dirección deportiva del Sevilla FC no las recibe.

Para torpedear el fichaje de Mosquera no tuvo otra mejor idea que contactar con su “gabinete de prensa oficial” en Sevilla (casualidad: la alegre pandilla) y lanzó la orden.

Palos al colombiano.

Mientras él, el hombre de la mancha, llevaba a cabo con estudiada y fría precisión su parte del trabajo: titularidad para Mosquera y sacarlo del campo, varias veces, en el descanso.

Fueran bien o mal las cosas.

Qué forma más repugnante de hundir a un profesional.

Sin contar las humillaciones a las que sometió a Mosquera en sesiones de trabajo delante de sus propios compañeros.

Magnífico entrenador, muy mala persona.

Empezaron los papafritas a repartir leña, fieles lacayos obedientes para contentar a su “garganta profunda” dentro del organigrama del club, se marchó la garganta y el jefe de la garganta, se marchó por la alcantarilla el hombre de la mancha, y los papafritas, como papafritas que son, no supieron, o no quisieron, bajarse de la burra en la que se habían montado.

Y llegaron a la infamia a la que llegaron.

Y yo esto no tengo más remedio que denunciarlo.

Mis paranoias…

Y no tengo más remedio que decir por enésima vez que una cosa es la crítica deportiva y otra el insulto personal, la bajeza a la que pueden llegar algunos de estos desinformadores profesionales, odiadores natos, tragadores impenitentes, trague y trague y vuelva usted a tragar.

Lo que hizo Aquivaldo ayer en rueda de prensa fue llamar a las cosas por su nombre, con demasiado respeto para ridículos personajillos que no lo merecen, desde mi punto de vista.

Seguramente, este batallón de la infamia continuará en sus trece. Seguramente también , habrá gente, aficionados, que se dejen llevar por lo que escribe aquel papafrita, por lo que escupe por las ondas aquel otro.

Y les parecerá divertido humillar así a un buen tipo que sólo quiere triunfar en el equipo que confió en él.

Ahora, siguen en la carrera los de ED.

Que sigan.

Lo más grande de este mundo, Aquivaldo, es ser uno mismo y tener los cojones que tú estás teniendo.

Te lo digo por experiencia, no es tan sencillo seguir adelante cuando te están vilipendiando desde tantos sitios, muchas veces sin conocer siquiera las caras de las hienas.

Tu rueda de prensa de ayer fue un canto a la libertad, un deseo expresado de forma abierta de respeto.

Qué cosa más grande el respeto.

Respeto para el que te respete a ti, me enseñaron de pequeño. Y al que no te respete, págale con la misma moneda, porque no se merece otra cosa.

Sin embargo tú, Aquivaldo, eliges las buenas formas, las buenas palabras para dedicárselas a aquellos ruines que tanta porquería te han echado encima.

Tú eres un crack.

Yo no.

Pero yo estoy convencido de que, por las noches, tanto tú como yo dormimos a pierna suelta.

A los papafritas, seguro, les quema la almohada.