El Arrebato, apóstol del Sevillismo
Domingo, Julio 20th, 2008El pasado viernes, entre las varias decenas de correos electrónicos que me llegan a diario (los leo todos y procuro responder a todos también; disculpas por los que se me puedan quedar en el tintero) apareció uno de mi buen amigo Sitín, enorme Sevillista, de los que dieron la cara en su día por el club hasta casi partírsela, Vieja Guardia, siempre joven, del Corazón de Nervión.
Tiempos de Pepe el del Maroca, tiempos de Salvi de Torres, tiempos de Pepe León, de Antonio Galadí, tiempos aquellos de José Luis y de Jesús Gómez, tiempos de Biris cuando no había plata que tocar, ni finales que disfrutar, tiempos de Sevillismo por Sevillismo, nada a cambio de tanto como no fuera sentir el escudo como algo propio, como se siente la piel, como se siente la sed, o el hambre.
Sitín me contaba en su correo que anda de gira con “El Arrebato”. Sitín Ubreva, con sus manos mágicas, es el que hace que cada noche las coplas de Labandón suenen a gloria en cualquier punto de España.
Estamos en Valencia. Esta noche tocamos en Manises. Vente. No te imaginas lo que esto. Venimos de Baracaldo, doce mil personas cantando el Himno del Centenario.
Me acerqué a Manises y viví el concierto desde el mejor lugar posible: desde la mesa de sonido.
Y sí.
Me di cuenta de que este monstruo que se llama Javier Labandón ¿qué es si no un Apóstol del Sevillismo?
Han pasado ya tres años desde que Javier nos regaló una noche de julio algo que quedará para todas las generaciones futuras de Sevillistas: el Evangelio del fútbol sevillano según Labandón.
El Himno del Centenario del equipo más grande de Andalucía de todos los tiempos.
Parido por él, asistido en el parto por algunos de esos músicos que todavía hoy se siguen subiendo junto a él a un escenario, por mucho que luego, como siempre pasa, algunos arribistas quisieran apuntarse puntos que fueron anotados por otros, que sencillamente no les correspondían.
Tres años han pasado ya desde que vio la luz y El Arrebato sigue, con él, predicando Sevillismo allí por donde va.
La otra noche en Manises me di cuenta de que el club debe hacerle a Javier Labandón un homenaje de agárrate y no te menees.
Porque vi con mis propios ojos lo que Sitín me contaba que sucedía en todos y cada uno de los conciertos de “El Arrebato”.
Y es que la gente pide el Himno del Sevilla Fútbol Club. Lo pide. Lo implora. Y lo canta.
Ni son sevillistas ni falta que les hace.
Y pensaba yo, es que esto es muy fuerte. Es que esto es como si en un concierto de un artista culé la gente, en Zamora por ejemplo, se pusiera a pedir y a cantar el “tot el camp”…o como si en cada concierto de un cantante madridista, los varios miles de espectadores de cada concierto entonaran el “Hala, Madrid”.
Es que es muy fuerte.
Grabé este video, de pésima calidad, con una cámara de fotos. Ya digo, la calidad es muy mala, pero se ve lo que digo, lo que me decía Sitín.
Qué orgullo más grande de ser Sevillista y de compartir este sentimiento con gente como Javier Labandón.
Id y predicad, dicen las Escrituras.
Javier va y predica cada día, cada noche de concierto, en los rincones más escondidos de nuestra piel de toro. Donde sea, en cualquier localidad, en el pueblo más lejano, en el punto más recóndito, allá va él predicando nuestro sentimiento.
Javier Labandón, apóstol del Sevillismo.
Gracias por ser como eres.



